viernes, 30 de enero de 2009

EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA: DUELO A GARROTAZOS

El Tribunal Supremo español ha emitido sentencia acerca del supuesto derecho de los padres a objetar a la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EPC). Dicho Tribunal sentencia que los padres no tienen tal derecho de objeción, por lo que todos los niños españoles están obligados a cursar la asignatura.

La noticia, aquí.

Independientemente de si se está a favor o en contra de la obligatoriedad de esta asignatura, ha sido la singladura de Educación para la Ciudadanía un ejemplo arquetípico de cómo funciona la maquinaria legislativa en este país, especialmente en el plano de la educación. Así veo yo la historia:

1. Ante la demanda por parte de la sociedad en su conjunto de que en la escuela se enseñen valores a los niños, el gobierno socialista decide hace unos pocos años, con el apoyo de otros grupos parlamentarios, sacar adelante la asignatura en cuestión.

2. Siguiendo una tradición inveterada, el gobierno no se molesta lo más mínimo en alcanzar un consenso con el principal partido de la oposición, el Partido Popular, a la hora de aprobar la ley (la ilustración lateral recoge el momento exacto en que ZP toma la decisión).

3. El Partido Popular, apoyado por la Iglesia Católica y otros grupos, y también escrupulosamente respetuoso con las seculares y sagradas tradiciones hispanas, decide que si son los socialistas los que han llevado adelante lo que todo el mundo, incluido ellos, quería (más educación en valores en la escuela), entonces está mal hecho. Buena parte de la sociedad pasa así de exigir esta educación en valores a poner el grito en el cielo y afirmar que la formación moral de los niños debe quedar restringida únicamente a las familias. En definitiva, una nueva excusa para poner palos en las ruedas del rival político.

4. Ante esta reacción de algunos padres, éstos piden la tutela judicial, resultando que las sentencias de los Tribunales varían en función de la Comunidad Autónoma en la que se interpone la demanda, reconociendo algunos de ellos el derecho a la objeción y negándolo otros. Justo es reconocer que la movilización contra la ley tuvo y sigue teniendo un peso específico importante. Pese a ello, y naturalmente, a los socialistas esto les da igual, como si se quiere paralizar medio país, y no negocian sus posturas con nadie.

5. El Tribunal Supremo emite sentencia, con lo que la cuestión queda zanjada, al menos temporalmente.

6. Y por fin, lo mejor de la historia. ¿Para qué ha servido todo este embolado? Ahora se producirán recursos, pero sobre todo, en cuanto los populares lleguen al poder se desharán de un plumazo de la asignatura, sin perjuicio de un más que probable cambio de toda la legislación educativa, que es lo que pasa siempre cuando el gobierno cambia de color.

7. Moraleja: Nuestro sistema educativo, uno de los peor situados dentro de los países desarrollados, seguirá sin levantar cabeza, pagando la testarudez de unos políticos que ni a tiros se sientan a trabajar juntos y a consensuar leyes, ni siquiera en algo tan estratégico para un país como es la educación. El cuadro de Goya, "Duelo a garrotazos", sigue sin perder un ápice de vigencia en nuestro solar patrio.

14 comentarios:

John C. dijo...

En este post no diré nada,bueno sólo que ya sabes mi postura que es la que es.XD

Un saludo

José dijo...

Perfectamente, john ;)
Saludos.

Ojoavizor dijo...

Muy interesante tu post, mi estimado José.

Totalmente de acuerdo contigo con el tema de la necesidad del "consenso".
Lamentablemente ese es uno de los puntos menos desarrollados por el ser humano: el diálogo tolerante y constructivo.
Un tema como el de la educación formal, debe ser un asunto prioritario en las políticas públicas de cualquier Estado que se digne de ser "moderno".
Sin embargo, esto no es así, dado que, políticamente hablando, siempre será "irresponsablemente" rentable, para los grupos de poder, mantener a los pueblos en medio de la ignorancia de su historia y del análisis de su propia realidad. Ellos harán todo lo posible para mantener el control sobre "las masas".
Por eso siempre se encargarán de hacer inalcanzable la buena educación pública para las juventudes.
Gran tema el que nos traes estimado amigo.

