sábado, 4 de octubre de 2008

LA ESPERANZA QUE SURGIÓ DEL ESTE

“Cada momento elegimos y esculpimos cómo va a trabajar nuestra siempre cambiante mente, elegimos quién seremos en el momento siguiente”. Hemos oído frases de este tipo en infinidad de ocasiones. Sin embargo esta frase en concreto tiene algo que yo considero muy especial. ¿Fue esta frase pronunciada por algún gurú de los modernos movimientos espirituales? ¿Acaso por algún monje budista? En absoluto. Esta frase la pronunció Michael Merzenich, prestigioso neurocientífico de la Universidad de California, San Francisco.
Esto es tanto como reconocer desde el ámbito científico nada menos que somos libres para decidir qué tipo de persona deseamos ser: la afirmación científica del libre albedrío.
Veamos cómo se ha llegado a esta conclusión.
Hace un par de semanas encontré por pura casualidad, navegando por la red, un documento que me impactó al momento, cuya lectura me llenó de gozo, y que estaba deseoso de compartir con los lectores de este blog.
El documento íntegro, titulado “Querer es poder”, puede leerse aquí.
Para mi sorpresa, en dicho documento se refiere que los más renombrados neurocientíficos del mundo llevan lustros reuniéndose con el Dalai Lama, en una inédita colaboración entre la ciencia y la religión.
El Dalai Lama afirmó desde el primer encuentro, en 1990, que el poder de la mente humana era inmenso. Tanto que puede cambiar la “arquitectura” de nuestro cerebro físico (la mente es capaz de generar nuevas neuronas y modificar las conexiones entre neuronas), lo que a su vez nos haría capaces, por medio de nuestra mente dirigida por la voluntad, de cambiar nuestra manera de pensar, sentir y vivir, y de crear el mundo que nos rodea.
Esta afirmación fue negada tajantemente por los neurólogos y psicólogos de la época. Imposible, pensaban entonces, el cerebro físico, la arquitectura cerebral, es inamovible. No sólo eso, además, con el paso de los años las neuronas van muriendo.
Desde entonces, las investigaciones científicas han descubierto, contra pronóstico, la neuroplasticidad cerebral: efectivamente, el cerebro puede crear nuevas neuronas, y además puede generar nuevos circuitos neuronales.
Así, en la reunión que tuvieron los científicos con el Dalai Lama en 2004, aquéllos se vieron obligados a reconocer su error, y corroborar la insistente afirmación del líder tibetano: la mente es capaz de cambiar el cerebro físico.
¿Cómo podemos cambiar nuestro cerebro físico y cambiar así a voluntad nuestra vida?
Mediante entrenamiento de la mente, adquirimos las habilidades para modificar los circuitos del cerebro en la dirección que deseamos. “Si uno se empeña, puede construir y potenciar los circuitos de la felicidad”, afirma Ángela Boto, la autora del documento que hallé en Internet. Así, podemos potenciar la alegría, la compasión, la empatía, etc. Ello nos lleva a más felicidad.
Otro neurocientífico afirma: “La felicidad no es simplemente un estado, sino un producto de habilidades que se pueden mejorar con entrenamiento mental” (Richard Davidson, de la Universidad de Wisconsin-Madison)
¿Pero cómo podemos entrenar la mente para que haga esto? La meditación (el método budista por excelencia) se configura como el entrenamiento mental a seguir. Entendiendo meditación en sentido amplio, como sinónimo de búsqueda de quietud mental. Ejercitando la quietud, apartamos la mente del runrún permanente de pensamientos que tiene que soportar.
Según los experimentos, no es necesario ser un monje budista que haya practicado intensivamente la meditación durante largos años para disfrutar de los beneficios que la quietud comporta. Parece que basta con sencillas prácticas que lleven nuestra mente a la quietud, al sosiego.
El budismo se anota un tanto. Es fantástico saber que, como esta religión siempre ha afirmado, podemos borrar las heridas del pasado y esculpir el futuro que deseemos.
Yo no las tenía todas conmigo acerca de la existencia del libre albedrío, pero ahora la ciencia lo asegura: con el entrenamiento de ciertas habilidades, somos libres, somos los arquitectos de nuestro propio destino.

17 comentarios:

Gata Negra dijo...

Ejem...estreno la entrada con mi comentario, un gran compromiso...

Me ha gustado mucho la entrada me parece fascinante que cada cual se pueda "fabricar" su futuro y su felicidad, aunque claro eso no se da de un día para otro.

Pero lo que pasa es que si esto es factible, se nos viene abajo nuestra teoría de que los pesimistas nacen pesimistas o cuando hemos comentado sobre la felicidad que NO tenemos..etc. Con esto, ya no tenemos excusas :(

Ojoavizor dijo...

