viernes, 26 de septiembre de 2008

FILOSOFÍA ORIENTAL A DEBATE ( IV )

La siguiente es la cuarta ley para lograr el éxito (léase felicidad) que plantea Deepak Chopra, tomando como base la filosofía oriental:

CUARTA LEY: LEY DEL MENOR ESFUERZO

Para cumplir esta ley se requieren tres componentes:
1. Aceptación (de la gente, de los sucesos y de las situaciones): cada momento es como debe ser. No luchar en contra de cada momento, que es como luchar contra el Universo. Aceptar las cosas como son, no como querríamos que fueran.
2. Responsabilidad: no culpar a nadie, ni siquiera a uno mismo, de su situación. La responsabilidad es la habilidad de mejorar la situación. Cada problema es una oportunidad disfrazada.
3. No defenderse: no defender los puntos de vista propios. Estar abierto a cualquier punto de vista, sin apegarse a ninguno de ellos.
Estos tres componentes constituyen la no resistencia, que lleva a la flexibilidad.
Además, se debe buscar el amor, no el ego. Se realizarán las acciones por amor. No se buscará la aprobación de los demás.
Cumpliendo todo lo prescrito anteriormente, cuando el momento sea oportuno, los deseos personales se manifestarán.
Apostilla Chopra: la naturaleza no se esfuerza. La naturaleza del hombre es ser feliz. Haz menos y logra más.
Pienso yo que la clave del cumplimiento de esta ley parece estar en la aceptación. Muchas veces no aceptamos multitud de cosas, incluso llegamos a no aceptarnos a nosotros mismos. Creo que es verdad que la base para el cambio personal es la aceptación. Sin ella, forcejeamos con nosotros mismos sin conseguir nada, creando más estrés todavía. Cuando nos aceptamos, el cambio es más sencillo. Creamos, con la responsabilidad que se cita en el segundo punto, emociones positivas, en lugar de tratar de reprimir las negativas sin resultado.
Y en cuanto al tercer punto, qué duda cabe que es positivo no enrocarse en posiciones cerradas, sino estar abierto al pensamiento y los planteamientos de los demás.

24 comentarios:

John C. dijo...

Más que ley del menor esfuerzo parece la ley de dejarse llevar por la corriente y que esta te deposite en la orilla-ya se sabe que si nadas contracorriente corres el riesgo de ahogarte-plácidamente.

Me parece bien pero le veo una pega:si sigues esta ley tambien estas abriendo la puerta a la pasividad,¿no?.Solo hay que aceptar lo que te echen,no buscar responsabilidades y no defender los puntos de vista.¿Entonces que se puede hacer?
Demasiada flexibilidad en mi opinión.Casi parece como que no se hace nada y todo llega como caido del cielo.No me convence del todo.Y aplicarlo en los tiempos actuales,una utopía.

Ojoavizor dijo...

Pienso que "el menor esfuerzo" debemos entenderlo, no como un "no-hacer", sino como un "hacer en comunión con las leyes del espíritu".
La cultura occidental, lleva consigo una alta dosis de racionalismo, que nos hace creer que todo lo que querramos es posible lograrlo de acuerdo a nuestros "juicios inteligentes", juicios que la mayoría de las veces terminan estrellándose estrepitósamente contra "la realidad".
"La consciencia racional" del ser humano siempre será limitada respecto a su "consciencia espiritual". En ese sentido, la "Ley del menor esfuerzo" puede ayudarnos a encontrar "la ruta correcta", ruta que puede estar más cerca a nosotros, de lo que imaginamos. No necesitamos hacer un "gran esfuerzo racional", para encontrar "la ruta correcta". Lo importante, es estar con el espíritu muy abierto para percibir la naturaleza de las cosas y las personas, "sin forzar" nuestras acciones y seguir su curso con paz y serenidad, y eso no debemos asociarlo con la "pasividad" sino al revés, relacionarlo a una "intensa actividad" pero de tipo, eminentemente espiritual.
El "esfuerzo" al que alude la ley, no debemos entenderlo como el esfuerzo físico que hacemos a diario para ganarnos el pan de cada día o para lograr nuestros objetivos, esfuerzo que siempre será loable y positivo. Lo que quiere decir la ley, en mi opinión, es que no nos demos contra la pared, en lograr LO QUE NUESTRA VOLUNAD RACIONAL DETERMINE sino que hagamos comunión con las leyes del espíritu, y una vez que las hallamos percibido e internalizado, las sigamos con nuestras acciones, en su pacífico curso, sin resistencias y sin juicios.
Nuestras propias y limitadas leyes racionales que diariamente nos imponemos "con muchísimo esfuerzo", pueden darnos éxito y riqueza material, pero no serán relevantes para nuestro mundo espiritual.

