martes, 1 de abril de 2008

¡NO NOS MOVERÁN!

¿Tan difícil es llegar a un acuerdo razonable? ¿Tan difícil es bajarse del burro y ceder un poquito? Según parece por un desencuentro que han tenido dos padres católicos con las autoridades eclesiásticas de Huesca, sí.
Antes de nada, quiero que conste que no le doy la razón en este caso ni a la Iglesia ni a los padres, pues siendo la situación tan kafkiana, me parecería un despropósito tratar de decantarse por uno u otro lado. Sólo quiero poner de manifiesto la dificultad de llegar al acuerdo más sencillo cuando nos ponemos erre que erre.
Por ser ése mi propósito, espero que todo lo que digo sea tomado como sana ironía, con el más escrupuloso respeto para las dos partes, especialmente para la Iglesia, que para eso dos mil años de historia la contemplan.
Cuenta la historia que hace poco, increíblemente poco tiempo, un matrimonio católico quiso dar la primera comunión a su hijo. Hete aquí que el crío era celíaco, y por lo tanto no podía tomar la hostia con trigo, por llevar gluten. Los padres le presentaron al pater una forma “made in la Asociación de celíacos” con maíz en lugar de trigo. El cura dijo que ni hablar, que las hostias sin gluten son inválidas para el sacramento.
El párroco en cuestión y el vicario de la diócesis oscense presentaron a la familia la fórmula que al parecer es la protocolaria en estos casos: que el crío se echara un lingotazo de Somontano (espero que recomendaran un buen caldo aragonés). Ahora fueron los progenitores los que dijeron que nones, alegando que está prohibido el consumo de alcohol a menores. Aquí los padres pudieron ser un poco tiquismiquis, pero con todo fueron entonces ellos los que se hicieron con el control del balón y se lanzaron a la contra: que sea mosto en vez de vino.
Párroco y vicario debieron pensar que en sus largos años de estudios habían oído hablar largo y tendido del milagro de la conversión del agua en vino, de las dos especies de la comunión (pan y vino), etc. Pero en un rápido repaso mental no recordaron ningún milagro en el que el mosto brotara a borbotones. Tampoco se imaginaban a Jesús levantando una copa de mosto al decir aquello de “Ésta es mi sangre...”.
Vamos, que mosto tampoco.
Pues por lo que sé, ahí está el niño, sin comulgar ni por lo tanto pertenecer a la Iglesia por la estulticia de unos y otros.
Ni curas ni padres han mostrado mucha cintura en este affaire. Sí que es verdad que parece que cada uno iba por su lado, sin mucha comunicación previa, porque por lo que entiendo los padres debieron decirle al cura: “tome, que mi hijo comulga con esto”. ¿Y si mañana va otro y le dice que su hijo comulga con un huevo kinder? Esto no me da muy buena espina de los padres, pues lo más normal es que lo hubieran hablado antes con el oficiante en vez de imponérselo.
Que se eche el crío un trago de vino tampoco es para rasgarse las vestiduras. “No creo que sea ilegal que los niños tomen medio sorbo de vino en la comunión”, dijo uno de los sacerdotes. Pues querido amigo, así debería ser, pero fíese, hoy por hoy yo antes consultaría la legislación vigente. Les recuerdo por ejemplo, queridos lectores, que el cachete educativo, dado por los mismos padres, está prohibido por ley. Como lo oyen.
En defensa de los padres, a la Iglesia tampoco le vendría mal recordar aquello de la censura de Cristo a las estrictas leyes de los fariseos ( pues para negar la comunión se ha amparado en la para mí peregrina idea de que las hostias sólo son materia válida si en ellas permanece la cantidad de gluten suficiente para obtener la panificación). Tiquismiquis también.
Luego nos sorprendemos de que dos países no se pongan de acuerdo para fijar unos kilómetros cuadrados de frontera, de que hermanos de sangre no se dirijan la palabra, de que los divorcios aumenten...lo llevamos claro.

10 comentarios:

John C. dijo...

En mi opinión estas cosas son pequeños detalles que se solucionarían con un poco de buena voluntad por ambas partes.Pero claro,si la Iglesia anda por medio...jaleo que te crió.

Y aunque es cierto que la Iglesia tiene que ponerse al día,tampoco hay que buscarle tres pies al gato.
Es como lo del cura que dio positivo en un control de alcoholemia por el vino de misa-que ya ha pasado varias veces por cierto-...las cosas se llevan a límites extremos y ridículos por no
hacer alguna que otra cesión.

En resumen,que hay que respetar las tradiciones y a la vez hacer alguna excepción y no ser tan terco,coño.Todo al pie de la letra en mi opinión es ser demasiado riguroso

Por cierto,Jose.Veo que ha empezado a decorar su blog.Como le pille el gusto acabará convirtiéndolo en un cromo como el mio.
Un día hablaré yo de algunos jesuitas,que son unos cachondos.Al tiempo.

Magia dijo...

Si yo fuese los padres ya tendría más que motivos para no querer que mi hijo pertenezca a esa comunidad ..por DD! es sólo un niño que quiere recibir la comunión, no debería ser esa razón más que suficiente para que el cura ponga de su parte??, claro como cada vez son más vamos a ponerlo difícil!!!

