lunes, 29 de diciembre de 2008

INDEFENSIÓN APRENDIDA

La indefensión aprendida.

Uno de los objetivos fundamentales del ser humano es conseguir poder.
Tenemos dos tipos de poder. De un lado, en su significado más convencional, el poder que una persona logra en el campo político, el económico, o sobre otras personas.
Por otra parte, el poder con un significado más sofisticado, el poder en el sentido de tener control sobre la propia vida, de ser dueño de uno mismo.
En este post me refiero exclusivamente a este segundo tipo de poder: el que un individuo ejerce sobre sí mismo, ya que: “Quien vence a los otros posee fuerza, quien se vence a si mismo es aún más fuerte”, dice Lao Tse.
Requisito fundamental para lograr este tipo de poder es la sensación de que tenemos control sobre nuestras circunstancias, la creencia de que nuestra voluntad es eficaz frente a las adversidades.
Es aquí donde aparece la gran amenaza para el precario ser humano: la indefensión aprendida.
La indefensión aprendida es un rasgo psicológico por el cual un individuo considera que no ejerce control alguno sobre su propia vida.
En el desarrollo normal de una vida, el individuo considerará que ejerce al menos cierto control sobre su vida.
Sin embargo, en ocasiones, la esperanza naufraga. Esto se aprende a base de decepciones, puesto que “la esperanza tiene tantas vidas como un gato, pero no más” (Henry Longfellow). El esfuerzo no recompensado conduce a la desesperanza aprendida, al sentimiento de indefensión, la creencia de que hagamos lo que hagamos nada va a cambiar. Y cuando no nos sentimos arquitectos de nuestro propio destino, quedamos sin norte, deshaciéndose el sentido de la vida como un azucarillo. Es éste el origen de muchas depresiones.

El experimento que dio lugar al término “indefensión aprendida”.

El experimento que describo a continuación es muy conocido. Yo lo extraigo del libro "La fuerza del optimismo", de Luis Rojas Marcos.
El científico Martin Seligman realizó un experimento en el que se sometía a situaciones estresantes a unos perros divididos en dos grupos. Al primer grupo de perros se le encerró en una jaula. En esa jaula, cada pocos segundos recibían una descarga eléctrica, sin que tuvieran ninguna posibilidad de evitarla. Al segundo grupo de perros se le encerró en otra jaula. En ella los perros encerrados sufrían idénticas descargas que los del primer grupo. Pero había una diferencia: este segundo grupo de perros podía fugarse de la jaula y así evitar las descargas, empujando una palanca con el morro.
Posteriormente, todos los perros, los del primer grupo y los del segundo, fueron encerrados en una jaula igualmente electrificada, pero de la que se podía escapar fácilmente saltando una pequeña pared. Aquí está el momento clave del experimento: los perros que en la primera parte del experimento habían tenido control sobre la situación y habían podido huir de la jaula, saltaban sin problemas la pared y escapaban. Por el contrario, los perros que en la primera parte del experimento no habían podido escapar, permanecían INERTES. Habían aprendido a sentirse indefensos, y así, en situaciones posteriores de adversidad, NO CONSIDERABAN la posibilidad de controlar su suerte. Recordaban lo ocurrido en la primera prueba, dando por hecho que sus respuestas no servirían para nada, por lo que, ¿para qué intentarlo?

Conclusión.

Este experimento es perfectamente trasladable a la conducta de los seres humanos. Es decir, que la razón no marca ninguna diferencia. Al contrario, en el hombre la indefensión aprendida aún hace más estragos, por nuestra capacidad para prever el futuro, arma de doble filo.

sábado, 20 de diciembre de 2008

PARA REFLEXIONAR

Uno de los mejores fragmentos de la Biblia, para mi gusto.
Se lee en muchas bodas, aunque es válido para todo tipo de amor (amistad, amor materno, amor erótico…).
Leí hace poco que en los países occidentales entre el treinta y el cincuenta por ciento de los matrimonios se rompen. Quizás sea porque esos amores no cumplen varios de los requisitos que en el texto se plantean.
Válido para reflexionar tanto para creyentes como para no creyentes:

Carta de San Pablo a los Corintios (1 Corintios 13, 1-8)

“Si, hablando lenguas de hombres y de ángeles, no tengo amor, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe.
Y si teniendo el don de la profecía y conociendo todos los misterios y toda la ciencia, y tanta fe que trasladase los montes, si no tengo amor no soy nada.
Y si repartiere toda mi hacienda y entregare mi cuerpo al fuego, no teniendo amor, nada me aprovecha.
El amor es longánime, es benigno; no es envidioso, no es jactancioso, no se hincha; no es descortés, no busca lo suyo, no se irrita, no piensa mal; no se alegra de la injusticia, se complace en la verdad; todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera.
El amor jamás decae; las profecías desaparecen, las lenguas cesarán, la ciencia se desvanecerá”.

Éstos son pues los requisitos del amor:
  • longanimidad (que significa clemencia, generosidad, benignidad),
  • ausencia de envidia,
  • humildad,
  • cortesía,
  • paciencia,
  • tristeza ante la injusticia y alegría ante la verdad,
  • comprensión,
  • esperanza,
  • tolerancia,
  • constancia.
¿Muchos requisitos? Pues sí, pero intentemos cumplir al menos el mayor número posible de todos ellos.



¡FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS LECTORES!

domingo, 14 de diciembre de 2008

¡SE ARMÓ EL BELÉN!

Hará unos 20 días que un tribunal de Justicia de Valladolid dio la razón al padre de un alumno de un colegio público, que solicitaba la retirada de las aulas de ese centro educativo de los crucifijos (la noticia, aquí).
Supongo que ni el juez responsable de la sentencia ni el demandante imaginaban el cirio que se iba a montar con dicha sentencia.
En mi opinión, en este caso de los símbolos religiosos en la vida pública se debe actuar con cautela y sentido común. Teniendo en cuenta que la virtud está en la moderación, habrá que conjugar la aconfesionalidad del Estado por un lado (sumada a la multiculturalidad de la sociedad española actual) con el respeto a unos símbolos culturales que han marcado nuestros últimos dos milenios de historia.
Desde mi punto de vista personal, la aconfesionalidad debe primar en algunos casos. A modo de ejemplo, cito los siguientes:

1. El crucifijo en las aulas. El crucifijo no pinta nada en una escuela. A mí no me molesta que estén, pero pienso que en los centros en los que educamos a nuestros niños el crucifijo está “fuera de juego”. Según creía, la sociedad española ya había llegado a esta conclusión hace lustros, pero está visto que la polémica sigue abierta.

2. El crucifijo y la Biblia en los juramentos de cargos públicos. Igualmente, los símbolos de una religión concreta no tienen cabida a la hora de que un ciudadano jure un cargo público. El juramento debe realizarse ante un elemento básico compartido por todos: la Constitución.

3. Los funerales de Estado. Hasta ahora, por lo que sé, no se ha tenido que hacer ningún funeral de Estado en ritos distintos a los propios de la confesión católica. Me parece bien que así se hagan si esta es la voluntad de la familia, pero también habría que hacer funerales de Estado con otros ritos si el difunto practica otra religión o si no practica ninguna.

En otros casos, debe primar el respeto a la identidad cultural, que pertenece a nuestro patrimonio y nos ayuda a entender por qué somos cómo somos, tanto individual como colectivamente. En un afán de laicismo absoluto, algunos proponen eliminar todo rastro de cualquier cosa que huela a catolicismo de la vida y los espacios públicos. Esto es un error.
De nuevo a modo de ejemplo, creo que se deberían respetar:

1. Los nombres de calles que hacen referencia a personajes o elementos católicos.

2. Las fiestas católicas.

3. Actos católicos que se celebran en espacios públicos y que forman parte de nuestro acervo cultural (procesiones de Semana Santa, Ofrenda a la Virgen del Pilar, etc)

4. Las Navidades. Me parece absurdo que los niños aprendan villancicos asépticos y políticamente correctos, sin referencia a elementos religiosos. Igual de absurdo me parece que en vez de montar belenes en los colegios se hagan representaciones teatrales que no tengan nada que ver con la Navidad.

¿Cuál es el criterio para eliminar las referencias a la religión católica o para mantenerlas? El sentido común, o sea, el menos común de los sentidos. Hacer convivir la aconfesionalidad del Estado con el respeto a nuestras señas de identidad.

jueves, 11 de diciembre de 2008

FILOSOFÍA ORIENTAL A DEBATE ( VI )

Aun a riesgo de ser un poco cargante (ya imagino a los sufridos lectores afirmando con la cabeza), me propuse en su día comentar las siete leyes espirituales (aquí se puede descargar el libro) que plantea el doctor indio Deepak Chopra para alcanzar el éxito personal y comunitario, y ya me queda poco para conseguirlo.
¡No desesperen, ya sólo quedan dos, y si contamos la presente, ya sólo quedará una de esas siete leyes!
La sexta ley espiritual para lograr el éxito en el sentido más amplio de la palabra es ésta:

LEY DEL DESAPEGO

La ley del desapego implica la renuncia al apego al resultado. Es decir, que debemos evitar hacer las cosas pensando continuamente en cómo será el resultado de nuestra acción.
El desapego al resultado no implica no tener metas, pero tenemos que tener flexibilidad en los medios concretos para llegar a esas metas. Si nos obcecamos en un medio concreto, podemos estar cerrándonos otras puertas que sean valiosas.
Dentro de la misma ley, se llama también a renunciar a lo conocido, que produce estancamiento, y abrirnos a lo desconocido, con lo cual experimentamos regocijo espiritual. Incluimos lo incierto, que es el camino hacia la libertad y la seguridad. La emoción que aparece cuando se está abierto a la incertidumbre es el entusiasmo. Y las soluciones brotarán del problema.
La ley del desapego se refiere también a darse libertad a uno mismo y a los demás para que uno sea como es, y los demás sean como son. Esto desecha la imposición de formas rígidas de ver las cosas.