Ojoavizor

José dijo...

Yo no creo que sea abrir la puerta a la pasividad. La aceptación no es pasividad, es sólo un punto de partida. En el segundo punto, el de la responsabilidad, sí que se habla de intentar descubrir qué se puede hacer para mejorar la situación. Yo creo que lo que quiere decir al fin y al cabo es que en vez de luchar desesperadamente contra cosas que no nos gustan ni aceptamos, primero tenemos que aceptarlas, para desde esta aceptación ver qué podemos hacer para cambiarlas eficazmente.
Con respecto al tercer punto, el no defender los puntos de vista, sí es quizás algo extremo. Lo podríamos reinterpretar como no dar nada, ninguna premisa, por sentado, dudar de todo, aunque en su justa medida.
Gracias por el comentario, johnny, siempre estás ahí atento.
;)

José dijo...

Ojoavizor, comparto la visión que tienes de esta ley totalmente.
En primer lugar, porque efectivamente no la veo como pasividad, sino como actividad, pero una actividad como dices que vaya en consonancia con las leyes del espíritu. Si quieres cambiar algo, primero habrá que aceptarlo, para tener una serenidad previa en su afrontamiento. En caso contrario, actuamos "contra" eso que no nos gusta furiosos, y esa resistencia nos puede generar más estrés sin cambiar realmente nada, es decir, justo lo contrario de lo que deseábamos.
El racionalismo está en caída libre, según lo veo yo. Un día los científicos le restan importancia en la toma de decisiones a favor de la intuición y las emociones. Al día siguiente reconocen que somos lo que sentimos, y no lo que pensamos. Otro día se pliegan al método budista de la meditación como herramienta para lograr la felicidad, en contraposición a herramientas basadas en la razón ("Ya hemos visto que la fuerza del razonamiento es débil para conducir a la acción", afirma el filósofo español José Antonio Marina).
Gracias por tu comentario, Ojoavizor.

Natacha dijo...

Saber aceptar las cosas como vienen, eso no significa que seamos pasivos o pasotas...
Saber aceptar porque hay veces que no se pueden cambiar los resultados y es necesario saber encajar la frustración. Es importantísimo este punto....
José, este libro es un tesoro. Lo he leído entero me ayudo mucho. Veo que te está gustando y me alegro mucho.
Un beso, amigo
Natacha.

luna dijo...

me encanta lo que escribes, pero a veces me intimida, por lo trascendental que parece... y no sé que poner... pero te leo ehh??
Me quedo con lo de Aceptación pero sin que sea equivalente a resignarse... creo que todo puede mejorarse y hay que luchar por ello, si no puede modificarse, seguro que cuando menos, si podrá remendarse o adornarse...SI al esfuerzo personal y al sacrificio por aquello que vale la pena.....creo en la defensa de las posturas y las teorías personales, eso si, con amplitud de miras, eso nos lo proporciona la cultura, el aprendizaje y la reflexión...todo el mundo tiene derecho a expresarse, a tomar la palabra.
Me quedo también con lo de no enrocarse, sí con la empatía,y el pensamiento positivo también con el optimismo y en definitiva, con el sencillo" no quieras para los demás lo que no quieres para ti", como ves he bajado la filosofía oriental a ras de suelo.......... sabrás perdonarme!! besos

José dijo...

