lunes, 17 de marzo de 2008

LA DOLCE VITA... ¿O NO?

Me venía rondando por la cabeza la idea de tratar el tema del valor (sagrado o no sagrado) de la vida. Una noticia que ha salido a la luz hoy en Francia me viene al pelo para exponer el tema.
Según la noticia en cuestión, una mujer con un cáncer terminal había solicitado a los tribunales de justicia franceses la eutanasia activa o suicidio asistido. El cáncer que padece la mujer se caracteriza porque le está desfigurando la cara, y la señora Sebire, que ése es el nombre de nuestra protagonista, ya había anunciado que si se le denegaba la muerte en Francia acudiría a otro país en que la eutanasia activa sí estuviera permitida, como Holanda o Luxemburgo.
Lamentablemente, eso es lo que deberá hacer esta señora, pues el tribunal ha rechazado su petición. Pese a ello, me ha llamado mucho la atención lo que explica la sentencia: "La petición de la señora Sebire, que es comprensible en términos humanos, no puede tener éxito en la ley". Según mi punto de vista, el tribunal viene a decir que no está de acuerdo con la ley, pero que los jueces sólo pueden limitarse a la mera aplicación de la misma.
Además, esa frase de la sentencia también parece sugerir que una cosa es lo que sería razonable hacer desde el punto de vista humano y otra cosa (opuesta) es lo que permite nuestra tradición legal con principio en el Derecho Romano. Así, desde el punto de vista humano parecería más razonable preservar la vida de un no nacido de 3 meses con un futuro por delante que la de una enferma terminal de cáncer con dolores insoportables a la que sólo le queda en la vida ver cómo se le va desfigurando la cara. Pese a ello, decenas de miles de niños son abortados cada año en España y la eutanasia sigue sin estar permitida. Esto es así porque, legalmente, hasta que el niño no vive 24 horas fuera del vientre materno no es persona jurídica, y sin embargo una vez que llega allí ya no hay quien le quite de encima la obligación de vivir.
Y el aborto, como digo, me parece un asunto humanamente mucho más cruel que la eutanasia y, paradójicamente, está mucho mejor visto por la sociedad.
En otro orden de cosas, en un mensaje episcopal con motivo de la Jornada por la vida celebrada recientemente por la Iglesia Católica, se defiende a capa y espada el valor sagrado de la vida, recordando una cita bíblica según la cual “Frente al mal, está el bien; frente a la muerte, la vida” (Sir 33,14) y afirmando, para mí de manera errónea, “que la vida es siempre un bien” y “que la vida es un valor sagrado” (que no se me malinterprete, creo que no es un valor sagrado sólo en el sentido de que no hay que condenar a nadie a “pena de vida”, a un “tú vives porque lo digo yo, te pongas como te pongas”, por decirlo de alguna manera).
Me hace gracia que el mensaje eclesiástico dice que “si algún católico albergara dudas sobre este tema, debería acudir a la oración para pedir la luz del Espíritu Santo”. Yo ya no estoy ni muy seguro de ser católico, pero en caso de que así fuera, mucho muchísimo debería rezar para disipar éstas mis dudas.

15 comentarios:

La terapia de Rafaela dijo...

Al fin de vuelta!! un placer leerle. Ohh estimado amigo se ha metido en un tema muy polémico, quién decide sobre la vida y la muerte. Bajo un punto de vista religioso (católico), está claro, que un ser superior que es quien te la da y te la quita. Parece que los jueces a esta buena señora (que vi por TV) han hecho como Pilates, se han lavado las manos. Ayy de mi! sino podemos calmar el sufrimiento de una enfermedad como el cancer, la ciencia todavía no ha avanzado para curarla, ni siquiera para aliviarla. En mi modesta opinión está Sra. francesa que pide la eutanasia es quién debe decidirlo ¿quién más sabe de su sufrimiento, de la vida que tiene y lo que todavía queda por enfrentar?

John C. dijo...

