jueves, 18 de septiembre de 2008

"DICHOSOS LOS QUE SUFREN...

...porque serán consolados.”

El Papa pronunció el día 15 de septiembre una homilía desde Lourdes, en el transcurso de su viaje a Francia. Coincidiendo con la celebración de Nuestra Señora de los Dolores, Benedicto XVI transmitió ánimo desde la explanada del Rosario en Lourdes a los enfermos para continuar en su lucha diaria particular.
Afirmó el Papa que la dignidad nunca abandona a quienes están enfermos.
El Papa reconoció la fuerza de la enfermedad y el dolor: “por desgracia, el sufrimiento padecido rompe los equilibrios mejor asentados de una vida, socava los cimientos fuertes de la confianza, llegando incluso a veces a desesperar del sentido y el valor de la vida”. Comprende también que “para cada uno, el sufrimiento es siempre un extraño. Su presencia nunca se puede domesticar”.
El Papa, ante esta situación, llama al enfermo a buscar la presencia, además de la de parientes y amigos, de Cristo y de María, que son, “más que nadie, capaces de entendernos y apreciar la dureza de la lucha contra el mal y el sufrimiento. Cristo y María aman a cada uno de sus hijos, prestando una atención particular a quienes están sumidos en el dolor.”
Y continúa el Santo Padre: “Cristo no permanece fuera del sufrimiento padecido; lo alivia viniendo a habitar en quien está afectado por la enfermedad, para llevarla consigo y vivirla junto con el enfermo. La presencia de Cristo consigue romper el aislamiento que causa el dolor. El hombre ya no está solo con su desdicha.”
Cristo se convierte así en fuente de esperanza inquebrantable.
El Papa también hizo un llamamiento a quienes “están tentados de dar la espalda a la vida” pidiéndoles “humildemente: ¡Volveos a María! En la sonrisa de la Virgen está misteriosamente escondida la fuerza para continuar la lucha contra la enfermedad y a favor de la vida”
Nuestra Señora de Lourdes,
ruega por nosotros.
NOTA: Agradezco la cesión de la foto a mi amigo Dani.

27 comentarios:

luna dijo...

El dolor busca siempre la causa de las cosas, mientras que el bienestar se inclina a estar quieto y a no volver la mirada atrás - (Stefan Zweig)

Vivimos tiempos donde el dolor se coloca en un segundo plano, se intenta apartar del disparadero de la actualidad, (otra cosa es el morbo, que este si que vende),se ha pasado de moda el lema de la sabiduría trágica clásica, páthei mathós -aprende sufriendo-.
Saludos

Gata Negra dijo...

Sufrir crea desconfianza, al menos en mi.

Esta entrada me da risa Josemi, te pido disculpas anticipadamente si es que por alguna razón mi comment te causa malestar. Que quede claro que no es lo que tu escribes, sino lo que dice Benedicto.

Feliz día!

peavy dijo...

Me parece muy bonito todo lo ke dice el papa este,pero creo ke mejor ke la persona ke esta con el enfermo todo el rato sera capaz de entender mas por lo ke esta pasando el enfermo,ke cristo y maria,habria ke creer un 10 por ciento mas o menos en "cristo y maria",y un 90 por ciento en uno mismo,y apoyarse en los familiares,bueno,si es un casoo muuuy grave de enfermedad ke ya nadie ni nada te consuela,comprendo ke se recurra a los poderes "divinos",aunke no hagan nada en realidad,pero vamos......,a mi cuando me duele el tobillo y la rodilla,o el alma ,no ha venido dios a consolarme o aliviarme,es algo ke tengo ke lidiar dia a dia,y aunke a veces caiga,no hay nada como levantarse otra vez con sonrisa y positivismo,o con optimismo,por ke siempre habra alguien peor ke tu¡¡¡de todas formas si a todos los ke sufren tuviera ke konsolarlos...no daria a basto este dios¡¡¡(pa empezar ke no deje ke sufran tantos,ya sea por motivo fisico,o mental,k el mundo esta lleno de sufrimientos)¡¡¡¡salud¡¡¡¡

soñadora dijo...

Josemi, que tema tan controversial el que tocas hoy. Las bienaventuranzas fueron dichas por Jesús en el sermón de la montaña hace 2000 años , y qué ciertas suenan hoy para los que tenemos fé. Porque los creyentes sí sentimos alivio cuando un pesar grande nos abruma y podemos refugiarnos en Su Amor. Se aplica también lo que comentábamos la vez pasada de causa y efecto?
Un fuerte abrazo,

José dijo...

