viernes, 8 de agosto de 2008

EL CEREBRO EN GUERRA (II)

En la primera parte de “El cerebro en guerra”, como se me recordaba en uno de los últimos comentarios recibidos, describí la parte más anatómica de nuestras emociones, sentimientos, pensamientos y comportamientos.
Para algunos científicos, allí acaba todo, pues según ellos no existe nada (mucho menos una parte espiritual o alma) dentro de nosotros que nos haga libres para tratar de lograr el cambio en nuestras vidas. Esto significaría que factores sobre los que tenemos control nulo determinarían inexorablemente nuestra vida desde el día de nuestro nacimiento hasta el de nuestra muerte.
Sin embargo, otras personas son más optimistas con respecto a la posibilidad de cambio en nuestras vidas.
Recuerdo al lector que la primera parte había concluido con el hecho irrefutable científicamente de que las emociones invaden y ahogan en muchas ocasiones a la razón.
Entonces, ¿no es posible el cambio? ¿Estamos condenados a lo que la física y la química de nuestro cerebro nos dictan?
La mayoría de los estudiosos piensa que esto no es así exactamente. Cuando un animal inferior recibe un estímulo en forma de emoción, la respuesta viene dada sin alternativa posible. Por ejemplo, a una emoción de miedo ante otro animal le seguirá la huida. El animal no es libre para tomar una decisión que le exima de sus instintos.
Sin embargo, en el ser humano esa relación emoción-respuesta no es tan rígida. El motivo es que el hombre cuenta con la razón, siendo el único ser capaz de anticipar y reflexionar, y por consiguiente en su vida desarrolla muchos proyectos, y en último término, un proyecto vital. La reflexión puede hacerle comprender que la respuesta en principio lista para ejecutarse, la más instintiva e irracional, no va en la misma dirección que el proyecto personal, que las metas que se ha fijado.
Entonces, de algún modo, el proyecto interferirá entre emoción (estímulo) y respuesta. Pero, una vez que vemos que esa respuesta no es la adecuada, ¿cómo interferir?
José Antonio Marina, en su libro “Anatomía del miedo”, da una única solución para cambiar y para mejorar en nuestras vidas: la acción. No podemos modificar la aparición inicial del sentimiento (miedo, por ejemplo), pero sí podemos modificar la acción a realizar, la respuesta que llevamos a cabo efectivamente.
Nos podríamos pasar décadas rumiando sobre nuestros problemas pero no solucionaríamos nada. Sin embargo, actúe y la emoción negativa irá progresivamente desapareciendo, introduciéndonos en el mundo de las virtudes. Nuestra conducta cambiará nuestra personalidad, como ya dijeron los clásicos.
Esa acción, y esto es muy importante, se fundamenta en dos virtudes esenciales:
  • En primer lugar, la valentía, para emprender la acción correcta y no la incorrecta. El valor nos aparta de lo cómodo y de lo fácil, lanzándonos a la justicia y la libertad.
  • En segundo lugar, la esperanza, para poder mantener dicha acción contra viento y marea. No basta con un cambio de acción, tenemos que creer que ese cambio de acción nos llevará al punto que deseamos. De lo contrario, no es posible sostener el esfuerzo que se está realizando. Ésa es la esperanza. Y en ocasiones nuestro esfuerzo deberá verse recompensado, pues como dijo alguien: "No sólo de voluntad vive el hombre. A veces necesita dar en el clavo".

Los psicólogos tienen consensuada una práctica para la mejora del individuo directamente relacionada con la acción: la "exposición". Esta técnica viene a decir al paciente: "actúe y su miedo o su ansiedad desaparecerán". Ante una emoción negativa, no huya, todo lo contrario, expóngase, aunque sea gradualmente.

24 comentarios:

La terapia de Rafaela dijo...