Ojoavizor

José dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Ojoavizor.
Efectivamente, a la hora de legislar sería bueno tratar de lograr el consenso en la mayoría de los puntos posibles. Hay que reconocer que en ocasiones (por ejemplo, en política económica) ese acuerdo va a ser más difícil de lograr, pero hay otras materias en las que el acuerdo entre los principales grupos políticos es fundamental. La educación es una de esas materias.
Yo no sé cómo será por tu Perú natal, pero aquí cuando un partido dice una cosa, el otro, casi "por principios", se opone. Lo que dice el otro partido siempre está mal. Por lo que se ve en las noticias sin embargo hay países en los que esto del "qué dice el rival que nosotros nos oponemos" no es tan acusado. En los Estados Unidos Obama hasta ha dado cargos públicos de relevancia a miembros del Partido Republicano. Eso aquí es inimaginable.
Con respecto a lo que comentas de que a los políticos no les interesa tener una juventud bien educada y crítica con su realidad, pienso que en España ése no es el problema. El problema aquí es que se usan muchos temas, entre ellos la educación, como arma arrojadiza de unos contra otros para conseguir votos, o simplemente para imponerse sobre el adversario.
Bochornoso espectáculo pero cierto.
Un fuerte abrazo.

Natacha dijo...

No levantaremos cabeza, en la vida.... qué país este, amigo...
Un beso,
Natacha.

José dijo...

Hola Natacha.
En la vida no sé, pero en un buen período de tiempo seguro que no.
¡Besos!

Soñadora dijo...

El problema es que acá como allá lo que mueve a los que mandan son sus propios intereses y no la educación en sí.
Besitos,

José dijo...

Efectivamente, Soñadora, ése es el quid de la cuestión.
A ver si algún día cambian esa forma de comportamiento.
Besos.

Bastet dijo...

Sinceramente, pienso que la política, no solo en España, sino en una gran mayoría, está patas arriba.

Los partidos políticos, sólo persiguen estar en el poder y para ello se critican los unos a los otros, con el objetivo de convencer a la ciudadanía de que les vote. No ofrecen resultados ni alternativas válidas.

A mí, personalmente, no me convence esa asginatura. La veo como un "control" sobre los ciudadanos para mantenerlos "civilizados". La alternativa que propondría sería la filosofía (pero poniéndola en práctica). Un ser humano,como tal, no necesita que le eduquen para ser buen ciudadano. Se supone que recibe las nociones necesarias para ello, en un proceso de aprendizaje por todas las áreas del saber, siempre con unos valores y principios universales. Algo que de sentido a su vida.

Esta es mi reflexión. ¡UN BUEN TEMA! Te seguiré leyendo.

Besos :)

Amelie dijo...

La política es un asco, no me gusta nada, me pasé 6 ó 7 años sin votar, con eso te lo digo todo. Respecto a la asignatura, yo no lo veo mal. Lo que veo mal es que los políticos lo utilicen como arma arrojadiza.

Un beso.

José dijo...

Hola Bastet, gracias por tu comentario.
Totalmente de acuerdo en que la política está patas arriba. ¿Tan difícil sería actuar como se hizo durante la Transición, arrimando todos el codo? Claro, que entonces se le veían las orejas al lobo, y, o se hacía así o reaparecían viejos fantasmas. Ahora, como no hay peligros graves, cada partido hace la guerra por su cuenta. Muy mal me parece.
En cuanto a la asignatura, a mí sí que me parece que de haberse hecho bien, habría sido una asignatura muy útil para los escolares. Yo creo que sí es bueno explicitar algunos principios que debe seguir todo buen ciudadano. Y en cuanto a los valores, además de trabajarse en todas las áreas, está bien que haya un área que se dedique explícitamente a ellos.
Muchos besos.

José dijo...

Hola Amelie.
¡Con lo que a mí me gusta ir a votar! Voy con la ilusión de un niño con zapatos nuevos.
Tienes razón en que se ha usado la asignatura como arma arrojadiza, en lugar de intentar entre todos que hubiera quedado una asignatura útil para los futuros ciudadanos.
Besos.

Amelie dijo...

Pues yo empecé con muchas ganas a votar y con mucha ilusión, pero poco a poco me fui desencantando de la política. Ya te digo que estuve 6 ó 7 años sin votar, y desde que tuve a mis niñas volví a hacerlo, ahora vamos siempre con ellas e incluso la mayor va con su DNI y nos echa las papeletas en las urnas, tiene ella más ilusión que yo.

Sobre la asignatura, pues sí, entre todos podría haber quedado muchísimo mejor. Se ve que nos gusta quedarnos a medias.

Besos.

José dijo...

Hola Amelie,
has hecho bien en volver a votar. Así por lo menos nadie nos podrá decir que como no hemos votado no tenemos derecho a quejarnos ;)
¡Besos!