Hola luna.
Buena la frase del tal Stefan Zweig. Tiene razón.
Con respecto al dolor, es cierto que hoy en día se quiere esconder, y eso que para aprender muchas veces no queda otra que sufrir primero.
Bss!

John C. dijo...

Estoy de acuerdo,en lineas generales,con el Papa en esta ocasión.
Pero tan importante como Cristo y Maria en esas circunstancias es que el que este enfermo,o padezca dolor de cualquier tipo,este rodeado de gentefamilia,amigos..- en la cual pueda apoyarse para luchar en este tipo de trances.Eso y una buena actitud.Y si hay ayuda divina,pues bienvenida sea

Que tiene que haber varios factores para que el enfermo pueda luchar en condiciones,no solo lo divino-que tambien está muy bien-.
A pesar de todo,el dolor y la enfermedad son tan personales que solo el que lo padece sabe lo que precisa.

José dijo...

Para nada me crea malestar tu comentario, gata. Debe ser porque el lenguaje que emplea se oye poco.
Es cierto que sufrir puede destruir la confianza.
Bss y buen finde!

José dijo...

Pues sí, peavy, cierto que son demasiados los que sufren en el mundo. Lo malo es que no sé si vamos a mejor o a peor.
Un saludo.

José dijo...

Hola soñadora,
sí, en ciertas ocasiones ya es lo único que puede consolar.
Un abrazo para ti también!

José dijo...

Tienes razón, john, cuando dices que sólo el que está sufriendo sabe lo que precisa. Y mientras en un caso puede ser la compañía de alguien, en otros casos puede ser la esperanza en lo divino, en otros la esperanza sin más en la curación, etc.
Por supuesto que aparte de lo divino hay que procurar que las condiciones en que el enfermo pasa su enfermedad sean las mejores posibles.
Saludos.

christian dijo...

Hola Jose, a mi no es que me cueste entender lo que dice el Papa, sino que simplemente me parece un doble discurso, veo tanta opulencia en la Iglesia Católica, respeto mucho a los curas de base, esos que comparten diariamente el sufrimiento, que acompañan a los mas necesitados a esos marginales, los que el sistema desecha, no con plegarias, sino cargando agua, buscando palos para hacer un fogón para la olla común o luchando junto a otros con las autoridades politicas para lograr reivindicaciones para su comunidad; conozco del padre Piere Duvais, cura Jesuita frances, muerto de un balazo de un militar por estar con los pobres de la población de la victoria, una población que se caracterizaba por la lucha contra la dictadura en mi país, en fin, Jose respeto tus creencias, pero por mi parte soy mas terrenal que celestial. un vaso de leche ayuda mucho mas que un padre nuestro. Un abrazo, Christian

los pensadores dijo...

Hola! creo q tener una actitud positiva y apoyo ya sea de la religión o de la familia o amigos es de mucha ayuda... siempre es peor cuando uno está solo y no tiene dónde y en quién refugiarse...
saludos!

La terapia de Rafaela dijo...

Una persona sabia, que da consejos sin haber padecido el dolor de los enfermos, los príncipes de la iglesia cuán cerca de la realidad están?
Esto es como lo de la ONU que comenta Johnci hoy, hablan de la paz... y qué hacen ellos?
Supongo que lo positivo de esto es que lo comentemos y demos nuestro punto de vista.
bss

christian dijo...

la pura verdad Rafaela

José dijo...

Todo puede ayudar, christian, tanto el vaso de leche como el Padrenuestro, cada cosa a su manera, claro.
Saludos.

José dijo...

Pues sí, pensadores, es imprescindible que uno no se sienta solo frente a la adversidad. Cada cual encuentra refugio en lo que puede, lo cual es legítimo sea cual sea ese refugio.
Saludos!

José dijo...

Rafaela y Christian, aparte de la opinión que me merezca la jerarquía eclesiástica, saludo con alegría las palabras, vengan de quien vengan, de apoyo al enfermo y al que padece dolor. Es por eso que creo que son dos temas independientes.
Además, considero importante saber qué piensa una institución tan relevante como la Iglesia Católica sobre el tema de la enfermedad.
Bss!