Además agregaría que, lo que más nos hace humanos, es que para pasar de esa emoción a la "acción" hay un paso intermedio que es el proceso cognitivo del hombre, cuando interpreta esa emoción, y cuando hecha mano a sus recursos y habilidades para hacerle frente.
Ahora bien como nuestro sujeto esté deprimido... seguro que va a pensar "que todo le pasa a él, que tiene mala suerte, que no puede con el problema" y también por esto somos humanos, porque tendremos la oportunidad aunque muertos de miedo de pensar en ello...
Buena la entrada colega!
bss

John C. dijo...

Ahora solo queda descifrar si esa valentia y ese valor tambien puede estar determinado o no y si lo podemos controlar a nuestro antojo-que sería lo ideal-.Porque está muy bien eso de pasar a la acción,pero,si no se tiene esa capacidad,¿como se haría?.

Hablas del miedo,como ejemplo,y añado que el miedo muchas veces atenaza e impide reaccionar.Y en ese caso,logicamente,actuar es una mera quimera.

En resumen:no me cuadra este puzzle entre la emoción y la acción.¿Como solucionamos esto,doctor?.

Muy buen post,maño.

Bell George dijo...

No siempre estamos condenados a lo que dictan los procesos químicos en nuestro interior. El hombre es un ser social, un ser conciente y estos procesos condicionan nuestra existencia, pero no siempre la determinan. Seriamos agnósticos si nos cerramos al conocimiento del mundo. Cada día la ciencia hace nuevos descubrimientos y quedan muchas cosas inciertas. La verdad, es relativa. El pulgar oponible y el lenguaje nos diferencian de otros seres vivos y el desarrollo de nuestra inteligencia nos ha llevado con la ciencia a descubrir estos fenómenos y otros muchos. El cambio, el control de nuestras emociones es posible en determinadas condiciones. El control de las emociones sucede de modo diferente en cada individuo, cada ser humano es un mundo y así debería ser entendido, cada ser humano se desenvuelve de manera diferente y por ende, reacciona de manera diferente ante ciertos estímulos, aún y cuando esa conducta pudiera ser común a determinados patrones, siempre será propia de cada individuo por más que nuestra interacción social nos lleve a lo aprendido( o nos lleve a agruparnos a faceboock reaccionando como ovejas). El miedo, la valentía, las convicciones, la confianza, el odio y el amor, pertenecen a nuestra conciencia.
Para Jonh: la ecuación adrenalina-miedo-control, es parte de eso y creo que la solución a la pregugnta que te has planteado, tiene su respuesta en el entendimiento del hombre como un ser conciente y como materia.
Este es un tema muy interesante. Yo, con un poco de temor me he atrevido a plantear mi comentario y hasta mi respuesta para Jonh tu fiel lector. De momento te digo que me gusta el planteamiento de estos temas y seguiré leyendo los comentarios y tus post. Todo esto acompañada de un sorbo de una "deliciosa felicidad" j.j.

Gata Negra dijo...

Estoy de acuerdo en que para superar el miedo hay que actuar, cuando actuas y te vas adentrando en el "problema" te familiarizas con él, y el miedo va menguando. Ya lo decía no se quién: Deja de preocuparte y ocupate.

Pero hay veces en las que no tienes tiempo de familiarizarte con el miedo, y tienes que actuar sin pensar, eso es reaccionar, no actuar en consecuencia. No se si me explico :(

José dijo...

Muchas gracias Rafaela! Es cierto, por eso la depresión es llamada "la gran amenaza del hombre". La esperanza se pierde y parece que no seamos dueños de nuestra propia vida, ni de nuestra acción por tanto. Interesante lo que dices de que, aunque muertos de miedo, tenemos la oportunidad.
Bss para ti también!!

José dijo...

Gracias, galego!
Has tocado una tecla fundamental, a la que no te sé dar respuesta porque es una duda que a mí también me aborda.
Y hablas del valor. Efectivamente, si no lo tengo, ¿de dónde lo saco?. Pero lo que es incluso más peliagudo, si no tengo esperanza, ¿qué hago? ¿Me la invento? Esto entronca con el comentario de Rafaela: la depresión aniquila la esperanza. Entonces el ser humano se ve en un callejón sin salida, completamente indefenso.
Este tema queda pendiente de solución satisfactoria.
Un abrazo!