Cierto, Natacha, a veces la aceptación es un punto de partida para intentar el cambio, pero otras veces también es la resignación ante algo que no se puede cambiar. No queda otra que convivir con ello.
Esto me recuerda a esa famosa frase que dice: "Señor, dame serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que puede y debe ser cambiado, y sabiduría para distinguir lo uno de lo otro".
Me alegra saber que has leído el libro, porque no es un autor muy popular en España. Soñadora, de Perú, me dijo que allí era muy conocido.
Gracias y besos, Natacha.

José dijo...

Luna, no te intimide y escribe, que lo haces muy bien. Y con el "no quieras para los demás lo que no quieres para ti", no dejas nada a ras de suelo. Al contrario, lo más sencillo es la piedra angular.
En cuanto al esfuerzo personal, yo claro que también estoy con ello. Y en el segundo punto para el cumplimiento de esta ley figura precisamente eso, la necesidad de asumir la responsabilidad para transformar la situación.
Lo de no defender los propios puntos de vista lo dejamos para los avanzados. Lo que creo que a nosotros nos interesa de ese requisito para cumplir la ley es el no convertirnos en esclavos de nuestras propias ideas, ser auto-críticos con nuestros puntos de vista.
Y con lo que dices del optimismo también de acuerdo, en el sentido de ser consciente de que lo que decidimos pensar ahora marca nuestro futuro... en la próxima entrada trataré de esto precisamente.
Un besazo y gracias, luna lunera ;)

soñadora dijo...

Creo que el nombre "ley del menor esfuerzo" no hace honor a su significado, pues suena más a dejadez y no eso lo que entiendo sino que las cosas deben fluir naturalmente.
Muchas veces hay que hacer un gran esfuerzo para no intentar cambiar o torcer las cosas que suceden en lugar de aceptarlas, pero con el tiempo he aprendido a aceptar las cosas, sin que eso signifique que no me afecten, sino que intento pensar "siempre las cosas suceden por algo" o sino "algo deberé aprender de este suceso". Y definitivamente concuerdo en que las cosas se deben realizar por amor y con convicción.
Que bueno el poder analizar en forma tan amplia estas leyes José, gracias por compartir la lectura de este libro.

los pensadores dijo...

en si ambos tienen razon tanto como jose como john c. la aceptacion es el primer paso y tambien a veces nos lleva a la pasividad, pero el menos esfuerzo generalmente implica seguir a la masa, ya casi nadie nada contra la corriente muy buen blog esperamos verte por el nuestro

suerte
un abrazo.

Bell George dijo...

Miti miti, creo que hay que defender los puntos de vista de uno, en todo momento y escuchar y respetar a los demás y bueno, si hay que cambiar cosas el debate bienvenido sea, eso es para mi la flexibilidad. Como dice Jonh C, las cosas no caen del cielo.
Punto aparte, he puesto una pintura en mi blog de alguien que ya no quiere pintar, me gustaria escuchar como siempre tus opiniones. Esa obra en tamaño real es de casi dos metros. Un saludo Jose.

Gata Negra dijo...

Leyendo las leyes estas, me ha venido a la mente que se parece bastante a la apatía, al: "No me importa."

José dijo...

Hola Soñadora.
Tienes razón, el enunciado de la ley (ley del menor esfuerzo) puede inducir a error. De niños los profesores nos acusaban: "siempre estáis buscando la ley del mínimo esfuerzo". No sé si por allá será lo mismo. Supongo que sí.
Pero tú lo defines perfectamente cuando dices que no se refiere a ese dejarse llevar, a ser vago, sino que consiste más bien en fluir, en huir de oposiciones que pueden ser más perjudiciales que beneficiosas.
Recuerdo que me dijiste que este autor era muy conocido en Perú. Aquí en España di con el audio-libro por pura casualidad.
Bss!

José dijo...

Hola pensadores!
Yo la aceptación no la concibo en absoluto como pasividad o como dejarse llevar por la corriente. Los psicólogos y psiquiatras recomiendan que para vencer un problema lo primero es la aceptación del mismo.
Después de esta aceptación hay que tomar una responsabilidad, con lo cual tomamos una actitud contraria a la pasividad o al dejarse llevar por la corriente.
Visito vuestro blog regularmente. Me gusta. Me falta ver la tercera parte de vuestra historia de amor. Estaba en un punto interesante, jeje!
Saludos!