Extraordinario post, estimado José. Gracias por deleitarnos con tu talento para escribir y elegir tan acertadamente, los temas espirituales, y muchos de ellos ligados a la ciencia.
Como alguna vez te comenté, es un punto más, a favor de que la religión, está cada vez más cerca de la ciencia. Algún día no muy lejano, los seres humanos estaremos ante la "Ciencia del espíritu".
Totalmente de acuerdo con tu post, en el sentido que TODOS tenemos la capacidad de RE-crearnos. Los que todavía tienen dudas al respecto, traten de recordar aquellos momentos, que pasamos todos, en que de la oscuridad (negatividad), pasamos a la luz (positividad), usando como herramienta, esa maravillosa conexión existente entre nuestro espíritu y nuestra mente.
La mente es el timón de nuestros actos, pero el espíritu, es el motor de nuestra vida. Si el motor tiene fuerza, solo tendremos que tomar con firmeza e inteligencia ese timón, para llegar a donde querrámos ir.
Si se puede, amigos. Sólo, alistemos nuestro motor y a tomar con buen semblante el timón de nuestras vidas.

Un fuerte abrazo, José.

P.D. José, te felicito nuevamente por tu post. Me has regalado mucha alegría el día de hoy, sobre todo después de escribir, mi último post: "El lado oscuro", del cual todavía me estoy reponiendo.
Ya te reconozco como "el buho" de la sabiduría. Cómo me hubiera gustado tenerte como amigo en el colegio. No te imaginas como.
Gracias por todo.

José dijo...

Hola gata!
Buen estreno del casillero de comentarios ;)
Efectivamente, estos datos, de ser ciertos, cambian las reglas por completo.
Por ello digo que me llenó de gozo el leer ese documento, porque afirma que somos responsables de nuestro futuro, que no podemos escudarnos en nuestro pasado.
También implicaría que muchas opiniones que he vertido en este blog quedarían trasnochadas, pues tendían al determinismo y al fatalismo.
Nos presentan una herramienta, la búsqueda de la quietud, que afirman es la piedra angular del control de nuestras vidas.
Probemos entonces esa herramienta a ver qué pasa.
Ojalá no tengamos ya excusas :)
Besos y buen domingo!

José dijo...

Hola Ojoavizor!
Muchas gracias por tus elogios. Los valoro mucho, porque tengo en alta estima tus opiniones. No obstante, alguno de esos elogios es inmerecido.
Yo siempre he sido muy escéptico respecto a esa capacidad que dices que todos tenemos de re-crearnos. Confieso sin embargo, debido al aval científico, que tengo cierta esperanza en que la búsqueda de la quietud me proporcione al menos algo de esa capacidad (casi nada, crearse a sí mismo según la propia voluntad).
Ya me he puesto manos a la obra, conque ya iré contando.
Ya había visto que has publicado nuevo post. Le echaré un vistazo lo antes posible.
Un abrazo!

John C. dijo...

Yo creo que aun con libre albedrío nunca somos libres del todo.Asi que tengo que discrepar.

Y ya no porque lo digan la ciencia o la religión,una vez que andamos por esta vida ya estamos marcado por multiples condicionantes,luego ese libre albedrío ya no es tan "libre".

En cuanto a procurarnos la felicidad,pues bueno,vale,si que nos la podemos procurar...o al menos intentarlo.Pero no solo depende de uno mismo,por mucha mente y/o cerebro que haya en ello para currárselo,si solo se usa esto no solo no basta sino que resulta absolutamente insuficiente.

Lamento ser un poco aguafiestas con el tema,pero es que yo lo veo asi.XDDDDDDD

PD.-Debería hacerme budista,al menos en un 50%.

fermín dijo...

No creo que las neuronas se puedan regenerar, si que vayan introduciendo datos nuevos igual que nosotros aumentamos los del blog. De alguna manera nos quedamos con los últimos datos o bien con los que nos parezcan más importantes, dejando en el fondo un monton de recuerdos olvidados. Yo dejé el hábito del tabaco, me dije ya no me toca y el cerebro lo tuvo que borrarlo u olvidarlo.
La meditación podría conseguir nuevas directrices de nuestra conducta, dejar otras pasadas atrás.

La terapia de Rafaela dijo...

hace 2 veranos fui a unos cursos de la Universidad en Avila: y el profesor de Psifisiología Cerebral, recomendaban entre los ejercicios, aquietar la mente y también un libro muy pequeño pero muy interesante:
Suzuki Shunryu - Mente Zen mente de principiante; justamente es para silenciar la mente.
Recomendable leer, para conocer la base explicativa y como beneficia esto.
bss

soñadora dijo...