Opinión personal.

Creo que esta ley es válida, pues se refiere a que es bueno vivir en el presente, y si me apego a los resultados de mi acción me estoy refiriendo al futuro, estaré preocupado, cuando no angustiado, por el futuro.
Ya más complicado es poner en práctica este consejo, pues parece que tenemos una tendencia permanente a quedarnos anclados en el pasado, a anticipar el futuro… a cualquier cosa menos a vivir el día a día.
Sin embargo, desde todas partes se hace cada vez más hincapié en afirmar que estar situado en el presente es la solución, o al menos parte de la solución, contra nuestra infelicidad. Es salir de esa espiral de continuos y nuevos deseos que nos invaden permanentemente.
No obstante, como dice esta ley, esto no implica desprendernos de nuestras metas, que al fin y al cabo son lo que da sentido a nuestra acción, lo que le da coherencia. Sin metas, iríamos a la deriva.
Con respecto a abrirnos a lo desconocido, esta sexta ley señala que esto nos llevará a la seguridad. Paradójicamente, la idea contraria es la que suele imperar, esto es, que debemos tener todo bajo nuestro control para tener seguridad. En el libro “Mente zen, mente de principiante” se decía más o menos que la mejor manera de tener controlado a un caballo es darle una extensa pradera. Los excesos de control de nuestra propia vida son perjudiciales.
Finalmente, la ley se refiere acertadamente a que debemos huir de ideas inflexibles acerca de cómo hemos de vivir nuestra vida y de cómo los demás deben vivir las suyas.

sábado, 6 de diciembre de 2008

GUARISMO INACEPTABLE: 112.138

El pasado martes, el Ministerio de Sanidad publicó el dato de número de abortos en España. Las cifras llegan a un poco más de 112.000 abortos realizados durante el año 2007. La cifra supone un incremento del 10% respecto al año 2006. Supone también que el número de abortos se ha DUPLICADO en la última década en España.
Para ver la noticia, click aquí.
Una de cada 100 mujeres de 15 a 44 años (el periodo considerado fértil) aborta en España cada año. Es un dato estremecedor.
Independientemente de la opinión que a cada uno le merezca el sensible tema del aborto, está claro que lo que está ocurriendo es insostenible.
Así lo considera ya desde hace meses el propio Gobierno de España, que está actualmente preparando en el Congreso una nueva ley reguladora del aborto.
Con la legislación actual, en España el aborto es legal en caso de violación (hasta 12 semanas de embarazo), de malformaciones del feto (22 semanas) y cuando hay peligro para la salud física o psicológica de la madre (sin limitación de tiempo).
El problema de la actual ley radica en que se hace un abuso, hasta el punto de convertirse en un coladero, del supuesto de peligro para la salud psicológica de la madre. Este supuesto es tan ambiguo que supone una "coartada" para miles de mujeres. España es el único país, junto a Grecia, que permite el aborto sin límite de tiempo para quien se acoge al supuesto de riesgo psíquico para la madre.
Gracias a ese coladero, los expertos afirman que el aborto se ha convertido en un medio anticonceptivo más (aunque ya hay concepción). Ha pasado de ser una "última medida" a situarse a un nivel más cercano a los preservativos o las píldoras anticonceptivas.
En cuanto a los motivos aducidos para esos 112.000 abortos, por el motivo de violación tenemos únicamente 10 casos. Por el contrario, El 97% de los casos se acogió al supuesto de riesgo para la salud física o psicológica de la madre.
Paradójicamente, muchas mujeres encuestadas que han abortado, afirman que el motivo real para tomar la decisión de abortar fue el de dificultades económicas, y no los motivos psicológicos que oficialmente alegaron.
La nueva ley será una ley de plazos, es decir, que permitirá el aborto en todo caso hasta cierta semana de gestación. Para los conservadores, una ley así incrementaría supuestamente aún más las cifras actuales.
Se hace imprescindible una educación sexual y preventiva sistemática que evite en muchos casos tener que recurrir a algo tan traumático como el aborto. La solución del aborto debería ser tenida en cuenta únicamente como una solución extraordinaria.
Lamentablemente, ante la idea de incluir la educación sexual dentro de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, los sectores conservadores ya han puesto el grito en el cielo.
Además, deberían aumentarse las ayudas públicas a aquellas madres con escasa renta, y proporcionar atención e información a las mujeres que deseen abortar, para poder mostrarles otras opciones.
También debe controlarse el demasiado habitual fraude de ley que se produce con el supuesto riesgo psíquico para la madre.
Con respecto a la nueva legislación, habrá que estar atentos a cómo se concreta y sobre todo a qué resultados tiene en cifras.

sábado, 22 de noviembre de 2008

MEME

Yo no estoy muy de acuerdo con la denominación de estos cuestionarios como memes, pero como veo que todo el mundo los llama igual, me pliego a lo que dice la mayoría y los llamo de esta manera.
Bueno, para ir al grano, gata negra me ha propuesto hacer un meme. Este meme creo que ya lo hice, pero ahora pongo otras respuestas (bueno, alguna es muy posible que coincida, pero en fin). Este meme consiste en describir seis cosas o situaciones que me hagan feliz. Me viene bien esta entrada para romper con la sequía de dos semanas que llevaba sin publicar.

Ahí van pues esas seis cosas o situaciones que me hacen feliz:

1. Ver un buen programa en la televisión. Mi programa favorito ahora es "Cuéntame". Me encanta el argumento, lo buenos que son todos los actores… simplemente genial. Ver la televisión me relaja mucho.

2. Tener una buena conversación con los amigos en una cafetería. También me relaja y me sirve para abstraerme un poco del runrún personal. Me gusta mucho mostrar y recibir afecto de mis amigos, aunque por mi parte no me prodigue demasiado.

3. Navegar por la blogosfera. Ir por ahí viendo blogs, y especialmente, la satisfacción después de publicar una entrada.

4. Ver una buena película. Últimamente veo muchas pelis antiguas. Lo malo de estas películas es que son con mucho más lentas que las modernas, y por eso, aunque puedas ver verdaderas joyas, también puedes tener que soportar historias soporíferas. En la foto, una de las buenas que he visto recientemente, "El séptimo velo".

5. Las fiestas que tenemos en las casas del grupo de amigos (en la mía no puede ser porque siempre hay alguien; bueno, mi hermana, más concretamente). Ahí me río bien a gusto, vemos vídeos graciosos de youtube, cantamos karaoke, jugamos a la consola a un juego de preguntas y respuestas llamado Buzz… muy divertido.

6. Escuchar La Marsellesa. Cuando esto se funde con el apartado de "ver una buena película", como cuando en Casablanca cantan La Marsellesa acallando a los alemanes, no puedo evitar unas lágrimas de emoción.

sábado, 8 de noviembre de 2008

AÑO 2, ENTRADA 68

Tal día como hoy, hace un año, comenzaba la singladura de este blog.
El jueves 8 de noviembre de 2007 publiqué mi primera entrada: “La depresión da la cara”. “La depresión, que ha permanecido durante siglos escondida bajo la máscara del alma, se deja ver por fin con luz y taquígrafos”. Con estas palabras hacía mi aparición, aún no sé muy bien si estelar o estrellada (quizás en un término medio debiéramos dejarlo), en el complejo mundo de los blogs.
El balance temporal de esta experiencia bloguera, que con un año de vida de la bitácora ya tiene que ser bastante certero, es inmensamente positivo.
En primer lugar, agradezco a perreti que me involucrara en este mundo de la blogosfera. Si no hubiera sido por ti, nunca habría iniciado este camino que tantas alegrías y tan pocas penas me ha reportado, ninguna, de hecho. Lo veía imposible antes de empezar, “un blog, Dios mío, ¡qué complicado debe ser eso!”. Pero como el amigo perreti me decía que era fácil, pues me lancé a la aventura.
Estoy contento porque creo que he sabido mantener bastante bien la “línea editorial” de la bitácora. Ésta nunca ha perdido el espíritu con el que fue creada. Refleja claramente temporadas que he tenido, pues en ocasiones todas las entradas versaban sobre ciencia, en otras ocasiones sobre religión, o sobre educación...
Estoy contento porque he aprendido mucho, muchísimo. De los comentarios de mis queridos lectores y de la reflexión a la que obliga componer un texto coherente.
Estoy contento porque también he aprendido mucho leyendo y comentando otros blogs.
Sobre todo, lo que “Alma y psique” y todos los demás blogs que he leído me han ayudado a comprender es que soy una persona libre. Que pese a todos los condicionamientos que llevo encima al final gozo de libre albedrío.
Hago también una mención especial a la querida “family” (gata, john, majo y rafaela) que a pesar de algún que otro susto o baja consumada, ha permanecido bastante estable a lo largo de la mayor parte de este tiempo.
El calor humano que dan todos los blogueros, especialmente los “familiares” es un acicate para seguir escribiendo y leyendo.
Tampoco me olvido de la gente que me ha comentado ya de manera frecuente ya de manera puntual. Y en general de la gente que aun sin comentar me visita de vez en cuando.
No las tenía, ni de lejos, todas conmigo en que fuera a durar un año, pero así ha sido. ¿Celebraré un segundo aniversario? Eso, queridos amigos, como reza el título de la película, “sólo el cielo lo sabe”.

