domingo, 11 de noviembre de 2007



INFANCIA Y PSICOFÁRMACOS
Cada día más y más niños españoles son diagnosticados de alguna enfermedad psiquiátrica que requiere psicofármacos para su tratamiento. Especialmente importante es el número de niños diagnosticados de Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
De hecho, España ocupa el tercer lugar (tras EEUU y Canadá) en número de niños que precisan medicación psiquiátrica.
Algo falla en nuestra sociedad cuando un número tan elevado de niños debe hacer uso de esta medicación psiquiátrica, con serios efectos secundarios para la salud. Veamos cuáles son los puntos en los que podemos estar fallando.
En primer lugar, puede ser un problema de comodidad para los adultos: el maestro percibe que hay un niño en su clase que molesta demasiado. Llama a los padres, diciéndoles que su hijo se porta mal en clase y que hay que hacer algo. Los padres van a exigir respuestas al médico, y el médico hace lo que le resulta más fácil y cómodo: recetar píldoras. Asunto arreglado.
En segundo lugar, la dificultad de diagnóstico de enfermedades psiquiátricas es más elevada que la de enfermedades más físicas. De esta manera, personal sanitario no cualificado está recetando medicación a menores de la cual quizás se pudiera prescindir.
En tercer lugar, se ha dado en nuestra sociedad una medicalización de todos nuestros problemas. Problemas que en otras épocas se solucionaban con el apoyo de la red social o simplemente con el paso del tiempo, hoy se consideran patológicos y por tanto merecedores de una terapia con fármacos. En el caso del niño, se tratan con pastillas cambios que son propios de la evolución psicológica y física que debe tener todo niño.
Por último, nuestro estilo de vida dista mucho del que sería adecuado para nuestra condición, que no es ni más ni menos que la de ser una especie animal. Sin embargo, vivimos ya completamente de espaldas a esa realidad, por lo que enfermamos con facilidad. El cerebro, que comenzó como una ventaja evolutiva sin parangón, se convierte en la actualidad con mucha frecuencia en nuestro peor enemigo, creando terribles fantasmas mentales como la depresión, la esquizofrenia...etc.
Como conclusión, pienso que en este tema se debe seguir el principio ya reconocido del interés superior del niño. Por eso, tanto maestros como padres y médicos deben atender a ese interés, sin poner por encima el suyo propio. Tomar drogas con tan poca edad no es un asunto sin importancia.

2 comentarios:

Perreti dijo...

¡Qué gran verdad! Hoy en día existe un ansia por clasificar todo, afán éste en el que en numerosas ocasiones no se hace sino buscar tres pies al gato.
Así pues, las conductas no estandarizadas de un alumno en el aula, no siempre tienen por qué tener un fondo patológico. Si un niño confunde letras, no siempre es disléxico, si no atiende, no siempre es hiperactivo, si es distinto, NO ES UN BICHO RARO.
Discrepo con el autor del post en sólo un punto, y es que el problema no sólo es la medicación por parte de personal no cualificado o especializado, parte del galimatías existente, deriva también en la poca formación real de aquellos cuyas cualificaciones están revestidas de los correspondientes títulos.
Así mismo, habría que entrar en el plano de la ética profesional. Si un niño no tiene problema alguno, procede no ningún tratamiento con él. Anteponer la cartera de clientes a la salud de las personas, a todas luces inadmisible.
La tendencia actual por la homogeneización, y el decir que salvadas pequeñas diferencias, todos somos iguales, es partir de un error de base. Pidiendo perdón por la expresión mundana, aquí cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre. Pequeños desfases o diferencias, muchas veces debidos a estadios transitorios, lentitud en el desarrollo o en la madurez, y en esta línea mil causas más, nunca pueden ser diagnosticadas como enfermedad, trastorno o cualesquiera otra clasificación, con los consiguientes tratamientos, en la mayor parte de los casos inefectivos, con total seguridad por improcedentes, que en numerosas ocasiones son más perjudiciales que otra cosa.

peavy dijo...

tomar drogas con tan poca edad......es demasiado pronto,ke esperen a mas mayores..,yo la verdad es ke no se cuan locos estan los niños pekeños en estos tiempos,solo se los niños mas mayores lo mal ke estan de la cabeza,esto va por generaciones,seguro ke creo ke otras generaciones estan peor ke la mia...y puede ke tenga razon,creo ke si estan mal es por esta sociedad exclusivamente,stress,violencia,problemas,tienen mucho ya desde muy jovenes....,ke si la play con juegos violentos o similares,la tv ke no es precisamente educativa..,bueno,un compendio de cosas ke va mas alla,con lo felices ke eran antes los niños con un yo-yo,una peonza,saltando a la comba,jugando a los chinos,etc etc etc......¡¡mas comunicacion padres hijos¡¡he dicho.