José dijo...

Pues no tengas ningún temor, bell george, qué mejor función para un blog que el fomento de la discusión. Gracias por lo que me dices, y no dejes sobre todo de acompañar la lectura con esa dosis de felicidad!
Tienes mucha razón en que en esto de que cada uno vive su mundo emocional de una manera totalmente única y diferente a los demás. No sé quién decía: "Todos vivimos en el mismo mundo, pero en distintas realidades". ¡Qué gran y básica verdad!
Bss!

José dijo...

Creo que sí te explicas, gatiña. Claro, el miedo llama a una reacción automática, sin pensar. Ésa es realmente la función genuina del miedo: que el cerebro no tenga ni que pensar a la hora de repeler un estímulo que puede ser una amenaza. Si yo veo una serpiente por el monte cerca de mí, daré un salto hacia atrás automáticamente, y en ese sentido el miedo es muy bueno: nos libra de amenazas de una manera muy eficaz. El problema viene cuando el miedo se activa ante algo que no es una amenaza: entonces esa reacción automática que dices puede ser perjudicial para nuestros intereses, y por tanto hay que combatirla con la razón, la acción, el valor y la esperanza.
Bss!

Valle dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El Rincón del Relax *Beatriz* dijo...

Aha Jose, estamos de acuerdo, sin movimiento no hay evolución, sin acción no hay causa, como en este caso la superación. Buena entrada!

Abrazos enegéticos!

José dijo...

¿Por qué has borrado el comentario, si estaba muy bien? No digo tu nombre por si no quieres que se sepa, pero me dio tiempo a leerlo y te respondo.
A mí por supuesto también me parecería mejor que en vez de tener que autocontrolarnos tanto las cosas fluyeran de un modo más natural. Los orientales son más amigos de eso, de que todo fluya, lo que pasa es que si tienes un problema no veo claro cómo puede uno enfrentarse a él si no es tratando de controlar la situación. No lo veo claro por mi ignorancia sobre lo que dicen los orientales sobre cómo afrontar las dificultades de un modo menos "frentista", por decirlo de alguna manera, y más armonioso con la naturaleza.
Me decías en el mensaje que, si no te mandaba a la porra, cosa que no hago, me indicarías una "puerta abierta que gustosamente te indicaré". Por favor, dime cuál es esa puerta, que me dejaste en ascuas.
Te animo a que reincorpores el comentario. Te digo de verdad que me gustó y aportaba mucho, una visión diferente y creo que muy en boga últimamente.
Saludos!

José dijo...

Gracias, Beatriz!
"Sin acción no hay causa", bonita frase.
Un fuerte abrazo.

La terapia de Rafaela dijo...

Jose: he venido para ver si tenías el chat!!! veo que todavía estás en ello. Tu eres como yo, damos algunas vueltas
que tengas buen fin de!!!

José dijo...

Ya lo tengo, ya, Rafaela.
Sí, un poco me ha costado.
Buen finde para ti también.
Bss!

Valle dijo...

Me he perdido un poco en este post Josemi, no es por ti, la estetica y desarrollo me parece impecable, esto me suele ocurrir cuando el contenido me resulta ecléptico, beber de una sola fuente puede llevarme a ser dogmatico pero lo contrario puede llevarme a sacar de contexto contenidos y quedo confundido. Esas ideas basadas en el racionalismo tradicional son fruto de nuestra necesidad de control, para mitigar el miedo existencial y las percibo como un juego neurotico y por tanto patologico, es otra guerra, ante la vision de un cambio (estimulo) que rompe nuestra homeostasis o estado de equilibrio, nos debatimos entre lo que deberia ser (ideando un metamodelo) y lo que se es por no considerarlo satisfactorio. Si, las fobias se curan asi y las conductas se modifican, pero no deja de ser un cambio de emocion, no es demagogia si te salta la idea, comprendo tu postura.
El mecanicismo no es tan radical dictando sentencias quiza me excedi en mi afirmacion, pero a mi me resulta mas evidente poder afirmar que existe una conexion rapida y eficaz entre el talamo y la amigdala destinada a nuestra supervivencia, dejan una puerta abierta que si no me mandas a la porra gustosamente te indicare.
Me has hecho divagar como nunca y he perfilado tus gustos filosoficos, mi opinion: deja que la situacion controle tus actos. Aprender a improvisar.