Josemi, no imaginas cuánto me ha entusiasmado tu post, acabo de leer el artículo que mencionas de "querer es poder".
Algo en mí siempre me dice que es posible cambiar el pensamiento negativo hacia positivo, que uno puede alcanzar las metas que se propone , siempre y cuando encamine sus esfuerzos hacia eso y ponga en ello muchas ganas.
Y definitivamente, soy de las que ve el vaso medio lleno en lugar de medio vacío.
Besos

José dijo...

Hola john c!
Si no eres un aguafiestas, más o menos dices cosas con las que yo también estoy de acuerdo. Cuando me refiero a libre albedrío no quiero decir que seamos por completo libres, sino que somos dueños de nuestras vidas, y podemos influir en ellas. No somos esclavos de nuestras experiencias pasadas.
Está claro que siempre tendremos condicionantes que harán que no seamos libres del todo.
Sin embargo de lo que se trata con este método de aquietarnos es de convertirnos en personas más seguras que se sientan más fuertes y más responsables para lidiar con esos condicionantes.
Saludos!

José dijo...

Además, john, también se trata de cambiar nuestras emociones. De sentir ira, envidia, etc. ,si vamos cambiando los circuitos neuronales, esas emociones desaparecerán de nuestras vidas, y aparecerán la compasión, la empatía, etc, con lo cual todo será más fácil.

José dijo...

Hola Fermín!
No soy científico y no te puedo dar una respuesta adecuada a si las neuronas se regeneran o no: no lo sé.
De lo que sí estoy mejor informado es de que el cerebro es muy plástico, pudiendo cambiar las conexiones neuronales previas. Así se explica por ejemplo que las personas ciegas desarrollen el sentido auditivo: las conexiones neuronales en la zona que controla la audición se hacen más numerosas y complejas.
Por tanto, aunque no se generen neuronas nuevas, que no lo sé, ya sólo con esto vale, pues gracias a la meditación (o quietud) se fortalecen las relaciones neuronales en las zonas cerebrales encargadas de la empatía, la compasión, la concentración, etc.
Y espero comprobar personalmente lo que dices (y yo también digo) en la última parte de tu comentario: que la meditación logre nuevas directrices para nuestra conducta.
Un abrazo!

José dijo...

Hola Rafaela!
Tomo nota de ese libro que comentas. A ver si lo tienen en la biblioteca y me lo cojo.
Bss!

José dijo...

Me alegra, soñadora, que te haya gustado la entrada. Tengo que reconocer que a mí igualmente me entusiasmó el contenido del documento, por lo que quería compartirlo aquí.
Y mira, ya tienes un argumento más para pensar que se puede pasar de los pensamientos y sentimientos negativos a los positivos.
Bss!

Amelie dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada. Meditaré sobre ello. Siempre he admirado la filosofía budista, me encanta.

Pero, siempre hay cosas que se escapan de nuestras manos, que no podemos controlar. Si un ser querido está enfermo o muere (por ejemplo), no podemos ser felices, estaremos tristes y abatidos por una buena temporada. O si perdemos nuestro trabajo y no encontramos otro y las deudas nos asfixian. Hay circunstancias ajenas a nosotros que nos afectan y no podemos controlar.

En cuanto tenga un huequecito leeré el link que nos has puesto.

Un beso.

José dijo...

Hola Amelie!
En primer lugar, te recomiendo que leas el link, porque te va a gustar seguro, aunque sea un poco largo.
Luego, es verdad que no podemos controlar todos los acontecimientos y por lo tanto no tendremos el control total de nuestra vida. Pero en mi opinión ya es mucho que tengamos al menos cierto control, que tengamos aunque sea un cachito pequeño de libre albedrío. Yo con eso ya me doy con un canto en los dientes.
Además, mediante estas técnicas de la búsqueda de la quietud, no podemos cambiar ciertos acontecimientos externos, pero podemos variar el modo en que los vemos y los interpretamos.
Bss!

christian dijo...

El hombre actua arrancando e interactuando en un proceso que se denomina vida real, el ser social determina la conciencia social, no dejo de abstraerme de esta premisa de los grandes pensadores materialistas. También las formaciones nebulosas que se conden­san en el cerebro de los hombres son sublimaciones de su proceso material de vida, proceso empíricamente registrable y ligado a condiciones materiales.

Es muy complicado tu tema de hoy, quisiera en otra oportunidad poder responderte con mas calma, el tema de la mente, es como la palabra que es el aspecto material del pensamiento, la mente es un reflejo de la realidad conocida, muy influyente, existen posiciones materialistas e idealistas en este sentido.


Saludos

José dijo...

Hola Christian!
Sí, la mente es reflejo de la realidad conocida y también generadora de esa realidad, pues la mente cambia el cerebro físicamente y con ello la realidad.
Un saludo.