domingo, 2 de noviembre de 2008

CONDENADOS A SER LIBRES ( I )

He visto ya un par de veces el programa de Redes emitido el día 5 de octubre de este año. El título del capítulo de Redes fue “Libres y conscientes, pero infelices”, y tuvo como invitado a Pierre Magistretti, neurobiólogo.
Un hecho que se recalca a lo largo del programa es que, pese a que nosotros pensemos que nuestra parte consciente es la que tiene el control de nuestra vida, esto en muchas ocasiones no es correcto. Así, el que realmente maneja el cotarro es el inconsciente.
De hecho, según un experimento, cuando tomamos una decisión, antes de decidir conscientemente, el inconsciente ya ha decidido.
El experimento consistía en poner a un sujeto frente a una pantalla de ordenador, en la que una bola iba moviéndose y cambiando de color. El sujeto tenía que decidir cuándo mover un vaso que tenía sobre la mesa. Cuando tomara la decisión, tenía que observar en qué color y en qué posición se encontraba la bola de la pantalla.
Los científicos que hacían el experimento se dieron cuenta, por medio de sensores situados en el cerebro y lo que afirmaba el sujeto acerca de la posición y color de la bola cuando creía que tomaba la decisión, de que el momento en el que el sujeto creía tomar la decisión consciente y el momento en el que se lanzaba la orden de mover los músculos no coincidían. La orden tenía lugar antes de que el sujeto creyera que había tomado la decisión.
La conclusión del experimento que todos esperaríamos es que primero el sujeto decide a nivel consciente y luego el sistema nervioso ordena la activación de los músculos de la mano encargados de realizar el movimiento. Sin embargo, se llegaron a unas conclusiones imprevistas: antes de que la parte consciente haya decidido el movimiento, el inconsciente ha ordenado ya la activación de esos músculos de la mano.
Es decir, que pese a que nosotros creamos que tomamos nuestras decisiones racionalmente y examinando cuidadosamente los pros y las contras, realmente las decisiones se toman por procedimientos inconscientes.
Esto podría llegar a ser preocupante, pues si el inconsciente decide “por nosotros”, podemos pensar que estamos completamente determinados.
Sin embargo, como veremos sobre todo en la segunda parte, nada más lejos de la realidad.
En el programa también se hace una recreación muy esclarecedora en la que la parte consciente (representada por un hombre trajeado) y la parte inconsciente (el mismo hombre pero con ropa más informal) se ponen a discutir. Esto es más o menos lo que dicen:

-Consciente: ¡Siempre hago lo que tú quieres!
-Inconsciente: ¡Pues claro! ¡qué manía tienes de ponerte a pensar! Tú no pienses, eso déjamelo a mí que soy el que verdaderamente sabe hacerlo bien.
-Consciente: Sí, pero yo quiero cambiar para ser feliz, no hacer lo que tú quieras.
-Inconsciente: Pero si yo ya sé lo que nos conviene, ¿para qué cambiarlo? Además, en realidad yo estoy cambiando todo el rato. El cerebro tiene 100.000 millones de neuronas, y hay 1.000 millones de millones de conexiones neuronales (sinapsis). Estas sinapsis van cambiando, ¡conque imagínate todo lo que se puede hacer!
En la próxima entrada veremos cómo nos podemos zafar del determinismo al que parece abocarnos este control del inconsciente sobre nuestras vidas.

16 comentarios:

Gata Negra dijo...

No se si lo entiendo bien. Quieres decir que en realidad no tomamos decisiones? Que cuando actuamos, la decisión ya la han tomado por nosotros, aunque el incosnciente que la toma sea el nuestro??

El caso es que esto me ha recordado una conversación que escuché hace tiempo y no recuerdo muy bien sobre algo muy parecido. Decián que el sub/inconsciente ya conocía el futuro, como si ya lo hubiesemos vivido antes y sabe exactamente lo que vamos ha hacer antes de hacerlo.

Debe tratar de lo mismo que tu dices.

José dijo...

Bueno, gata, sí tomamos decisiones, pues al fin y al cabo la parte inconsciente también forma parte de nosotros mismos, o sea que forma parte del yo.
Aunque es cierto que si todo acabara aquí, no tendríamos ningún control sobre nuestro futuro.
Sin embargo, en la segunda parte hablaré de cómo podemos amoldar el inconsciente a lo que quiere nuestra parte consciente. Ya en la última parte de esta entrada lo esbozo, cuando en la recreación en la que la parte inconsciente discute con la parte consciente, aquélla "dice" que tenemos millones de millones de conexiones neuronales y que en realidad estas conexiones están siempre variando.
Pero sí, has entendido bien, el inconsciente toma las decisiones en lugar de nuestra parte consciente. Para la toma de decisiones por ejemplo las emociones son fundamentales, pese a que nos parezca lo contrario, que decidimos fríamente.
Besos, gata!!

John C. dijo...

Estoy de acuerdo con el post.Anda que no hago yo cosas que en principio no tenia pensado hacer o que creia que no haria y al final las hago.
Mi inconsciente es muy puñetero,y joder lo que cuesta decirle que NO.

majo dijo...

a mi me cuesta menos ver las "decisiones inconscientes del otro" que las mias,... en esto si que veo la paja en el ojo ajeno y no veo la viga en el mio.
estoy muy de acuerdo con la entrada.
besos

José dijo...

¿Verdad john? A mí me pasa exactamente lo mismo. Noto perfectamente como una parte de mí (la consciente) es la que propone y otra (la inconsciente) es la que dispone. Me parece que esto queda reflejado muy bien en el momento de la recreación en que la parte inconsciente le dice a la consciente: "¡Qué manía tienes con pensar, eso déjamelo a mí que soy quien lo hace bien!".
Ya decía no sé quién "Veo lo mejor y lo apruebo, pero sigo lo peor".
Saludos!