jueves, 6 de noviembre de 2008

CONDENADOS A SER LIBRES ( II )

Pues sigo donde lo dejé en la última entrada. Antes de nada, decir que el capítulo del programa de Redes puede verse íntegramente aquí (es el tercer vídeo de la página). Se titula “Libres y conscientes, pero infelices”.
Además, Pierre Magistretti, el invitado del programa, tiene un libro publicado sobre este tema específicamente: “A cada cual su cerebro. Plasticidad neuronal e inconsciente”.
Dejamos el tema afirmando que las decisiones son tomadas mediante procedimientos inconscientes. Esto arroja una sombra de duda sobre nuestra capacidad de ser libres pues el inconsciente tiene tendencia a reeditar nuestras experiencias, basándose en creencias fuertemente arraigadas en nuestro interior.
La conciencia quedaría reducida a ser aquello que nos permite darnos cuenta de lo que el inconsciente ya ha decidido hacer.
Es por causa del inconsciente que en ocasiones nos resulta tan difícil cambiar. Sin embargo, debemos estar tranquilos: “El hombre está condenado a ser libre”, dijo Jean Paul Sartre.
No estamos programados totalmente. Nuestras vidas pueden y deben ser un continuo des-aprendizaje y re-programación.
La esperanza radica en que nuestras experiencias son capaces de cambiar nuestra arquitectura cerebral, la conexión entre las neuronas. Dicho de otra manera, algunas huellas de la experiencia pueden reasociarse. Ello nos llevará a pensar y sentir de maneras diferentes. Éste es el concepto de plasticidad cerebral.
Estamos programados para no estar programados, si bien deberemos ser conscientes de esta facultad de la plasticidad cerebral para emplearla a nuestro favor y poder así llegar a ser libres.
Las experiencias cambian pues nuestra personalidad. Ésta es una idea que resuena ya desde los griegos clásicos, y que se mantiene y corrobora hoy en día.
¿Cuál es pues el modo de tomar el mando de nuestras vidas?
En principio, se supone que la panacea es la acción, procurarnos experiencias agradables. El problema, desde mi punto de vista, es que muchas veces no es tan fácil como parece pasar a la acción. Por ello tendremos que abordar el problema desde un punto de vista indirecto. Ésta es mi personal receta para tratar de abordar el cambio:

1. Ataque a las creencias erróneas del inconsciente:
1.1 Mantener un esfuerzo sostenido para observar lo que pensamos, lo que sentimos y cómo actuamos. Es decir, hacer consciente lo inconsciente. Una vez que se identifican creencias erróneas se sustituyen por otras más acordes con la realidad.
1.2 Fomentar optimismo. Reformular las ideas negativas sobre el futuro personal. Como dice Suzuki en su libro “Mente Zen. Mente de principiante” (gracias por la recomendación, Rafaela), uno puede estar en la cama antes de levantarse oyendo la lluvia y preocupado por si esa lluvia continuará cuando se levante y salga a la calle. Sin embargo, la actitud correcta es disfrutar con ese sonido y no agobiarse pensando en el futuro, que no se sabe cómo va a ser porque todo está en cambio constante.
2. Practicar habilidades mentales: yoga, tai-chi, respiración, relajación, etc. Está demostrado que estas practicas favorecen la plasticidad neuronal (para conocer más sobre estas técnicas se puede consultar este excelente blog).
3. Experiencias positivas. Procurarse, en la medida en que se pueda, experiencias positivas, partiendo de las más sencillas: salir al cine, disfrutar de una velada con los amigos, etc.
Resumiendo las dos últimas entradas, los genes brindan un esquema general sobre cómo será nuestra vida, el ambiente estructura nuestras conexiones neuronales. Finalmente, nuestro consciente puede dirigir de algún modo la reestructuración de dichas conexiones.

domingo, 2 de noviembre de 2008

CONDENADOS A SER LIBRES ( I )

He visto ya un par de veces el programa de Redes emitido el día 5 de octubre de este año. El título del capítulo de Redes fue “Libres y conscientes, pero infelices”, y tuvo como invitado a Pierre Magistretti, neurobiólogo.
Un hecho que se recalca a lo largo del programa es que, pese a que nosotros pensemos que nuestra parte consciente es la que tiene el control de nuestra vida, esto en muchas ocasiones no es correcto. Así, el que realmente maneja el cotarro es el inconsciente.
De hecho, según un experimento, cuando tomamos una decisión, antes de decidir conscientemente, el inconsciente ya ha decidido.
El experimento consistía en poner a un sujeto frente a una pantalla de ordenador, en la que una bola iba moviéndose y cambiando de color. El sujeto tenía que decidir cuándo mover un vaso que tenía sobre la mesa. Cuando tomara la decisión, tenía que observar en qué color y en qué posición se encontraba la bola de la pantalla.
Los científicos que hacían el experimento se dieron cuenta, por medio de sensores situados en el cerebro y lo que afirmaba el sujeto acerca de la posición y color de la bola cuando creía que tomaba la decisión, de que el momento en el que el sujeto creía tomar la decisión consciente y el momento en el que se lanzaba la orden de mover los músculos no coincidían. La orden tenía lugar antes de que el sujeto creyera que había tomado la decisión.
La conclusión del experimento que todos esperaríamos es que primero el sujeto decide a nivel consciente y luego el sistema nervioso ordena la activación de los músculos de la mano encargados de realizar el movimiento. Sin embargo, se llegaron a unas conclusiones imprevistas: antes de que la parte consciente haya decidido el movimiento, el inconsciente ha ordenado ya la activación de esos músculos de la mano.
Es decir, que pese a que nosotros creamos que tomamos nuestras decisiones racionalmente y examinando cuidadosamente los pros y las contras, realmente las decisiones se toman por procedimientos inconscientes.
Esto podría llegar a ser preocupante, pues si el inconsciente decide “por nosotros”, podemos pensar que estamos completamente determinados.
Sin embargo, como veremos sobre todo en la segunda parte, nada más lejos de la realidad.
En el programa también se hace una recreación muy esclarecedora en la que la parte consciente (representada por un hombre trajeado) y la parte inconsciente (el mismo hombre pero con ropa más informal) se ponen a discutir. Esto es más o menos lo que dicen:

-Consciente: ¡Siempre hago lo que tú quieres!
-Inconsciente: ¡Pues claro! ¡qué manía tienes de ponerte a pensar! Tú no pienses, eso déjamelo a mí que soy el que verdaderamente sabe hacerlo bien.
-Consciente: Sí, pero yo quiero cambiar para ser feliz, no hacer lo que tú quieras.
-Inconsciente: Pero si yo ya sé lo que nos conviene, ¿para qué cambiarlo? Además, en realidad yo estoy cambiando todo el rato. El cerebro tiene 100.000 millones de neuronas, y hay 1.000 millones de millones de conexiones neuronales (sinapsis). Estas sinapsis van cambiando, ¡conque imagínate todo lo que se puede hacer!
En la próxima entrada veremos cómo nos podemos zafar del determinismo al que parece abocarnos este control del inconsciente sobre nuestras vidas.

domingo, 26 de octubre de 2008

UN INSTRUMENTO DE PAZ

A continuación reproduzco una preciosa oración de San Francisco de Asís. Merece la pena pararse un rato a meditar sobre lo que dice:


ORACIÓN DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

Haz de mí, Señor, un instrumento de tu paz.
Que donde hay odio, ponga yo amor;
donde hay ofensa, ponga yo perdón;
donde hay discordia, ponga yo armonía;
donde hay error, ponga yo verdad;
donde hay duda, ponga yo fe;
donde hay desesperación, ponga yo esperanza;
donde hay oscuridad, ponga yo luz;
donde hay tristeza, ponga yo alegría.

Haz, Señor, que más busque yo dar que recibir consuelo;
ofrecer, que recibir comprensión;
amar, que ser amado:
porque sólo olvidándose de sí se encuentra uno a sí mismo,
sólo en la muerte nos despertamos a la vida.
Que así sea.

sábado, 18 de octubre de 2008

FILOSOFÍA ORIENTAL A DEBATE (V)

Y con ésta van ya cinco entradas con la filosofía oriental como centro del debate. Al quinto post le corresponde la quinta ley de las siete leyes espirituales para conseguir el éxito enunciadas por nuestro ya muy conocido Deepak Chopra.