La sra francesa tiene razón y todo el derecho del mundo al pedir una muerte digna.No porque sea sólo su deseo sino porque sus circunstancias tan dramáticas aconsejan eso para acabar con su sufrimiento.Pero la ley no entiende de estas cosas,y no puede hacer excepciones porque si lo hiciera o tendrían que cambiar dicha ley o abrir la mano a casos similares.

Y he aqui la cuestion:si se abre la mano para todos,si eso se permite,casi se puede asegurar que habrá fraudes por medio como el liquidar a un familiar para cobrar una jugosa herencia o que a algunos les den el "pasaporte" sin su consentimiento previo.Ojo que esto es muy peligroso.

Y después está el asunto desde el punto de visto moral,ético o religioso,que si una persona tiene derecho a pedir que la ayuden a morir,etc,etc...y aqui estoy bastante confuso.Primero por mi condición de creyente y segundo por si algún día esa situación me pasara a mi o algun familiar mio.Y ambos aspectos chocan entre sí así que en este sentido no puedo opinar porque no lo tengo nada claro.

Bienvenido de nuevo y como dijo Rafaela:un placer leerle.

pd.-No creo que en esta entrada polemice con nadie.Esté tranquilo.

XDDDDDD

Magia dijo...

No se supone que la ley es interpretativa? pues ea! que interpreten, que ya está bien de que aquí todo el mundo decida por uno....qué hay de lo de toda persona tiene derecho a una vida digna?? qué le queda a esta mujer de digno?? el dolor??.Yo no soy quien para decidir sobre la vida de nadie, pero ellos tampoco.(Bienvenido)

Gata Negra dijo...

Que tema tan delicado y espinoso.

Yo pienso que cada cual debería tener derecho a decidir si seguir con vida o no, en una situacion como la de esta mujer, o como fue el caso de Sanpedro. Como muy bien dice Magia, que le queda a esta Sra. de digno en esta vida.

No me gustaría estar en la piel de quien tiene que decidir si se le ayuda o no a morir. Tiene que ser una gran carga y una decision muy dificil de tomar.

En cuanto al aborto, bajo mi punto de vista es una cuestion bien diferente a la eutanasia. No me cansaré de decirlo. Para saber hay que estar en la piel de las personas que toman ese tipo de decisiones.

por cierto, y aunque no tiene nada que ver con esto que planteas:

¡¡FELICIDADES D. JOSÉ!! (suponiendo que no es solo un nick)

Besos!!

José dijo...

Muchas gracias por vuestro caluroso recibimiento (Sí, lo de José es real como la vida misma, aunque no es completo, pues en realidad es José Miguel).
No pensaba en absoluto que el tema iba a concitar este inaudito consenso. Especialmente me extraña a la par que me alegra la opinión del sector galego, del que esperaba más conservadurismo.
Suerte que a esta señora de la noticia le quedan países más civilizados (y eso que hablamos de Francia) en los que puede ejercer su derecho a morir en paz.

John C. dijo...

jejejeje,sigo siendo conservador,no lo dude usted pero tambien realista:si eso me pasara a mi tendría un buen dilema encima.
Los de derechas tambien somos humanos,...mayormente.

Y de paso le felicito el Santo,por supuesto.San PP.Le dejo con las dos P para que le reconcoma la curiosa coincidencia.

Un saludo

John C. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José dijo...

Sirva el presente comentario para expresar mi sorpresa por la reseña que aparece en mi propio blog según la cual he suprimido un comentario que alguien publicó el 19 de marzo.
Aseguro que yo no he suprimido dicho comentario, por lo que no sé si puede deberse a un error técnico.
Si alguien sabe qué es lo que ha podido ocurrir, le ruego me lo haga saber, para poder corregir a la mayor brevedad posible el error.
Si el autor del comentario se ha podido sentir ofendido le presento mis disculpas y le ruego encarecidamente que introduzca de nuevo el comentario original, que aseguro ni siquiera haber leído.