José dijo...

Hola Bell George.
Tienes razón, yo también concibo la flexibilidad así. Lo de no defender los propios puntos de vista está claro que es para la gente ya avanzada en estos temas espirituales, para los monjes budistas y poco más.
Miraré la pintura que me dices.
Besos!
Josemi.

José dijo...

Hola Gata!
Yo creo que no es apatía a lo que se refiere. Creo que se trataría de buscar en primer lugar serenidad, quietud (que puede ser confundida erróneamente con apatía) para afrontar los problemas que tengamos.
Esa necesidad de quietud para llevar una vida feliz ya viene avalada por los científicos, desde hace muy poco tiempo. De eso precisamente trata mi próxima entrada.
Besos, y vaya marrón me has dejado con lo de los memes!
;)
Feliz finde! (o lo que queda de él)
:)

Gata Negra dijo...

Ya se que no es correcto compararlo con la apatía, creo que tenía mal día cuando te puse el anterior comentario :( Estoy muy insensible y a la defensiva últimamente :(

En cuanto al Meme, pues haz como Johnsi, contesta pero no los pases, o pasalo solo a uno, dos...

:)

José dijo...

No, si el comentario no me pareció mal.
Si estás a la defensiva...¡pasa a la ofensiva! Mira, me ha quedado una frase de ánimo tipo Leticia Sabater. Casi es para hundirse más.
En cuanto al meme, me llevará unos días, es que me lo tengo que pensar y voy un poco a cámara lenta, pero llegará ;)
Mis mejores vibraciones camino Murcia!

christian dijo...

Al revés de la canción de Silvio, diría que lo fácil se aprende enseguida y lo difícil nos cuesta la vida, el rigor, creo que ahí esta la clave. No renunciar a defender nuestros puntos de vista, asumir nuestros errores con altura de mira, con responsabilidad, no ser tan volubles en nuestro pensar-actuar. En lo particular como tierra, por eso te digo que lo que se plantea no es fácil, sobre todo en este mundo egoísta y clasista que vivimos.

José dijo...

Hola, Christian.
No, lo que se plantea no es fácil. Ya sólo el mero hecho de aceptar según qué cosas (situaciones personales por ejemplo) es muy difícil de hacer.
Y luego también está lo que dices. Fijarnos en nuestro interior en contraposición con nuestro ego es algo que no está de moda y a lo que no estamos acostumbrados.
Saludos!

Chio dijo...

yo creo que hay q esforzarse, claro que si, pero no obsesionarse.

Esforzandose y aceptando als cosas como vienen, seriamos mas felices.

un gusto pasar por aqui

La terapia de Rafaela dijo...

Josemi: este libro de Chopra no lo he leido, pero en tu exposición, no te dejas llevar por lo "literal, simple y llano"?
En fin, yo estoy en parte con la interpretación de Ojoavizor, que no la suscribo completamente. No creo que el Dr. Chopra sea tan espiritual... en fin, casí que sería guay poderlo leer en inglés o escucharlo hablar a Chopra, para poder saber qué es lo que quiere decir.

bss

José dijo...

Bienvenida, Chio!
Suscribo totalmente lo que dices. He pasado por tu blog de "Reflejo inquieto". Aparte de la preciosa canción que has puesto, veo que a ti también te han liado con esto a lo que llaman memes. En la siguiente entrada a ésta me he tenido que retratar yo también sobre lo que me gusta y lo que no.
Veo que eres de Perú. Es coincidencia que algunas personas que pasáis por aquí sois de Perú. Y también escribo en blogs de gente del Perú, vamos, al menos una persona de ahí. Me alegra que estemos tan lejanos y sin embargo la blogosfera nos acerque.
Echaré un vistazo a tu blog. ¡Vuelve cuando quieras!

José dijo...

Hola Rafaela.
Me gustaría que tuvieras la posibilidad de escuchar el audio-libro (en libro creo que también está). Creo que te gustaría (al menos la mayoría de las cosas).
Y sí, a veces soy demasiado literal porque no quiero dejarme nada en el tintero. Ya entiendo lo que quieres decir.
Bss!