jueves, 11 de diciembre de 2008

FILOSOFÍA ORIENTAL A DEBATE ( VI )

Aun a riesgo de ser un poco cargante (ya imagino a los sufridos lectores afirmando con la cabeza), me propuse en su día comentar las siete leyes espirituales (aquí se puede descargar el libro) que plantea el doctor indio Deepak Chopra para alcanzar el éxito personal y comunitario, y ya me queda poco para conseguirlo.
¡No desesperen, ya sólo quedan dos, y si contamos la presente, ya sólo quedará una de esas siete leyes!
La sexta ley espiritual para lograr el éxito en el sentido más amplio de la palabra es ésta:

LEY DEL DESAPEGO

La ley del desapego implica la renuncia al apego al resultado. Es decir, que debemos evitar hacer las cosas pensando continuamente en cómo será el resultado de nuestra acción.
El desapego al resultado no implica no tener metas, pero tenemos que tener flexibilidad en los medios concretos para llegar a esas metas. Si nos obcecamos en un medio concreto, podemos estar cerrándonos otras puertas que sean valiosas.
Dentro de la misma ley, se llama también a renunciar a lo conocido, que produce estancamiento, y abrirnos a lo desconocido, con lo cual experimentamos regocijo espiritual. Incluimos lo incierto, que es el camino hacia la libertad y la seguridad. La emoción que aparece cuando se está abierto a la incertidumbre es el entusiasmo. Y las soluciones brotarán del problema.
La ley del desapego se refiere también a darse libertad a uno mismo y a los demás para que uno sea como es, y los demás sean como son. Esto desecha la imposición de formas rígidas de ver las cosas.

Opinión personal.

Creo que esta ley es válida, pues se refiere a que es bueno vivir en el presente, y si me apego a los resultados de mi acción me estoy refiriendo al futuro, estaré preocupado, cuando no angustiado, por el futuro.
Ya más complicado es poner en práctica este consejo, pues parece que tenemos una tendencia permanente a quedarnos anclados en el pasado, a anticipar el futuro… a cualquier cosa menos a vivir el día a día.
Sin embargo, desde todas partes se hace cada vez más hincapié en afirmar que estar situado en el presente es la solución, o al menos parte de la solución, contra nuestra infelicidad. Es salir de esa espiral de continuos y nuevos deseos que nos invaden permanentemente.
No obstante, como dice esta ley, esto no implica desprendernos de nuestras metas, que al fin y al cabo son lo que da sentido a nuestra acción, lo que le da coherencia. Sin metas, iríamos a la deriva.
Con respecto a abrirnos a lo desconocido, esta sexta ley señala que esto nos llevará a la seguridad. Paradójicamente, la idea contraria es la que suele imperar, esto es, que debemos tener todo bajo nuestro control para tener seguridad. En el libro “Mente zen, mente de principiante” se decía más o menos que la mejor manera de tener controlado a un caballo es darle una extensa pradera. Los excesos de control de nuestra propia vida son perjudiciales.
Finalmente, la ley se refiere acertadamente a que debemos huir de ideas inflexibles acerca de cómo hemos de vivir nuestra vida y de cómo los demás deben vivir las suyas.

11 comentarios:

Francotirador dijo...

El desapego cultural para mi gusto es lo mas terrible que le puede pasar a un ser humano.

Saludos

los pensadores dijo...

Pensar en el futuro también es importante, aunque es cierto que hay que vivir más que nada el presente ya que es lo que tenemos ahora y lo único que podemos cambiar, porque el pasado ya está hecho y el futuro todavía no llegó... me gustó la idea de tener la mente abierta a los caminos alternativos para llegar a nuestra meta, no estar como los caballos que les ponen cosas a los costados de la cabeza para que sólo miren el camino que tienen frente a ellos... el tema es ponerlo en práctica y salir de lo conocido y cómodo..
bueno pasábamos a saludar, que tengas un buen día, un abrazo!

John C. dijo...

Jose,tus lectores acabaremos haciendonos budistas.XD

En cuanto al tema,yo solo pienso en el día a día.En lo que hago,en lo que digo,en lo que pienso,o en lo que no en los 3 aspectos.

El futuro es algo que no se puede controlar.Por lo tanto,todo lo incontrolable que ademas no dependa de uno mismo al cien por cien,no merece la pena que provoque ningun quebradero de cabeza.

Lo que importa es el hoy.El mañana,si llega,ya se verá.

Ojoavizor dijo...

El desapego, en mi opinión, no está ligado la pasado, presente o al futuro.

El desapego es una "actitud de vida" que consiste en vivir sabiendo que no controlamos nada.

Somos navegantes del mundo que aprendemos a navegar en el mar, sabiendo que ni el barco, ni el mar nos pertenece, y que no somos capaces de ordenar los vientos.
Podemos guiar el barco, tomando con firmeza el timón, pero el rumbo y el objetivo, no debe ser llegar a un puerto final, sino navegar y navegar. Sólo aprender a navegar.
Esa es para mí, la más vívida expresión del desapego.

Muy buena entrada, José, como siempre.

Ojoavizor

José dijo...

La próxima entrada tratará en parte del desapego cultural, francotirador.
Un saludo.

La terapia de Rafaela dijo...

John C: no hace falta hacer budista para practicar la meditación zen, o cualquier otra.
Es un camino que están eligiendo hoy en día algunos expertos occidentales como solución a los conflictos y problemas que presenta nuestro modelo de vida...
Jose: el tema apego sería interesante profundizar un poco más, aqui creo que se simplifica mucho una idea que en está en la base de una forma de vivir más "libre" y menos condicionada.
bss

José dijo...

Es cierto, pensadores, a veces, por creencias que tenemos que si las sacamos a la luz vemos que no son ciertas, parece que sólo haya un medio para alcanzar alguna meta. Sin embargo, puede haber más opciones.
Un saludo!

José dijo...

Hola john.
Bueno, hay algunas cosas de los budistas que son muy buenas. Sin necesidad de hacernos budistas, podemos coger lo bueno que tienen, como la meditación.
Yo no me imagino de budista :)

José dijo...

Hola Ojoavizor.
Me gustó la metáfora que has puesto del barco.
Es cierto que lo mejor no está en el destino del viaje, sino en hacer la travesía con alegría.
Saludos!

José dijo...

Hola Rafaela.
Es cierto, se está comprobando que algunas actitudes budistas son las idóneas para enfrentarse con el mundo. Como bien dices, la meditación es el ejemplo más claro.
Un abrazo, que lo necesitarás para entrar en calor después de estar en Ávila.

Soñadora dijo...

José, concuerdo en que no debemos vivir pensando en el futuro, sino vivir el día a día, y saber que todo lo que hacemos va a dar un resultado, y no necesariamente de la forma en que nosotros queremos, y así, día a día, vamos amoldándonos al resultado del ayer, y volvemos a realizar una acción que vuelve a cambiar un poquitín las cosas. Vivir es toda una aventura!