QUINTA LEY: LEY DE INTENCIÓN Y DESEO

El enunciado principal de esta ley puede ser éste: la intención, siempre y cuando se respeten las 7 leyes espirituales que estamos viendo, consigue siempre lo que quiere.
La explicación del enunciado anterior es que todo está hecho de energía e información, y la energía e información que conforman mi persona las puedo cambiar conscientemente. Después de ese cambio interior, lograré también el cambio en lo que me rodea.
La atención excluirá cualquier obstáculo: la conciencia, centrada en el momento presente, elimina los problemas o los convierte en oportunidades.
Esta ley contiene una curiosa “prescripción”: confeccionar una lista con los deseos personales, llevarla siempre encima y leerla a menudo. Pueden intentarlo, a ver qué pasa.
Si los deseos (que por cierto, no se deben compartir con nadie, según esta ley) de esa lista se cumplen, ¡estupendo! ¡a celebrarlo y disfrutarlo! Si no se cumplen, hay que confiar en que es debido a alguna razón cósmica que en el fondo nos favorece. “Los caminos del Señor son inescrutables”, sería la anterior idea aplicada al mundo católico: no sabemos por qué caminos nos va a llevar Dios, pero hay que confiar en su sabiduría infinita.
Por último, nos aconseja Chopra renunciar al apego al desenlace de nuestros deseos.
Voy a diseccionar minuciosamente, cual cirujano, las ideas anteriores. Espero también sus siempre constructivas aportaciones.
En primer lugar, si la intención consigue siempre lo que quiere, a condición de que se cumplan todas las leyes, es obvio que no cumplimos éstas, pues nadie consigue siempre lo que quiere. Quizás sí que haya gente por el contrario que “nunca” consigue lo que quiere.
A continuación dice algo que ya sabíamos: que podemos cambiarnos a nosotros mismos conscientemente. Como vimos en la última entrada “La esperanza que surgió del Este”, este dato está corroborado científicamente (un buen tanto para el budismo).
Y continúa afirmando que la conciencia, centrada en el momento presente, encontrando la serenidad, es la encargada de dicho cambio. Aquí es donde puede estar el quid de la cuestión: ¿hay alguien capaz de fijar su atención EXCLUSIVAMENTE en el momento presente? Entonces será cuando los problemas permanezcan, cuando los deseos no sean cumplidos. ¿Por alguna razón cósmica que nos favorece? Más fácil sería explicarlo por esa carencia de conciencia aquietada en el presente, pero todo puede ser.
Por último, renunciar al apego al desenlace de nuestros deseos es coherente con todo lo anterior: si estoy centrado en el presente, no estoy dando vueltas a cómo van a evolucionar en el futuro mis deseos.
¿Qué podemos hacer para que nuestra conciencia se centre en el presente? Insisto en la línea ya marcada en la última entrada, buscar la quietud y confiar en la idea de que podemos cambiarnos conscientemente, eso sí, con empeño. Para encontrar ideas sobre cómo hacer esto, recomiendo leer “Nuestra capacidad de pensar”, un buen post de una bitácora ajena.
Además, y de acuerdo con este último post que acabo de citar, creo que se puede vivir el presente fluyendo, es decir, buscando y realizando actividades que nos absorban por completo y nos den a la vez satisfacción. Así, la atención queda focalizada en lo que estamos haciendo, y vivimos en el presente.

sábado, 4 de octubre de 2008

LA ESPERANZA QUE SURGIÓ DEL ESTE

“Cada momento elegimos y esculpimos cómo va a trabajar nuestra siempre cambiante mente, elegimos quién seremos en el momento siguiente”. Hemos oído frases de este tipo en infinidad de ocasiones. Sin embargo esta frase en concreto tiene algo que yo considero muy especial. ¿Fue esta frase pronunciada por algún gurú de los modernos movimientos espirituales? ¿Acaso por algún monje budista? En absoluto. Esta frase la pronunció Michael Merzenich, prestigioso neurocientífico de la Universidad de California, San Francisco.
Esto es tanto como reconocer desde el ámbito científico nada menos que somos libres para decidir qué tipo de persona deseamos ser: la afirmación científica del libre albedrío.
Veamos cómo se ha llegado a esta conclusión.
Hace un par de semanas encontré por pura casualidad, navegando por la red, un documento que me impactó al momento, cuya lectura me llenó de gozo, y que estaba deseoso de compartir con los lectores de este blog.
El documento íntegro, titulado “Querer es poder”, puede leerse aquí.
Para mi sorpresa, en dicho documento se refiere que los más renombrados neurocientíficos del mundo llevan lustros reuniéndose con el Dalai Lama, en una inédita colaboración entre la ciencia y la religión.
El Dalai Lama afirmó desde el primer encuentro, en 1990, que el poder de la mente humana era inmenso. Tanto que puede cambiar la “arquitectura” de nuestro cerebro físico (la mente es capaz de generar nuevas neuronas y modificar las conexiones entre neuronas), lo que a su vez nos haría capaces, por medio de nuestra mente dirigida por la voluntad, de cambiar nuestra manera de pensar, sentir y vivir, y de crear el mundo que nos rodea.
Esta afirmación fue negada tajantemente por los neurólogos y psicólogos de la época. Imposible, pensaban entonces, el cerebro físico, la arquitectura cerebral, es inamovible. No sólo eso, además, con el paso de los años las neuronas van muriendo.
Desde entonces, las investigaciones científicas han descubierto, contra pronóstico, la neuroplasticidad cerebral: efectivamente, el cerebro puede crear nuevas neuronas, y además puede generar nuevos circuitos neuronales.
Así, en la reunión que tuvieron los científicos con el Dalai Lama en 2004, aquéllos se vieron obligados a reconocer su error, y corroborar la insistente afirmación del líder tibetano: la mente es capaz de cambiar el cerebro físico.
¿Cómo podemos cambiar nuestro cerebro físico y cambiar así a voluntad nuestra vida?
Mediante entrenamiento de la mente, adquirimos las habilidades para modificar los circuitos del cerebro en la dirección que deseamos. “Si uno se empeña, puede construir y potenciar los circuitos de la felicidad”, afirma Ángela Boto, la autora del documento que hallé en Internet. Así, podemos potenciar la alegría, la compasión, la empatía, etc. Ello nos lleva a más felicidad.
Otro neurocientífico afirma: “La felicidad no es simplemente un estado, sino un producto de habilidades que se pueden mejorar con entrenamiento mental” (Richard Davidson, de la Universidad de Wisconsin-Madison)
¿Pero cómo podemos entrenar la mente para que haga esto? La meditación (el método budista por excelencia) se configura como el entrenamiento mental a seguir. Entendiendo meditación en sentido amplio, como sinónimo de búsqueda de quietud mental. Ejercitando la quietud, apartamos la mente del runrún permanente de pensamientos que tiene que soportar.
Según los experimentos, no es necesario ser un monje budista que haya practicado intensivamente la meditación durante largos años para disfrutar de los beneficios que la quietud comporta. Parece que basta con sencillas prácticas que lleven nuestra mente a la quietud, al sosiego.
El budismo se anota un tanto. Es fantástico saber que, como esta religión siempre ha afirmado, podemos borrar las heridas del pasado y esculpir el futuro que deseemos.
Yo no las tenía todas conmigo acerca de la existencia del libre albedrío, pero ahora la ciencia lo asegura: con el entrenamiento de ciertas habilidades, somos libres, somos los arquitectos de nuestro propio destino.

miércoles, 1 de octubre de 2008

MÁS RESPUESTAS

Después de pasar un rato divertido respondiendo en mi anterior entrada las preguntas que me propuso Gata Negra, john c, autor del milenario blog (milenario en entradas o posts, no en años, ¡enhorabuena por el reciente logro!) “Hablando de todo sin saber de casi nada”, me invita amablemente también a responder a más preguntas. Paso a hacerlo sin más dilación, y en este caso “a pelo”, sin recurrir a canciones que me inspiren.

Coger el libro mas cercano, ir a la pagina 18 y transcribir la línea 4.

"tidy up; (algo roto) to fix, repair;"
De un diccionario de inglés. Ya es casualidad, justo hace unos pocos días devolví bastantes libros que tenía cerca a la estantería. Esto es lo que ha quedado, aunque no lo empleo casi nunca. Demasiado prosaico, lo sé, pero he seguido las instrucciones al pie de la letra.


Cuenta lo último que viste en la tele.

El telediario de la Primera, el mediodía del lunes. Me parece que no he visto nada más desde entonces, y eso que ya han pasado más de dos días. ¡Con lo que a mí me gusta la tele!

Aparte del ruido del ordenador, ¿qué más se escucha en este momento?

Nada de nada. En todo caso, algún ruido lejanísimo proveniente de la calle o de los pisos de los vecinos.

¿Cuando te reíste por última vez?

Pues no estoy muy seguro, pero creo que esta misma tarde. Aunque si es reír con ganas de verdad, tengo que remontarme hasta el sábado por la noche.

¿Qué hay en las paredes donde te encuentras ahora mismo?

Un calendario, un termómetro, dos Cristos y una Virgen, un platito recuerdo de Florencia, la orla de COU (como john, jeje), la orla de Magisterio, un calcetín de Papá Noel, un póster de Aragón y otro de Casablanca (la peli, no la ciudad).

¿Cómo estas vestido en este momento?

En plan casero total, con ropa de calle pero con zapatillas de casa y bata verde con muchos años a sus espaldas.

Algo que los bloggers no sepan sobre ti.

Pues se me ocurre rápido: que a partir de ahora seguramente estaré mucho menos por aquí, porque empiezo a prepararme las oposiciones para maestro.

¿Cómo son tus manos?

Bonitas. A mí me gustan.


¿Qué ves desde tu ventana?

La fachada de enfrente y una calle de tamaño medio. Muchos coches aparcados.

¿Qué imagen podría definirte?