John C. dijo...

Descuide lo del comentario suprimido fui yo porque me salio mi respuesta dos veces y como que no quedaba bien.

un saludo

Perreti dijo...

En relación con el aborto, la verdad es que se trata de un tema harto complejo del cual no tengo una opinión muy definida, dado que tampoco he cavilado mucho al respecto. No obstante, creo que no se trata de un tema que guarde mucho paralelismo con el que hoy nos ocupa, la eutanasia.
Yo me opongo rotundamente a regulación alguna en una cuestión tan personal como es la vida de cada uno por parte de terceros, esto indudablemente, incluye al imperio de la ley. Nadie es quien para decidir que hago yo conmigo mismo, sobre todo en tanto y cuanto demuestro una normal coherencia y sano juicio.
Una cuestión es regular con fines de organización social, y otra muy distinta es meterse donde a uno no le llaman. Me parece a todas luces una extralimitación. La democracia no es el mejor invento para todo, y ojo que no se me malinterprete que no estoy diciendo para nada que otros sistemas políticos sean mejores que además no es ese tema el que quiero tocar, el bien o la decisión común no puede establecerse con carácter general para todo. Ya no sólo por algo tan simple como que lo que la mayoría opina no siempre es lo más conveniente o correcto, sino porque hay aspectos personales, y aquí reitero lo dicho, sobre los que no pueden decidir otros que el propio implicado.
Mi vida es mía y sólo mía. Acepto todo tipo de argumentos y reflexiones acerca de la conveniencia de seguir ligado a este mundo, pero no que nadie se apropie de mi derecho o decisión de vivir dignamente, tan míos como el de morir en idénticos términos.

José dijo...

El problema, querido Perreti, es que algunos católicos creen que pueden imponer sus propias creencias a los que no pensamos como ellos.
A mí me parece dabuten que ellos piensen que su vida se la ha otorgado Dios y que no pueden disponer de ella.
Lo que ya no me parece tan bien es que me quieran imponer a mí que de mi vida no pueda disponer yo sino que sólo Dios tenga esa potestad.
Creo que también toca en su intervención un punto importante al decir que en democracia la mayoría no siempre tiene la razón, ni esa razón vale para todos los casos. A mi entender, en el tema de la eutanasia hay una simpatía social hacia los casos extremos (Ramón Sampedro fue el caso paradigmático), pero tampoco nos mojamos. Eso propicia que una minoría acabe legislando como les parece en este tema.

fermín dijo...

La sociedad actual es exigente, para ganarte la vida tienes que competir los demás. El aborto es una medida inhumana muy útil para seguir conservando todo nuestro potencial.
Los impedidos no se pueden mover, no pueden trabajar , no pueden aportar gran cosa,...deben de ser unos desgraciados terriblemente deprimidos, por humanidad debemos darles la muerte si nos lo piden.

José dijo...

Lo dices blanco y en botella, fermín. Totalmente de acuerdo, aunque ya sabes que mi modo de expresarme se basa más en circunloquios y matices infinitos.

Armand Guerra. dijo...

Hola. Creo que las personas, como individuos, tenemos el derecho de decidir libremente sobre la propia vida en todos sus aspectos. Este es para mí un principio irrenunciable. Por eso estoy a favor del reconocimiento del derecho a morir de forma asistida como elección individual conscientemente tomada, y también al aborto libre y gratuíto. Respecto al aborto no tengo una opinión contraria porque símplemente pienso que es algo que debe decidir libremente cada mujer. Es su derecho a decidir líbremente sobre su maternidad o no. De la misma manera que respeto la decisión de las mujeres que, por razones religiosas, nunca abortarían, creo que las mujeres que abortan no deben ser consideradas criminales por querer decidir sobre su propia vida.
Me parece muy interesante tu blog. Un saludo.

José dijo...

Muchas gracias por tu comentario, armand guerra. Debo reconocer que se me había pasado por alto.
Un saludo.