viernes, 8 de febrero de 2008

ALL YOU NEED IS LOVE

“Al atardecer de la vida, te examinarán del amor”, dijo San Juan de la Cruz. El santo se refería a que lo único que pesará en nuestro Juicio particular será lo que hayamos amado.
Mientras llega ese examen final, ahora, en el amanecer, mañana o mediodía de nuestras vidas, podemos hacer un pequeño examen parcial (no valedero para la calificación final) para ver qué tal nos desenvolvemos en este aspecto crucial de la vida humana: nuestra capacidad de amar.
Para hacer esta pequeña reflexión propongo dos vías (puede usted escoger la que más le convenga):
La primera vía es dirigirse al enlace de “El viaje al amor”, libro escrito por Eduardo Punset, y completar allí un breve cuestionario que tiene el máximo rigor científico. En función de la puntuación, tenemos cuatro diagnósticos posibles sobre nuestra capacidad amatoria. En mi caso particular, el diagnóstico tiene la precisión de un reloj suizo. Por cierto, que la puntuación que he obtenido no es para tirar cohetes, no les digo más.
La segunda vía es analizar las variables que influyen en la capacidad de amar, y examinar, grosso modo, cómo funcionan en nosotros dichas variables.
Así, la fórmula del amor (siempre según Punset) y sus variables son:
Amor = (a + i + x) k
El denominador es 1 porque suponemos que no hay defecto personal genético o de otro tipo, como esquizofrenia. Si hubiera defecto, la capacidad de amar caería drásticamente.
En cuanto a los elementos del numerador, éstos son:
· a: El apego seguro. Se refiere a que el bebé debe tener un punto de partida en el que se sienta seguro (la madre normalmente). Desde esta base, se emprenden excursiones sucesivas al mundo exterior. Configurará nuestro sentimiento de autoestima. De él dependerá la calidad de nuestro paso por la escuela y la incorporación a la vida profesional y laboral. A mayor apego, mayor capacidad de amar.
· i: La inversión parental. Se refiere fundamentalmente al esfuerzo que hemos realizado en la construcción de una pareja y una familia sólidas. Son importantes los compromisos con la pareja para articular el soporte material y psicológico de la convivencia, y la capacidad de negociación para definir los márgenes respectivos de la libertad personal de cada miembro de la pareja. A mayor inversión parental, mayor capacidad de amar.
· x: La vida emotiva del individuo, su nivel de resistencia biológica y psicológica (resiliencia) y su actitud frente a la emoción negativa del desprecio. A mayor vida emotiva y resistencia, mayor capacidad de amar.
· k: El entorno político e institucional. En una sociedad mafiosa con un Estado corrupto, mala atención sanitaria, sin guarderías...etc. las posibilidades de desarrollar la capacidad de amor son menores.
Ahora, una vez que conocemos nuestra capacidad de amar, podemos ver dónde podemos cambiar. Antaño, la misma sentencia de San Juan de la Cruz lo refleja, se creía que dicha capacidad estaba totalmente bajo nuestro control. Hoy nos hemos zafado de ese ingenuo optimismo y podemos ser más prácticos.

7 comentarios:

John C. dijo...

No he llegado a hacer el test ese Punset,básicamente porque el resultado,visto lo visto las preguntas,hubiera sido un desastre.

Quiero seguir creyendo que el amor es un intangible,algo que no se puede medir,que está ahí.Creo en el flechazo,en el amor a primera vista y en el que ocurre porque sí,en cualquier momento y cualquier lugar.

Y no me creo que tenga ninguna explicación científica o genética...estamos hablando de un sentimiento después de todo.

Gata Negra dijo...

Yo si que lo he hecho, pero no sirve porque no tengo pareja, me la he inventado jejejeje.

Estoy de acuerdo en cuanto a que el amor no se puede medir...

:)

Magia dijo...

No sé yo si esto refleja la capacidad de mar, no estoy segura de que se pueda medir en función de unas cuantas preguntas....pero si hago caso a esto voy regalando amor por donde voy.....!

Perreti dijo...

Discrepo totalmente acerca de que la capacidad para amor se pueda medir. ¡Con lo etéreo que es todo lo que circunda al amor! ¡Cómo se va a poder medir! Si acaso, describir... y de aquellas maneras, y en cualquier caso, a tal fin, una batería tan breve de preguntas la veo a todas luces insuficiente.
Me atrevería a decir que del mismo modo en que este país está enfermo de titulitis, también lo está la ciencia con los tests como métodos de medida.
No obstante, y cambiando de tercio que no es mi afán chafar la fiesta a nadie, que conste que todo este tipo de actividades cogidas con un ánimo lúdico, cuentan con mi beneplácito. Y respecto a mi capacidad de amar según Punset y su test, pues Perreti en la media clavado.

José dijo...

¡Vaya, pues sí que ha generado oleadas de optimismo el test!
El 100% de los comentaristas (4, éste es un blog humilde) ha manifestado serias dudas sobre la posibilidad de medir la capacidad de amor. Ahí queda dicho.
Sobre lo dicho por john c y perreti, de que el amor es un tema intangible y etéreo, respectivamente, se discute en la próxima entrada del blog.
Y por fin, sobre lo dicho por perreti de sobrevalorar los test en la ciencia, nadie más de acuerdo con él que yo. Especialmente en una ciencia: la estadística, donde nos tomamos como verdad suprema lo que han respondido unas cuantas personas que quieren quitarse de encima al entrevistador; entrevistador que a la vez cobra por encuesta y desea acabar rápido; preguntas de la encuesta que están muy mal hechas, peor comprendidas y ni se sabe cómo respondidas.
Estas últimas líneas no tienen nada que ver con nada, pero pues así han sido escritas, así se queden.

John C. dijo...

jose,en esta entrada ha perdido usted,o más bien el post, por goleada.4-0.Como ha dicho que va a insistir sobre el tema,recuerde al menos marcar el gol del honor.

XDDDDD

La terapia de Rafaela dijo...

El valor de lo que mida este test, que no sabemos exactamente lo ques tendrá algún valor estadístico para el autor si hace una media de todos aquellos que han contestado, y en "ese momento puntual de tu vida, como te sientes respecto al amor" (se me ocurre)... Pero voy a los griegos y ya decía Heráclito
Una persona no puede bañarse en el mismo río dos veces por que, el agua con que se baña la primera vez no será la misma cuando lo haga por segunda vez, ya que todo esta en continuo movimiento y cambio, entonces cuando desciendo al río por segunda vez, ni yo ni el río somos los mismos... A saber como está nuestra capacidad de amar ahora y dentro de 10 años... bss