Ésta es más difícil, vamos a decir un libro, aunque tampoco soy de mucho leer.


Bueno, john, espero haber respondido satisfactoriamente a las preguntas. Tanto tú como los demás lectores ya me conocéis un poco más. Por cierto, que tengo una duda con esto de los memes. Lo digo porque yo creía que "meme" significaba una cosa totalmente diferente. No lo digo por si es una burrada. O estoy equivocado o es ésta una acepción distinta a la que yo pensaba.

martes, 30 de septiembre de 2008

DE FILIAS Y FOBIAS

Gata Negra me invita, desde su blog “Alma de trapo de Gata Negra”, como a varios blogueros más, a responder a dos preguntas muy concretas. La primera pregunta es “¿Qué me gusta?”. La segunda es “¿Qué no me gusta”?. Tengo que dar seis respuestas a cada una de estas preguntas. Para inspirarme, decido escuchar la canción de Joaquín Sabina “Más de cien mentiras”, en la que cuenta cosas que a él le gustan. Cuelgo aquí un vídeo muy interesante de esa canción acompañada con imágenes.


¿QUÉ ME GUSTA?
LA AMISTAD. Conforme pasan los años voy valorando más y más a los amigos. No es casualidad que la haya colocado en primer lugar. Los amigos, mi punto fuerte en la vida (algo estoy haciendo bien). Desde aquí, y aunque casi ninguno me vaya a leer, gracias infinitas a todos mis amigos por estar ahí. Abrazos y besos sin fin. Espero que nuestra relación se prolongue más allá de esta vida.

CANTAR. Me gusta mucho cantar karaoke. Esta respuesta está en relación con la anterior, porque me gusta cantar rodeado de mis amigos. Canciones como “Uno más uno son siete” cantada por Fran Perea, o “Necesito respirar” de Medina Azahara, me chiflan.

MI PROFESIÓN. Actualmente no ejerzo, si bien ello no es impedimento para que me encante enseñar y estar rodeado de siempre ocurrentes niños. Cuando estaba trabajando y me despertaba por la mañana, me preguntaba si era día lectivo o no. En caso afirmativo, me levantaba jubiloso. Y por cierto, las oposiciones que ya aparecen en lontananza, allá para junio.

BOGART. ¡Qué personajes interpreta, qué clase! No sabía si poner al actor o una de sus películas más emblemáticas, “Casablanca”. Al final me quedo con el actor.

ROMA. Ciudad inmortal. He viajado poco, pero de las ciudades que he visto es la que más me gusta. Dicen que en Europa sólo Roma se puede comparar a París y sólo París se puede comparar a Roma. Lo que más me gustó de Roma: las catacumbas cristianas, el Coliseo, San Pedro del Vaticano... es que todo son joyas.

SABINA. Sí, Sabina, ése que canta. Me ha gustado desde siempre y aún hoy sigo oyendo y cantando con deleite sus canciones. “Pongamos que hablo de Madrid” y “Princesa” son algunas de mis favoritas. ¡Qué gozo cuando la profesora de Literatura de la Facultad lo citó como uno de los poetas españoles contemporáneos!

¿QUÉ NO ME GUSTA?

SUFRIR. Es un defecto que me acompaña desde que nací, y es que verdaderamente no me gusta nada sufrir. Ni una miajita siquiera. Se dice que ayuda a crecer, que se pueden sacar enseñanzas de él, que es en realidad una oportunidad... yo si me dejan renuncio voluntariamente a todo eso.

LA VERDURA. Me gusta comer, hasta hace poco estaba en sobrepeso de consideración, incluso llegué puntualmente a rozar la obesidad. Sin embargo soy muy selecto yo para eso de comer. En una palabra, que... ¡odio comer sano!

EL “ARTE” DEL TOREO. No me gusta esta práctica bárbara de la que dentro de unos siglos se preguntarán cómo pudo llegar incólume al siglo XXI. Que conste que detesto la práctica de la tauromaquia y algunos festejos populares con toros, no a sus defensores y practicantes. Odia el pecado, no el pecador, que dijo aquél.

LA SENSACIÓN DE IMPOTENCIA. ¡Qué desagradable esa sensación de no poder hacer algo para arreglar la situación! Lo intentas y lo intentas pero no hay manera. O bien directamente no está en tu mano tomar ninguna medida contra lo que no te gusta.

EL LUJO. Aseguro que no es envidia, pero detesto la ostentación de riqueza que hacen algunas personas. “Hay que mover la economía, hay que consumir” dicen algunos mientras otros no tienen nada. Me gusta su contrario, la sobriedad.

QUE ME DEN CALABAZAS. Esto va unido a la sensación de impotencia. Te dan un “no” y tienes que encajarlo como mejor puedas, pero tus deseos han quedado irrealizados. Y tengo tanta experiencia en este extremo que por eso ha debido de venirme a la cabeza.

Andaban algunos (sobre todo algunas) ya preocupados de la tardanza en mi respuesta, ¡qué poca fe!, pero lo prometido es deuda, y haya quedado mejor o peor, aquí están mis filias y mis fobias retratadas. Al principio tuve que pensar y repensar, e incluso como he dicho tuve que recurrir hasta a canciones que acercaran las musas a mis dominios, pero al final me vi obligado a acabar eliminando algunas respuestas de ambas preguntas (pues las respuestas excedían de seis). He tratado de dejar lo más granado y eliminar lo menos original.

viernes, 26 de septiembre de 2008

FILOSOFÍA ORIENTAL A DEBATE ( IV )

La siguiente es la cuarta ley para lograr el éxito (léase felicidad) que plantea Deepak Chopra, tomando como base la filosofía oriental:

CUARTA LEY: LEY DEL MENOR ESFUERZO

Para cumplir esta ley se requieren tres componentes:
1. Aceptación (de la gente, de los sucesos y de las situaciones): cada momento es como debe ser. No luchar en contra de cada momento, que es como luchar contra el Universo. Aceptar las cosas como son, no como querríamos que fueran.
2. Responsabilidad: no culpar a nadie, ni siquiera a uno mismo, de su situación. La responsabilidad es la habilidad de mejorar la situación. Cada problema es una oportunidad disfrazada.
3. No defenderse: no defender los puntos de vista propios. Estar abierto a cualquier punto de vista, sin apegarse a ninguno de ellos.
Estos tres componentes constituyen la no resistencia, que lleva a la flexibilidad.
Además, se debe buscar el amor, no el ego. Se realizarán las acciones por amor. No se buscará la aprobación de los demás.
Cumpliendo todo lo prescrito anteriormente, cuando el momento sea oportuno, los deseos personales se manifestarán.
Apostilla Chopra: la naturaleza no se esfuerza. La naturaleza del hombre es ser feliz. Haz menos y logra más.
Pienso yo que la clave del cumplimiento de esta ley parece estar en la aceptación. Muchas veces no aceptamos multitud de cosas, incluso llegamos a no aceptarnos a nosotros mismos. Creo que es verdad que la base para el cambio personal es la aceptación. Sin ella, forcejeamos con nosotros mismos sin conseguir nada, creando más estrés todavía. Cuando nos aceptamos, el cambio es más sencillo. Creamos, con la responsabilidad que se cita en el segundo punto, emociones positivas, en lugar de tratar de reprimir las negativas sin resultado.
Y en cuanto al tercer punto, qué duda cabe que es positivo no enrocarse en posiciones cerradas, sino estar abierto al pensamiento y los planteamientos de los demás.

jueves, 18 de septiembre de 2008

"DICHOSOS LOS QUE SUFREN...

...porque serán consolados.”

El Papa pronunció el día 15 de septiembre una homilía desde Lourdes, en el transcurso de su viaje a Francia. Coincidiendo con la celebración de Nuestra Señora de los Dolores, Benedicto XVI transmitió ánimo desde la explanada del Rosario en Lourdes a los enfermos para continuar en su lucha diaria particular.
Afirmó el Papa que la dignidad nunca abandona a quienes están enfermos.
El Papa reconoció la fuerza de la enfermedad y el dolor: “por desgracia, el sufrimiento padecido rompe los equilibrios mejor asentados de una vida, socava los cimientos fuertes de la confianza, llegando incluso a veces a desesperar del sentido y el valor de la vida”. Comprende también que “para cada uno, el sufrimiento es siempre un extraño. Su presencia nunca se puede domesticar”.
El Papa, ante esta situación, llama al enfermo a buscar la presencia, además de la de parientes y amigos, de Cristo y de María, que son, “más que nadie, capaces de entendernos y apreciar la dureza de la lucha contra el mal y el sufrimiento. Cristo y María aman a cada uno de sus hijos, prestando una atención particular a quienes están sumidos en el dolor.”
Y continúa el Santo Padre: “Cristo no permanece fuera del sufrimiento padecido; lo alivia viniendo a habitar en quien está afectado por la enfermedad, para llevarla consigo y vivirla junto con el enfermo. La presencia de Cristo consigue romper el aislamiento que causa el dolor. El hombre ya no está solo con su desdicha.”
Cristo se convierte así en fuente de esperanza inquebrantable.
El Papa también hizo un llamamiento a quienes “están tentados de dar la espalda a la vida” pidiéndoles “humildemente: ¡Volveos a María! En la sonrisa de la Virgen está misteriosamente escondida la fuerza para continuar la lucha contra la enfermedad y a favor de la vida”
Nuestra Señora de Lourdes,
ruega por nosotros.
NOTA: Agradezco la cesión de la foto a mi amigo Dani.

viernes, 12 de septiembre de 2008

FILOSOFÍA ORIENTAL A DEBATE ( III )

Recuerdo al lector que estoy haciendo resumen crítico de un audio-libro del Dr. Deepak Chopra titulado “Las siete leyes espirituales del éxito”.
He abordado ya las dos primeras, la ley de la potencialidad pura y la ley del dar y el recibir. Toca pues ahora la tercera ley.
Esta tercera ley es la que más nos suena.