Que jodio eres, con todo mi respeto y afecto.

Saludos cordiales

Valle dijo...

Hay un instante, que dura alrededor de un cuarto de segundo, en que se puede prevenir ese secuestro.Lo descubrió un neurocirujano, hay un retardo entre el momento que la persona siente el impulso de actuar y el momento en que realmente actua. Esto significa que todos los impulsos que sentimos, contienen una ventana de oportunidad de un cuarto de segundo para desengancharnos de ese impulso, es una eternidad de tiempo, nos da margen para poder interpretar de otro modo las percepciones. Es algo parecido a contar hasta diez antes de enfadarte, solo que necesitas unicamente esa fraccion de segundo. Es el paso necesario que hay que aprovechar para pasar de una accion reactiva automatizada a otra proactiva elegida. Eso es poder sobre la percepcion: la eleccion en accion.

Si que es influencia del zen Josemi, pero occidentalizado pierde un poco su sentido espiritual, como te diria...no llego a eliminar el sentido dualista (permanece el ego) pero si evita los juegos intrapsiquicos. Es un pensamiento que nos coloca en un punto neutral donde se observan los opuestos.

Hay manifestaciones psiquicas para las que no encuentran explicacion,saben como producirlas pero ocurren de forma imprevista y no siempre, fenomenos que dejan intuir otra realidad, con metodos cientificos. Me extraña que estos experimentos salgan a la luz de una forma abierta. Tambien son reconocidas manifestaciones energeticas en sesiones de yoguis.
No tengo tan claro la negacion de esa parte espiritual.

Saludos cordiales

José dijo...

Muchas gracias por la reposición, Valle! Y además por el comentario adicional.
Te veo muy puesto en el pensamiento oriental. A mí me interesaría aprender más sobre él, pues lo que sé es muy poquito (sólo muy recientemente he leído un par de libros cortos sobre el tema). Debe ser verdad que occidentalizado pierde su sentido espiritual, porque no me entero mucho de qué va la cosa, la verdad.
Con eso que dices de que hay fenómenos que dejan intuir otra realidad, pienso que la ciencia está empezando a considerarlo seriamente, así como también está empezando a estudiar ideas provenientes de Oriente.
Un científico serio, aunque proveniente del mundo hindú, como Deepak Chopra, piensa que la conciencia crea la materia, y no al revés. Así se explica por ejemplo el fenómeno del efecto placebo, en el que el paciente se cura porque está tomando unas medicinas que no valen para nada pero que él piensa que le van a curar (su conciencia cambia su materia, cura su mal material).

christian dijo...

La vida nos pone en trances históricos a diferentes escalas, donde analizamos los pro y los contra de nuestro actuar, resolvemos tomando diversos caminos. Algunos nos enfrentamos a vivencias sencillas, en donde la respuesta y los miedos son mínimos. Otros combinan sus intereses personales con los colectivos, se unen a ellos, luchan combinadamente en el logro de estos; sus miedos son superiores, ya que sus metas y objetivos también lo son, pero los vencen con la convicción de estar haciendo lo correcto. Otros se quedan en el plano teórico, comparten muchas otras ideas, pero no las acompañan con su acción, son espectadores y críticos del actuar de los demás.
Desde el punto de vista filosófico, los estados de ansiedad y pánico y los miedos del actuar no son más que efectos, que nosotros como alma le transmitimos al cuerpo físico a través del pensamiento, y como se puede apreciar, a estos efectos, luego se suman otros efectos, desde mi punto de vista, mas materialista, considero que el
pensamiento filósofico sea de la corriente que sea, es la herramienta fundamental en el comportamiento del individuo conciente, de aquel que se siente seguro en su actuar, ya que cuenta con su fuente, fundada en un pensamiento superior, colectivo, ajeno a mezquindades y prejuicios, ese pensamiento que como arma punzante lo acompaña, como una necesidad practica de lo posible.

saludos

Bell George dijo...