Ojoavizor dijo...

sEn mis varios ingresos a la clínica, y cuando estaba con una vía endovenosa, por la que durante seis meses me suministraron diariamente, varios tipos de antibióticos, sueros y analgésicos para el dolor; sumado esto, a la enfermedad incurable de mi esposa, que la hace sufrir cada amanecer, y para coronar, el egoísmo de ciertas personas que, aprovechándo mi situación de salud, me querían (y quieren), quitar mis clientes, por esa insensible palabra llamada "competencia"; NUNCA pensé (ni pienso), en porqué me tocaba todo esto a mí, o a mi esposa. Solo trataba, cada noche, cada madrugada, de saber, cuál era el mensaje que Dios me estaba enviado con todo ese dolor.
Entendí que Dios me estaba preparando para cosas mayores. Que estaba forjando el acero de mi familia, con el fuego más intenso. Siento, que pronto estaré listo para hacer su voluntad.
El dolor es en realidad, una oportunidad que Dios nos da, para reencontrarnos con nuestra fe y replantear el camino a seguir.
El dolor siempre implica un crecimiento, a través de él, conoceremos nuestra verdadera resistencia y el grado del compromiso que asumimos con nuestra misión en ésta vida.

Ojoavizor

Bell George dijo...

Hola Jose:
La fe mueve montañas. Saludos.

José dijo...

Ojoavizor, me deja impresionado tu comentario.
Me sorprende tu fortaleza de no preguntarte nunca por qué os ha tocado eso a vosotros, y preguntarte en su lugar cuál es el mensaje que Dios te quiere mandar con ese dolor.
Yo creo que el dolor muchas veces implica crecimiento, aunque si el dolor es demasiado grande se puede convertir en un veneno. El dolor es como el estiércol, decía un profesor mío, en las cantidades justas hace crecer a las plantas y en exceso las mata.
Yo no tengo tu fortaleza, y en ese exceso de sufrimiento a veces sí me he preguntado por qué a mí. Sin Dios, en el momento de hacerse uno mismo esa pregunta, todo se convierte en un sinsentido.
Muchas gracias por tu comentario.
Un abrazo.

José dijo...

Hola Bell George,
tienes razón en tu comentario, aunque en ocasiones es dificil conseguir ese poco de fe capaz de mover montañas!

Bell George dijo...

Hola Jose: te iba a preguntar esto en tu minichat pero no pude.
¿Sabes por qué el blog "Piensa, pero piensa bien" de David Herrero, no tiene nuevos post?
Que estes bien, fuerza y mucha fe.

Amelie dijo...

Eso era algo que predicaba la Madre Teresa de Calcuta. Cuando ella llegó a la India, los enfermos de lepra morían tirados en la calle como perros, y nadie hacía nada. Ella curaba las llagas de cada enfermo de lepra como si de Jesucristo se tratase, porque ella decía que en cada enfermo, en cada persona que sufre, está el Señor. Y ojo, que ella respetaba todos los credos, los Cristianos no morían ni haber recibido la Extrema Unción, los musulmanes eran enterrados orientados hacia la Meca, y los indi quemados junto al río Ganges.

Es cierto que el dolor nos hace más fuertes. Lo digo a toro pasado, soy más fuerte de lo que creía. Y si eres creyente, cuando sufres te acercas más a Dios, rezas a diario, pides con fuerza un milagro. Los no creyentes dirán lo de agarrarse a un clavo ardiendo. Pues eso.

Qué cierta la frase de tu profesor...

Besos.

José dijo...

Hola Bell. El minichat me parece que a veces se colapsa, por eso no podrías poner tu pregunta.
El blog "Piensa pero piensa bien" no tiene nuevos comentarios por otras ocupaciones del autor, a quien conozco bien. No se sabe si continuará o no. Eso es todo lo que puedo decirte porque no sé más.
Gracias y espero que tú también estés bien.
Bss!

José dijo...

Hola Amelie!
Qué grande la Madre Teresa!
Es cierto que cuando estás sufriendo te agarras a lo que puedes. Si es un clavo ardiendo, pues un clavo ardiendo. A veces desde ese sufrimiento te puedes agarrar a Dios desde un punto de vista no muy honesto (porque de no estar sufriendo igual no te acuerdas para nada de él, por ejemplo; o porque a ratos lo culpas por tus males y a ratos le pides auxilio). Yo reconozco que lo hago así, instrumentalizando un poco a Dios. Me siento un poco culpable por ello, pero bueno, siento no saber hacerlo de otra manera.
Un beso.

La terapia de Rafaela dijo...

Leyendo el sufrimiento de Ojoavisor, me conmueve enormemente, además empatizo con él en muchos aspectos, he acompañado en un sufrimiento muy largo a un ser querido y se comprueba la entereza del ser humano lo fuertes que somos... y sólo cuando ya bamos la guardia es cuando nos puede el "dolor"

José dijo...

Nos debatimos entre una sorprendente fortaleza y una decepcionante fragilidad.
Pero sí que es cierto que muchas veces somos más fuertes de lo que creemos. El problema es ése, que no nos lo creemos.
Bss!!