TERCERA LEY: LEY DEL KARMA


"Soy el dueño de mi Karma" (Buda)
Siempre según el autor, el KARMA supone nada más y nada menos que la afirmación de la LIBERTAD HUMANA.
El karma es cada una de las acciones que realizo y cada consecuencia que tienen sobre mí esas acciones.
La ley del Karma supone tomar conciencia del presente, de las decisiones conscientes, para huir de las reacciones automáticas que tan a menudo tomamos. Quiere decir que habitualmente todos actuamos ante los estímulos que nos llegan sin pensar, de una manera “programada”. Sin embargo, tomando conciencia de cómo respondo a esos estímulos puedo tomar el control de mi vida.
Cuando esté deliberando acerca de qué acción tomar, tendré que preguntarme: ¿Qué consecuencias tendrá esta acción? ¿Traerá felicidad para mí y para los demás? A la acción correcta la denominamos acción correcta espontánea.
En la elección de la acción a llevar a cabo, tomamos como guía al corazón (intuición).
Con el Karma pasado, tres cosas podemos hacer:
1. Pagar las deudas. No hay deuda que no se pague, ahora o en otra vida.
2. Pagar las deudas igualmente pero tratando de sacar del dolor una enseñanza.
3. Pagar las deudas y trascender el sufrimiento mediante la meditación.
Según esta ley del Karma, cuando la cumplas te darás cuenta de que no necesitas realizar grandes esfuerzos para que tus deseos se cumplan. Éstos se cumplirán simplemente cuando llegue el momento oportuno (cuarta ley: ley del menor esfuerzo).
Lo que yo opino de esta ley: Bastante en desacuerdo con la idea de Karma. Para empezar, estoy bastante convencido de que la idea de reencarnaciones continuas es de las que menos fuerza tiene dentro de la gran variedad de creencias que hay para después de nuestra muerte. En resumen, que no creo en la reencarnación. Si no hay reencarnación, que cada acción trae para nosotros un efecto quedaría circunscrito a nuestra única vida, la que disfrutamos (o sufrimos) ahora. Y, como es obvio, personas honestas sufren los mayores castigos mientras que seres inmundos quedan impunes. Ya los judíos tuvieron que ceder ante esta creencia, cuando comprobaron que el justo Job padecía una y otra vez distintos males (de ahí la frase "tener más paciencia que el santo Job"), sin llegar a ser nunca recompensado.
En lo de que fijándonos en nuestros pensamientos y haciéndolos conscientes llegaremos a la libertad, estoy algo más de acuerdo, pero no mucho. No hasta que mi propia experiencia me demuestre que en la edad adulta podemos cambiar de manera significativa nuestro patrón emocional adquirido en la infancia, cosa que al menos en mi caso dista mucho de producirse. De momento, mantengo que ese patrón emocional adquirido en los primeros años nos determina en muy gran medida.
Con respecto a lo de decidir en base a lo que nos diga el corazón, los científicos dan hoy por hoy gran importancia a la intuición y a las emociones a la hora de decidir, o sea, que parece cierto. Por ejemplo, si tenemos que decidir si hacer A o B, tendremos en cuenta las emociones que hemos tenido en el pasado cuando hemos hecho A, B, o acciones similares. No nos basamos pues únicamente en la razón.
Y esperando vuestros amables comentarios, espero que vayan saliendo más cosas. Saludos.

lunes, 8 de septiembre de 2008

LA PROFECÍA MÁS CIENTÍFICA

Este miércoles 10 de septiembre va a entrar en funcionamiento el mayor acelerador de partículas jamás creado. Está promovido por el CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear). El acelerador de partículas es un tubo de 27 kms. de circunferencia. Está situado a 100 metros de profundidad, entre los países de Francia y Suiza. Muchos años, esfuerzos y personal (han participado miles de físicos de numerosas universidades de todo el mundo), se han invertido para la realización de este prodigio de la técnica.
Se prevén grandes descubrimientos. Se investigará sobre las fuerzas y la materia. Muchas cuestiones acerca del Universo, sus leyes, su evolución, su origen, se supone serán resueltas.
El método a emplear consiste en acelerar protones hasta que alcancen la velocidad de la luz y luego hacerlos chocar entre sí, de tal manera que se puedan simular las condiciones de creación del Universo tras el Big Bang.
El único problema es que para algunos científicos su puesta en funcionamiento puede conllevar un ligero problema... el fin del mundo, concretamente. El acelerador, según ellos, crearía agujeros negros que se tragarían literalmente la tierra, y con ella a todos nosotros, obviamente.
En todo caso, el día 10 se inician las primeras fases, que no culminarán hasta dentro de varios meses, por lo que de momento no hay problema.
Este grupo de científicos ha interpuesto una demanda ante los tribunales europeos para que se detenga la ejecución del proyecto. El propio CERN ha investigado también la posibilidad de que lo que dicen estos científicos díscolos (pocos y con poca reputación según el telediario de hoy) sea verdad. La conclusión a la que llega el CERN es que no hay peligro de que se formen agujeros negros, y por lo tanto no hay peligro para la existencia de la tierra.
La noticia llama la atención. Que nos estamos cargando nuestro medio ambiente es obvio, pero se da por supuesto que llegará el día en que el planeta tierra se deshará de esta molesta plaga que ha supuesto para ella el ser humano. Estaría bueno que no nos conformáramos con eso, y que nos lleváramos a la propia tierra con nosotros.
Supongo que tenemos que estar tranquilos, que los científicos responsables deben estar bastante seguros de lo que hacen, pues cualquiera en su sano juicio detendría cualquier proyecto en el que existiera la más mínima posibilidad de que algo semejante ocurriera. Las probabilidades de que se crearan agujeros negros, asegura el CERN, son las mismas de que un meteorito cayera sobre la tierra destruyéndola.
El abogado del diablo, por otra parte, argumentaría que con el Titanic también estábamos muy seguros y orgullosos de su insumergibilidad, y ya se sabe lo que pasó.

martes, 2 de septiembre de 2008

FILOSOFÍA ORIENTAL A DEBATE ( II )

Continúo explicando la segunda ley de “Las siete leyes espirituales del éxito”, del médico indio Deepak Chopra.




SEGUNDA LEY: LEY DEL DAR Y EL RECIBIR




Esta ley es la base de las demás. Por una parte, mediante ella entramos en contacto con nuestro ser en contraposición a nuestro ego (primera ley). Además, dando y recibiendo se crea buen karma, concepto en el que se basa la tercera ley (ley del karma).
Esta segunda ley se fundamenta en el hecho de que en el Universo el intercambio de energía e información es continuo. Por lo tanto, lo mismo debemos hacer nosotros en nuestras vidas si queremos llegar a la armonía.
En este dar y recibir, debemos dar lo que buscamos. Por ejemplo, si buscamos amor debemos dar amor, si buscamos comprensión debemos dar comprensión, si buscamos alegría debemos dar alegría...
El tema es dar a todos y siempre. Puede ser un cumplido, una flor, una oración, cuidado, una bendición, escucha, etc. Si bien no hace falta que sea algo material, conviene ir introduciendo poco a poco cosas materiales (si bien, lo fundamental a la hora de dar es dar cuidado, afecto, aprecio y amor, que son las cosas que realmente importan). Tampoco se debe retener el dinero, que debe estar en constante flujo.
Además de dar, también tenemos que recibir, ya sea de los demás o de la naturaleza (disfrutar del canto de los pájaros, del sonido de la lluvia...).
Esta ley nos suena más, es más conforme con los preceptos del cristianismo, a los que estamos más acostumbrados por estas latitudes.
Mucho mejor nos iría ya sólo en el plano material si quien más tuviera diera más. Otro tanto se podría decir del plano afectivo.
Pero, ¿qué sentido tiene por ejemplo darle a alguien una oración o una bendición? Esto debe ser lo que se llama las buenas vibraciones, y en todo caso, al hacerlo nos acercamos al otro con mejor talante.
Por último, decir que por casualidad leí en un blog cuyo nombre no recuerdo unas palabras relativas no ya al no juzgar, sino al no opinar: “Si quieres ver la verdad no mantengas ninguna opinión a favor o en contra. La lucha entre lo que a uno le gusta y lo que le disgusta es la enfermedad de la mente”. Para reflexionar.
Contadme, contadme, qué os parece esto de dar y recibir. ¿Das? ¿Recibes? ¿Te gustaría recibir más de lo que actualmente recibes? ¿Crees que te esfuerzas en dar y que no recibes lo suficiente a cambio? ¿Mejoraría tu vida si dieras más?

miércoles, 27 de agosto de 2008

FILOSOFÍA ORIENTAL A DEBATE ( I )

Hace poco escuché un audiolibro titulado “Las siete leyes espirituales del éxito”, del médico indio Deepak Chopra (en la foto). En él, vierte ideas filosóficas orientales que, según ellos, llevan al camino de la felicidad. Me gustaría debatir con vosotros estas ideas, por sonar tan extrañas en el mundo occidental, y especialmente en mí, occidental con el agravante de provinciano.