Hola José:
En Chile es 19 de agosto,es mediodía y estamos en invierno. En España, algunos de ustedes estarán ahora disfrutando de la playa y muertos de sed por lo caluroso del verano, pero en definitiva, como seres humanos todos, aquí o allá estamos condicionados por el medio ambiente pues somos parte de él. Y es que el clima es uno de esos agentes externos que influye en nuestros estados de ánimo e indirectamente en los procesos químicos y físicos de nuestro organismo. Es un fenómeno de la naturaleza. El hambre, la sed, el frío o el calor que pueda generar el clima en nosotros como individuos, es el efecto. O sea, se establece una relación de causa y efecto que percibimos porque somos seres vivos, somos materia y al mismo tiempo somos seres sociales.
He estado leyendo los comentarios y aparentemente, solo aparentemente, concuerdan en negar la dogmática. Esto porque se contradicen al tener planteamientos alejados de la dialéctica a pesar de utilizar términos como causa, desarrollo, movimiento, etc.
Deepk Chopra, puede ser una persona muy inteligente, pero es un fenómeno mediático. Me gustaria saber cómo la conciencia crea la materia. Sencillamente tiene la diláctica como Hegel. Pero insisto, no es más que un fenómeno mediático.
En tu listado de blogs hay uno que se denomina "Piensa pero piensa bien". Creo y apuesto por eso, aunque te doy nuevamente gracias por el post, me ha hecho reflexionar sobre la importancia de estudiar el mundo en que vivimos, y saber qué es y qué estudia la Filosofía, sus categorías y el desarrollo actual de esta ciencia social. Me pregunto si los temas actuales del debate filosófico siguen siendo los mismos que ocuparon toda la vida de filósofos importantes en siglos pasados. Me pregunto cuánto puede influir la fortaleza de un sistema económico en el pensamiento del hombre y si estamos concientes como ciudadanos del fenómeno ideológico que tanto como el clima influye en nosotros. Me interesa saber tus definiciones a categorías y conceptos como espacio o tiempo, o qué relación hay entre acción, causa, movimiento.
Yo, obviamente, tengo mis respuestas a esto, pero como ser social y blogguera me gusta interactuar y me intera saber cuáles son sus definiciones.
Sobre todo porque a pesar de que vivamos en diferentes continentes y, a veces, no nos entendamos en cómo hacer una broma o cómo recibirla, por suerte, coincidimos en que siendo personas comunes y corrientes efectivamente podamos debatir temas importantes, bien sea antes de ir a la playa o en medio de un partido de tenis. Es parte de la filosofía de los blogguers.
Ahora José te hago una pregunta:
"¿tú piensas porque existes o existes porque piensas?".
Un saludo cordial.

christian dijo...

Bell, felicitaciones, estoy en el trabajo y me di una vuelta para seguir este tema y los comentarios. Es cierto, que importante es la dialectica como ley de la evolución de la naturaleza, de la sociedad humana y del pensamiento como forma de entender el proceso en sí, no sólo de lo particular, sino de lo general. Que sería de la psicologia sin la filosofía. Es bueno que exista debate en torno a estos temas, ya que con ellos se van desarrollando otros, uno no puede estar de acuerdo con todo lo que se opina, por supuesto, me encanta el debate. Uno empieza a recordar, es mi caso, a distintos maestros de la universidad, que nos enseñaron a poner los pies en la tierra, a pensar un poquito y atrevernos a expresar nuestro pensamiento sin complejos.

José dijo...