José dijo...

Pensaba que iba a suscitar más sorpresa el contenido de la entrada, pero veo que estáis de acuerdo con él.
A mí, majo, me pasa justo lo contrario, en mí lo noto más que en los demás, o al menos en mí lo noto mucho.
Oye, me parece genial una frase que pusiste en tu entrada "Asertividad". Es la que dice: "Tus problemas, por lo menos en la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo... ¡pero tú no!. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos".
Es un pensamiento francamente motivador, porque es cierto.
¡Besos!

Francotirador dijo...

Se puede ver la diferencia entre los dos. El acto es el mismo: uno es mecánico, el otro es con conciencia total, y la cualidad es tremendamente diferente. Yo fumo inconcientemente hasta que un medico me diga, sabe no puede fumar más porque tiene cáncer, ¿adquiero conciencia? o sigo con mi actuar inconciente. Yo opino que a veces actuamos con una mezcla de actuar conciente e inconciente, estamos como en un equilibrio, pero a veces prima más el actuar inconciente.

Gata Negra dijo...

Claro!! Ya se porque estoy pensando: "No lo haré." Cuando al mismo tiempo estoy haciendo lo que estaba negandome a hacer...

La verdad es que saber que no todo es responsabilidad de una, hace que sienta un poco de alivio. (aunque ya se que no es del todo correcta esta afirmación)

Estoy deseando que dejes la siguiente parte, a ver si así consigo controlar un poco el inconsciente, o al menos verlo venir.

La terapia de Rafaela dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada, pero qué programa dices que lo dan, o como se llama?
Con respecto a esto quiero puntualizar: que los científicos quieren determinar "físicamente" cómo ocurren las cosas en nuestro cerebro. Esto que plantean es muy interesante, claro a mi me gustaría profundizar.
Aunque no estoy de acuerdo con interpretaciones como que el "incosciente ya conocía el futuro". Nuestro cerebro no es una bola de cristal. Si estoy más a favor de el papel que juegan las emociones, como ya bien sabes
bss y te sigo atentamente

Soñadora dijo...

Interesante teoría, y analizando las situaciones es probable que sea cierto no? Cuantas veces pensamos tomar un camino e imprevistamente cambiamos y tomamos otro completamente distinto, será nuestro inconsciente que tomó la decisión? Esperaré la segunda parte.
Besitos,

José dijo...

Hola francotirador!
Bienvenido por estos lares.
Estoy de acuerdo contigo en que hay diferencia entre hacer algo de manera mecánica (o programada por nuestro inconsciente, que tiende a reeditar experiencias) y hacer algo con consciencia y responsabilidad.
Precisamente aquí radica parte del antídoto contra un actuar no libre por nuestra parte: hay que hacer un esfuerzo continuado para dilucidar qué estamos pensando y sintiendo, para ver si ese pensar y sentir es objetivo o por el contrario tiene que ver con ideas que hay que desechar para el momento y tratar de desaprender para siempre.
Un abrazo, y vuelve cuando quieras!

José dijo...

Hola Gata!
Pues eso es precisamente lo que voy a tratar de hacer en la próxima entrada: dar pistas para tratar de meter en vereda a nuestro inconsciente.
No obstante, he experimentado las pistas que voy a dar personalmente y ya te digo que no dan resultado de un día para otro. Eso seguro, y a largo plazo aún no te lo puedo corroborar tampoco.
Sin embargo, ¡en teoría tienen que funcionar! Lo que pasa es que el inconsciente ya está muy acostumbrado a campar por sus anchas, por eso se debe de requerir constancia.
Besos!!

José dijo...

Hola Rafaela!
Ya sabía yo que este tema te iba a gustar.
El programa en cuestión es Redes, el que echan en la 2 presentado por Punset a las mil de la madrugada. Se me ha olvidado poner el enlace del programa íntegro. Si quieres verlo es éste: http://www.smartplanet.es/redesblog/?page_id=82
E investiga por www.redes.tve.es porque hay un montón de capítulos del mismo programa que seguro te interesan.
Dices que los científicos intentan describir físicamente el cerebro, pero es justamente en el aspecto que trataré en la segunda parte, y del que ya he hablado alguna vez (la plasticidad cerebral), en el que al parecer han encontrado neurólogos y psiquiatras por un lado (los que dices tú) y psicoanalistas tradicionales por otro, un punto de unión: las experiencias (más que ver con el psicoanálisis) cambian las conexiones neuronales, la arquitectura cerebral (más que ver con los neurólogos). Así ambas disciplinas encuentran un punto de unión.
Y con lo de que el inconsciente ya conoce el futuro, literalmente no es cierto, pero piensa que cuando soñamos nos estamos entrenando, preparando para el futuro. Por eso, aunque el inconsciente no conozca el futuro, sí que lo esboza para que, "por si acaso" ocurre como él prevé, estemos preparados y no nos pille de improviso.
Gracias por tu atención, Rafaela.
Besos!

José dijo...

Hola soñadora!
Yo creo que la teoría es cierta, pues en ocasiones creo que lo he experimentado de manera bastante palpable, también en lo que tú dices de elegir un camino u otro.
La segunda parte espero tenerla lista pronto, y que dé pistas para "luchar" contra esta programación y predeterminación del inconsciente.
Besos!

Amelie dijo...

Vamos, que somos todos unos inconscientes ¿no?... jajaja.

Interesante entrada, estoy deseando leer la segunda parte.

Besos.

José dijo...

Pues sí, sí, Amelie, eso es lo que somos la mayor parte de las veces.
La segunda parte espero tenerla enseguida.
Besos!