PRIMERA LEY: LEY DE LA POTENCIALIDAD PURA


Según esta ley, el ser humano es conciencia pura, y por lo tanto posibilidades infinitas. Se debe buscar la autorreferencia, en contraposición a la referencia al objeto (dinero, la opinión de los demás, el éxito, las posesiones). La autorreferencia (tenernos a nosotros mismos como referencia, a nuestra propia conciencia) nos llevará a no tener miedo, a no buscar la aprobación de los demás, a no buscar controlar todo y a no querer tener un poder inapropiado sobre las cosas o sobre los demás.
Para poner en práctica esta ley, Chopra recomienda cuatro caminos que nos conducen al poder del ser:

1. El silencio. Sólo ser, sin hablar con nadie, leer, oír la radio, etc. En un principio la mente se alborota, pero cuando se es constante y la mente ve que el que elige (yo) no habla, la mente se acalla.
2. La meditación. Recomienda treinta minutos por la mañana y otros treinta por la tarde.
3. El no juzgar. Comprometernos por un período de tiempo a no juzgar ni las cosas ni a los demás (no catalogar en bueno / malo, correcto / incorrecto, etc)
4. El contacto con la naturaleza. Después de los tres caminos que preceden, recomienda como último paso el contacto con la naturaleza.

Todo lo anterior nos llevará a un equilibrio perfecto entre quietud y dinamismo.
¿Qué les parece todo esto?
Por mi parte, empiezo opinando acerca de que el ser tiene posibilidades infinitas. No lo veo yo esto muy claro, siendo el ser humano una especie con un pasado animal puro y duro, que le limita mucho. Eso, además de las circunstancias limitadoras de cada uno. Parece pues pecar de optimista esto de las posibilidades infinitas. Empezamos mal.
Lo de tenernos a nosotros mismos como referencia me parece bien, sería perfecto que todos lo hiciéramos así.
Vamos a ver los caminos que propone el autor para cumplir esta ley.
El primero es el del silencio. Es un método que utilizan las religiones, sobre todo personas muy comprometidas con las religiones. Esto sería cuestión de probarlo, pero seguro que como el mismo autor dice es un poco agobiante, y no sé si sólo al principio. Téngase en cuenta que el cristianismo por ejemplo lo emplea a la par que se leen y meditan los textos sagrados, mientras que Chopra propone un silencio sin lectura y sin nada de nada, a palo seco.
La meditación, si la entendemos como relajación, es un método también en vigor en Occidente, y de eficacia probada. Nada que objetar pues. Aunque en mi caso particular ya me puedo poner grabaciones de relajación o lo que sea que no me relajo ni de casualidad, sino más bien todo lo contrario.
El camino del “no juzgar” me llama especialmente la atención. Sin haberlo siquiera intentado he pensado en lo complicado que debe ser. ¿No es eso lo que continuamente estamos haciendo en relación a personas, cosas, sucesos, etc? ¿no estamos siempre clasificando en departamentos todas nuestras experiencias? Necesitamos tenerlo todo etiquetado. Difficult.
Y del contacto con la naturaleza, por supuesto, nada que objetar.
Me gustaría conocer qué piensan los lectores de todo esto.

lunes, 25 de agosto de 2008

ASÍ SE ESCRIBE LA HISTORIA

En este caso, la historia olímpica. Corría el mes de agosto de 1984 cuando en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles ocurrió algo que me impactó profundamente, al igual que a miles de millones de personas de todo el planeta. Yo contaba sólo con ocho años, pero esas imágenes iban a quedar grabadas a fuego en mi retina, e iban a quedar para siempre asociadas en mi mente con la esencia de los Juegos Olímpicos.
Dicen que las palabras conmueven, pero el ejemplo arrastra, y desde luego, las imágenes que aparecen en el vídeo que sigue arrastran más que cualquier discurso sobre la perseverancia, la constancia, el esfuerzo o la voluntad.
Las imágenes corresponden a la prueba femenina de maratón, que se celebraba en su modalidad femenina por primera vez en la historia. Los responsables no se atrevían a ponerla en el programa olímpico porque siendo ya de por sí una prueba dura para los hombres, para las mujeres sería mucho peor.
Encontré el vídeo en este blog (bajando un poco dentro de la página se pueden ver otros cuatro momentos olímpicos míticos que también merecen la pena. Uno de esos momentos épicos, el del nadador Eric Moussambani, aparece aún más detallado aquí).
En el presente vídeo puede verse a la atleta suiza Gabrielle Andersen corriendo los últimos metros de la maratón de Los Ángeles ´84, ya en el interior del estadio. La atleta entra en el estadio con visibles síntomas de deshidratación, pero los médicos deciden dejarla seguir.
Andersen invierte 5 minutos y 44 segundos en dar la agónica vuelta al estadio, llegando a la meta en el lugar 37º de 44 atletas.



Afortunadamente, la atleta tuvo una buena recuperación del desgaste sufrido, y al poco tiempo ya se encontraba de nuevo compitiendo.
Estas imágenes son testigo del indescriptible valor de una mujer de 39 años que sólo tenía en mente una cosa: llegar a la meta, por encima de cualquier otra consideración.
¡GRACIAS POR TU INOLVIDABLE EJEMPLO, GABRIELLE!

viernes, 22 de agosto de 2008

HOY TE TOCA SER FELIZ

A ver si soy capaz de poner un vídeo por fin, que hace un tiempo lo intenté y no hubo manera. Era otro vídeo, no el que quiero poner ahora. Creo que ahora la cosa va mejor.
El vídeo es de una canción de un grupo que por lo demás no me va mucho: "Mago de Oz". La canción se titula "Hoy te toca ser feliz". Me remitió la dirección para verlo una amiga, y gracias a ella lo puedo poner en este post.

¿Qué os ha parecido? Es bonito y optimista, ¿verdad? Además es una canción con una música agradable y muy poética.
Dejo también la letra por si algo no se entiende bien:
"Cuando un sueño se te muera o entre en coma una ilusión,no lo entierres ni lo llores, resucítalo. Y jamás des por perdidala partida, cree en ti.y aunque duelan, las heridas curarán. Hoy el día ha venido a buscarte y la vida huele a besos de jazmín, la mañana esta recién bañada, el Sol la ha traído a invitarte a vivir. Y verás que tú puedes volar,y que todo lo consigues. Y verás que no existe el dolor, hoy te toca ser feliz. Si las lágrimas te nublan la vista y el corazón, haz un trasvase de agua al miedo, escúpelo. Y si crees que en el olvido se anestesia un mal de amor, no hay peor remedio que la soledad.Deja entrar en tu alma una brisa que avente las dudas y alivie tu mal. Que la pena se muera de risa, cuando un sueño se muere es porque se ha hecho real. Y verás que tú puedes volar y que todo lo consigues.Y verás que no existe el dolor, hoy te toca ser feliz. Las estrellas en el cielo son solo migas de pan que nos dejan nuestros sueños para encontrar el camino, y no perdernos hacia la Tierra de Oz, donde habita la ilusión. Y verás que tú puedes volar,y que tu cuerpo es el viento, porque hoy tú vas a sonreír, hoy te toca ser feliz".

miércoles, 20 de agosto de 2008

PHELPS Y LA ESCUELA DE LA VIDA

Corría un día lectivo más en un centro escolar cualquiera en Baltimore (Estados Unidos). Fue en ese momento cuando un maestro, arrogándose un don de profecía del que como veremos más tarde carecía, detentando el derecho a predecir el futuro de sus pupilos, le dijo a uno de sus alumnos, torpe e hiperactivo: “hijo, tú nunca tendrás éxito en la vida”.
Ese falso profeta quedó al descubierto cuando en este verano de 2008, durante la celebración de los Juegos Olímpicos ( cuyos atletas son laureados por sus éxitos en todo el mundo), un tal Michael Phelps consiguió una hazaña nunca antes vista, consiguiendo 8 medallas de oro a lo largo de toda la competición de natación. Se convierte así en el deportista más exitoso de la historia del deporte. En efecto, la opinión que el maestro vertió sobre Michael Phelps se descubrió errónea, ¡y en qué grado!
Los maestros tienen mucho poder a la hora de cómo el niño se ve a sí mismo. Esto me recuerda al capítulo de los Simpson en que sarcásticamente se presenta este fenómeno: Bart acude contento el primer día de clase a la escuela, entusiasmado por aprender, y en un abrir y cerrar de ojos los maestros le quitan todas las ilusiones, haciendo de él un desastre de alumno.
Phelps no ha sido el primer caso llamativo sobre individuos que no han triunfado en la escuela y sí lo han hecho después en la vida. Muchos de ellos incluso dentro del propio campo académico, algunos con coeficientes de inteligencia astronómicos.
La escuela se centra en conocimientos técnicos inútiles saltándose a la torera la que debía ser su función: la formación ética de los niños, es decir la formación de un carácter adecuado para conseguir una vida feliz, en colaboración con las familias.
¿Cuál es el fin supremo de la vida del hombre? La felicidad, a la que se llega por medio de la virtud. ¿Prepara la escuela para esa felicidad? Mi respuesta es tajante: no. La función positiva que hace la escuela es de carácter indirecto: para retener todo el volumen de datos inútiles que se exigen, se tienen que desarrollar ciertas virtudes, como la constancia, la voluntad, la disciplina, etc. Estas virtudes ayudarán luego en la vida. Pero no se trabajan esas virtudes con el fin de alcanzar la felicidad.
Los padres dan una importancia excesiva a los resultados escolares de sus hijos, cuando no hay garantía, porque es lógico que no la haya, de que buenos resultados académicos den lugar a hijos felices y exitosos. De igual manera, tampoco se puede, ni mucho menos, afirmar lo contrario, que alumnos torpes vayan a ser unos desgraciados en la vida. Seguro que todos conocemos casos de éxito académico y fracaso vital y viceversa.