Bienvenido al blog, Christian. Pasa por aquí cuando quieras.
Con respecto a lo que dices, estoy de acuerdo en que el pensamiento filosófico que impera en una sociedad es de importancia decisiva a la hora de cómo se comporta cada individuo particularmente. No es lo mismo una sociedad tradicional con filosofías más cerradas que las sociedades modernas relativistas, en las que no está claro qué es preferible a qué y hasta qué punto somos responsables de nuestros actos. También, además del sistema filosófico, son muy importantes nuestras creencias más íntimas, pudiendo darse dentro de una misma sociedad grandes diferencias entre individuos en lo que piensan por ejemplo sobre eso: sobre si hay verdades absolutas o sobre el grado de su responsabilidad individual. Creo que iban por ahí los tiros de tu comentario.
Saludos.

José dijo...

Bell George, gracias también por tu comentario.
He estado informándome acerca de la reputación del tal Chopra precisamente para ver si es un charlatán o un científico serio, para ver qué crédito dar a lo que dice. Por lo que he encontrado, no se deduce nada totalmente claro. Desde luego sí que es seguro lo que dices de que es un fenómeno mediático, lo cual no dice mucho a su favor. Pero además de eso, parece también un científico serio y de prestigio.
La idea de que la conciencia crea la materia realmente es difícil de creer. Pero hay al menos un ejemplo en el que sí ocurre así: el efecto placebo. En él, nuestra conciencia de pensar que nos vamos a curar cambia los aspectos físicos de nuestra enfermedad, curándonos.
Sobre la última pregunta que me haces, te respondo que creo que pienso porque existo, si bien no te podría dar razones de peso para decirte por qué respondo esto.
Fuerte abrazo desde España!

Bell George dijo...

Jose:

Como este es mi día de “atravesar redes” esperé tu respuesta y me fui a buscar qué es el efecto placebo. Encontré esto:

“El efecto placebo es un complejo fenómeno sicofisiológico en el cual la mente parece imitar con increíble fidelidad una realidad imaginada”

Entonces, sigo sin concordar contigo, sigo fiel a mi pensamiento materialista en cuanto a la concepción del mundo. Dice la definición que he copiado y pegado que “la mente parece imitar”. La conciencia no es creadora de materia, para nada. Tú mismo me has dado la respuesta cuando dices “creo que pienso porque existo”. Es un fenómeno sico-fisiológico, es ahí donde nace el título de tu post que sabes que no me gusta “cerebro en guerra”. Hay un efecto que es la sanación y tiene una causa, la causa es la aplicación de una técnica de curación. Es un proceso a la inversa, donde la interacción ( o lo que es lo mismo la aplicación de la terapia) se produce teniendo en cuenta al individuo y a sus características como ser social. No se producen los mismos resultados en todas las personas esto está condicionado a otros factores como nivel cultural, grado de escolaridad y sobre todo creencias religiosas. Filosóficamente tiene su explicación, cada ser es un todo y diferente al otro, aunque filosóficamente no es dos más dos cuatro. Esta explicación es desde mi punto de vista filosófico.
Por otra parte, a veces, me acompaña la virtud y hay un refrán que dice que la virtud está en el término medio, por eso no he dicho que esta persona del ejemplo sea un charlatán, solo he dicho que es un fenómeno mediático.
Pero sin dudas, tu post ha dado para mucho. Me pregunto, te pregunto, ¿tendremos “Cerebro en Guerra (III)”? En una de ésas se aparece en tu blog un filósofo de oficio j.j. Bueno, sin dudas ha sido muy entretenido hasta he dejado de lado mi babyblog y mi historia de “Ahumadas con Agustinas” donde tengo un personaje esperando el precio de una casa y una abogada que va a complicar su vida en breve, uff!! Me voy corriendo y te vuelvo a preguntar: ¿Finalmente, entendiste lo de los garbanzos?
Saludos recibidos y reeviado de vuelta, esta vez por dos personas, por Cristian y por mi.

José dijo...

No, me parece que al cerebro lo vamos a dejar en paz por fin ;)
No habrá pues tercera parte. Lo de los garbanzos la verdad es que no lo entendí muy bien, pero debes referirte a que aquí es comida típica, no? Me alegro de que el post te haya resultado interesante. Ha sido una positiva discusión que es lo que se pretende desde este blog. Yo también voy siguiendo el tuyo.
Saludos!