Ahora que la iglesia es así, si quieres pertenecer a ella debes cumplir sus normas y no imponer las tuyas....cualquier duda...te vas y punto

fermín dijo...

Las hostias se parecen bien poco a las rebanadas de pan que Jesús dió a los apóstoles y aquí nadie a dicho nada por el cambiazo de la iglesia, puede que por economizar.
Tampoco nadie a dicho nada de que el cura no reparta el vino con los feligreses en la comunión.
Normalmente se llegaría a un acuerdo con un término medio, pero como la Iglesia se ha pasado tanto deberían ceder ellos y que el chabal comulgue con una hostia sin gluten.

José dijo...

Con respecto a lo de decorar el blog, le advierto que soy persona bastante sobria, pero es que ponéis cosas tan apetecibles por ahí que a uno le pica el gusanillo. No sé en qué blog he visto páginas específicas que te ayudan a poner cosicas en tu blog. Lo del mapa que he puesto era algo que pensaba desde el principio, y lo de las etiquetas parece buen elemento para organizar.
Saludos a todos.

Gata Negra dijo...

Yo también pienso que la iglesía debería haber dado su brazo a torcer en este caso ya que no es un capricho es una necesidad de ese niño celíaco. Y teniendo en cuenta que a esa edad los niños son muy vergonzosos. Me imagino como se debe de sentir el pobre. Y los padres también se han pasao, no aceptando que el niño comulgue con un traguito de vino. ¿Donde queda eso de la tolerancia, la comprensión, la flexibilidad...??

En cuanto a tu nueva imagen del blog, te está quedando chula, a mi me gustan mucho esas pijaditas. En mi blog tienes casi abajo del todo lo de los blogs para ayudar. Falta uno pero es que no me cabía, http://lablogueria.blogspot.com/
Cualquier día cambio eso y lo incluyo...

:)

José dijo...

Tendré que hacer un estudio en profundidad de esos enlaces...
Y me alegro que te guste la imagen de mi blog
;)

La terapia de Rafaela dijo...

Hola Jose!!! con un poco de retraso que voy esta semana, pero no me olvido de ningún integrante de la Family, la verdades que disfruto mucho con tus exposiciones y con tu "fina ironía". Me he dado cuenta que has cambiado la frase inicial por una de don Mario, he de contarte que sobre dios tiene varias en el mismo estilo.
Ahora sobre el tema que expones en este post: a mi me siguen pareciendo surrealistas los representantes de dios en la tierra: no es más importante la catequesis y la formación que ha recibido antes de la comunión para ser buen cristiano? La forma contribuye con el fondo, pero a mi gusto hoy en día las comuniones son un espectáculo, donde los niños se visten como "novios", están pensando en el banquete y los regalos (seguramente caerá una psp) y se pierde el discurso, esto por parte de la familias.
Ahora estos curas que se ponen con que la hostia con gluten y sin gluten, también se han perdido y están dando buen ejemplo de "fondo de la cuestión de esta ceremonia".
El gran error de la Iglesia católica como de otras religiones: No adaptarse a los tiempos que vivimos.

un abrazo

Perreti dijo...

Comento en dos patadas:
En cuanto al fondo de este desencuentro entre papás e iglesia, creo que lo que mejor lo define es un dicho un pelín peyorativo: De tontos, tontadas.
Respecto a lo que dice el Sr. John C., compeltamente conforme en que las leyes en ocasiones regulan hasta sacar las cosas de quicio, si bien, y ahora hablo como profesional, el cura ese que dice que da positivo en lo controles de alcoholemia, por mí puede decir misa (nunca mejor dicho), pero que sepan todos ustedes, que con un par de vinos o cervezas, diga la prensa lo que diga, ¡no se da positivo en el test de alcoholemia! El Sr. cura en sus homilías no escatimaba en poner a prueba el cáliz y seguidamente así mismo.
Con arreglo a lo de hacer por llegar a un acuerdo, señalar aquello de hablando se entiende la gente, y que en toda base de negociación habrá que atender a todas las partes y ceder un poco. Vamos, digo yo.

John C. dijo...

hombre,sr.perreti,tal y como estan ahora los controles de alcoholemia es muy fácil dar positivo.Conozco algun caso de que con un par de birras alguien ha tenido que rascarse el bolsillo,aunque a todo el mundo no le afecta el alcohol de la misma manera.

Lo que no sé es como el cura ese dio positivo por el vino de misa,por muy divino que sea,no creo que se lo beba en cantidades suficientes para que pite el alcoholímetro.
Otra cosa es que se meta otra clase de vinos,el susodicho cura,pensando en que tambien forman parte de la sangre de cristo.XD...Pero ese es otro tema.

José dijo...

Rafaela, te agradezco el halago a mis entradas. Te aseguro que yo también disfruto con las tuyas.
Perreti, en lo de que hay que negociar y eso significa ceder por las dos partes, me faltó ponerlo pero lo estaba pensando tal cual.
Y john, bueno lo de "por muy divino que sea el vino..."
Abrazos!