viernes, 8 de agosto de 2008

EL CEREBRO EN GUERRA (II)

En la primera parte de “El cerebro en guerra”, como se me recordaba en uno de los últimos comentarios recibidos, describí la parte más anatómica de nuestras emociones, sentimientos, pensamientos y comportamientos.
Para algunos científicos, allí acaba todo, pues según ellos no existe nada (mucho menos una parte espiritual o alma) dentro de nosotros que nos haga libres para tratar de lograr el cambio en nuestras vidas. Esto significaría que factores sobre los que tenemos control nulo determinarían inexorablemente nuestra vida desde el día de nuestro nacimiento hasta el de nuestra muerte.
Sin embargo, otras personas son más optimistas con respecto a la posibilidad de cambio en nuestras vidas.
Recuerdo al lector que la primera parte había concluido con el hecho irrefutable científicamente de que las emociones invaden y ahogan en muchas ocasiones a la razón.
Entonces, ¿no es posible el cambio? ¿Estamos condenados a lo que la física y la química de nuestro cerebro nos dictan?
La mayoría de los estudiosos piensa que esto no es así exactamente. Cuando un animal inferior recibe un estímulo en forma de emoción, la respuesta viene dada sin alternativa posible. Por ejemplo, a una emoción de miedo ante otro animal le seguirá la huida. El animal no es libre para tomar una decisión que le exima de sus instintos.
Sin embargo, en el ser humano esa relación emoción-respuesta no es tan rígida. El motivo es que el hombre cuenta con la razón, siendo el único ser capaz de anticipar y reflexionar, y por consiguiente en su vida desarrolla muchos proyectos, y en último término, un proyecto vital. La reflexión puede hacerle comprender que la respuesta en principio lista para ejecutarse, la más instintiva e irracional, no va en la misma dirección que el proyecto personal, que las metas que se ha fijado.
Entonces, de algún modo, el proyecto interferirá entre emoción (estímulo) y respuesta. Pero, una vez que vemos que esa respuesta no es la adecuada, ¿cómo interferir?
José Antonio Marina, en su libro “Anatomía del miedo”, da una única solución para cambiar y para mejorar en nuestras vidas: la acción. No podemos modificar la aparición inicial del sentimiento (miedo, por ejemplo), pero sí podemos modificar la acción a realizar, la respuesta que llevamos a cabo efectivamente.
Nos podríamos pasar décadas rumiando sobre nuestros problemas pero no solucionaríamos nada. Sin embargo, actúe y la emoción negativa irá progresivamente desapareciendo, introduciéndonos en el mundo de las virtudes. Nuestra conducta cambiará nuestra personalidad, como ya dijeron los clásicos.
Esa acción, y esto es muy importante, se fundamenta en dos virtudes esenciales:
  • En primer lugar, la valentía, para emprender la acción correcta y no la incorrecta. El valor nos aparta de lo cómodo y de lo fácil, lanzándonos a la justicia y la libertad.
  • En segundo lugar, la esperanza, para poder mantener dicha acción contra viento y marea. No basta con un cambio de acción, tenemos que creer que ese cambio de acción nos llevará al punto que deseamos. De lo contrario, no es posible sostener el esfuerzo que se está realizando. Ésa es la esperanza. Y en ocasiones nuestro esfuerzo deberá verse recompensado, pues como dijo alguien: "No sólo de voluntad vive el hombre. A veces necesita dar en el clavo".

Los psicólogos tienen consensuada una práctica para la mejora del individuo directamente relacionada con la acción: la "exposición". Esta técnica viene a decir al paciente: "actúe y su miedo o su ansiedad desaparecerán". Ante una emoción negativa, no huya, todo lo contrario, expóngase, aunque sea gradualmente.

jueves, 7 de agosto de 2008

PREMIANDO BLOGS

Me han llegado recientemente algunos premios, que como mandan los cánones, paso a repartir a su vez entre los blogs que más frecuento. Espero no olvidarme ninguno, que todo podría ser, y espero no dar el premio a alguien que ya lo tiene, aunque bueno, así tendrá dos.
El premiado se puede pegar la foto del premio en su blog, y repartirlo si quiere entre otros blogs que crea que también lo merezcan.
Voy a premiar solamente a aquellos blogs que más visito, para no hacerlo demasiado largo.

Premios y premiados


PREMIO FLOR DE BLOG
Los premiados son:

El alma de trapo de Gata Negra, de Gata negra. Por la dulzura y la sinceridad al expresar sus sentimientos.

...Y la luz se hizo, de Natacha. Por su entusiasmo y buen hacer.



PREMIO AL ESFUERZO PERSONAL
Los premiados son:

La terapia de Rafaela, de Rafaela. Por el interés de los temas tratados y el mimo al elaborarlos.

El jardín secreto, de Amelie. Por la belleza estética del blog y su amena lectura.



PREMIO BLOG ÁCIDO
Los premiados son:

Disidente, de Valle. Por la variedad de los temas y la ácida lucidez con que son tratados.

Hablando de todo sin saber de casi nada, de John c. Por esa acidez que a veces es casi corrosiva.


¡Enhorabuena a todos los premiados!

miércoles, 30 de julio de 2008

EL CEREBRO EN GUERRA

O de cómo nos es tan complicado y a veces imposible seguir los dictados de nuestra propia razón, tomando nuestra vida unos derroteros que no deseamos, manteniéndonos en un conformismo negativo, evitando situaciones y personas, etc.
“Veo lo mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor”, decía Ovidio. ¿Por qué?, es la pregunta que casi automáticamente salta a la palestra. ¿Por qué es tan difícil someter nuestro comportamiento a la razón? ¿Por qué es tan difícil ser libres para hacer lo que queremos y sabemos que nos conviene, en definitiva?
El motivo es la guerra entre la conciencia (o razón, o consciente) y las emociones (o inconsciente), que se baten en duelo en dependencias cerebrales.
Entre otros elementos, el cerebro cuenta con la amígdala, el hipocampo y el neocórtex.
El neocórtex es la parte más sofisticada, evolucionada y reciente del cerebro. El neocórtex nos proporciona nuestra esencia humana. En él se aloja la razón, pudiendo reflexionar acerca de los hechos, de lo que me conviene, de lo que está bien y está mal, etc. Llegaré a conclusiones, llegaré a “lo que es mejor” y lo “aprobaré”.
Sin embargo, aparentemente de manera incomprensible, en muchas ocasiones no sigo esos dictados de la razón.
Esto se debe a la acción de la amígdala y el hipocampo. Estas regiones son más antiguas y menos sofisticadas, más propias del reino animal irracional. Aquí se parapetan las emociones.
La amígdala conserva los recuerdos menos conscientes. Así, un trauma infantil quizás apenas se recuerde conscientemente, pero su recuerdo ha quedado grabado a fuego en la amígdala. Lo mismo ocurre en situaciones en que nos hemos visto amenazados, en peligro, etc.
En principio, la acción de la amígdala es muy positiva. Si voy por el monte y veo una serpiente que avanza hacia mí, no me quedaré recapacitando, sino que de modo automático la amígdala generará miedo y ansiedad y me llevará a huir de la serpiente. Si a un niño le ataca una persona concreta, el niño entrará en pánico involuntariamente cuando vuelva a ver a esa persona.
Las emociones son necesarias y útiles para el ser humano. De esta manera, automatizamos tareas y no tenemos que hacer todo pensando en ello, sobre todo porque pararse a pensar en algunos casos podría ser nuestra sentencia de muerte.
El problema aparece cuando esas emociones no son adaptativas a nuestro medio, cuando su aparición no se debe a peligro objetivo alguno. Si la amígdala conserva demasiados recuerdos negativos, esto nos condiciona, y puede presentarse un estímulo que en principio no debería afectarnos que hace “saltar” a la amígdala generando emociones de miedo, ansiedad, pánico... Estas emociones llaman a comportamientos no racionales de huida, evitación...
No sigo los dictados de la razón porque las emociones se me apoderan, porque me “invaden” (“le invadió el pánico”, se dice por ejemplo) sin que en principio parezca que pueda hacer algo para resistirme a la conducta que genera ese miedo, esa ansiedad, ese pánico...
El motivo por el que esto ocurre es la relación que existe en el cerebro entre la amígdala y el neocórtex. Mientras que el camino que lleva de la amígdala al neocórtex es una autopista de la información de alta velocidad, el camino que lleva del neocórtex a la amígdala es una conexión trapera de módem de 56 k. Es por esta descompensación que en muchas ocasiones las emociones de miedo, ansiedad, pánico, se apoderan de nosotros aunque seamos conscientes de su irracionalidad.