lunes, 11 de mayo de 2009

EL PUNTO NODAL DE LA FELICIDAD ( I )

Leyendo el muy recomendable libro de Sharon Begley titulado “Entrena tu mente, cambia tu cerebro”, me encuentro con el concepto de punto nodal de la felicidad.
La idea del punto nodal de la felicidad viene a decir lo siguiente: cada uno de nosotros tiene un punto nodal de la felicidad propio. Si imaginamos que nuestro nivel de felicidad puede medirse en una escala del 1 al 10, podríamos decir que Pepe tiene un punto nodal de la felicidad 3, y que Ana tiene un punto nodal de la felicidad 8.
Esto significa que si a Pepe, que en nuestra escala imaginaria tiene un nivel de 3, le toca la lotería, su felicidad seguramente aumentará temporalmente hasta niveles superiores, pongamos un nivel de felicidad 6 ó 7, por decir algo. Sin embargo, a medida que pase el tiempo, el nivel de felicidad de Pepe volverá a bajar, aproximadamente al nivel 3 del que ha partido.
Intervengamos ahora en la vida de Ana, en esta ocasión con un suceso (con una circunstancia) negativo. Pongamos que Ana pierde a uno de sus mejores amigos en un accidente. Ana, que parte con un nivel de felicidad “estructural” de 8, verá reducido de modo “coyuntural” su nivel de felicidad a, digamos, un nivel de 3 ó 4. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo, su felicidad volverá a aumentar, hasta aproximarse a un nivel cercano al original, o sea, al 8.
Pese a que es una idea que creo que no está generalizada, lo importante no es lo que nos ocurre, sino cómo interpretamos lo que nos ocurre. Un punto nodal de la felicidad elevado garantiza que nuestra interpretación de lo que nos ocurre va a ser positiva, y que nuestra capacidad de rehacernos ante los reveses de la vida va a ser alta.
Lo importante de este concepto de punto nodal de la felicidad es que un individuo no tiene que preocuparse tanto por las circunstancias que rodean y rodearán en el futuro su vida como por el nivel de felicidad al que tiende de manera espontánea.
Este punto nodal de la felicidad se caracteriza por su estabilidad, configurando nuestro estilo afectivo, es decir, la forma en la que respondemos ante los acontecimientos de la vida. Dicha estabilidad del punto nodal es cierta al menos a partir de que alcanzamos la edad adulta. Sin embargo, una infancia feliz no garantiza una edad adulta feliz, ni una infancia infeliz nos aboca a una edad adulta desdichada.
Pero al llegar a la edad adulta el punto nodal de la felicidad (nuestro estilo afectivo, ya sea positivo o negativo) se estabiliza. Así, una persona fuerte será capaz de capear casi cualquier acontecimiento que tenga lugar en su vida, mientras que una persona débil, por muy bien que le vaya en la vida, encontrará muchas dificultades en alcanzar un nivel aceptable de felicidad.
En otras palabras, la suerte que tengamos en el día a día tiene muy poca importancia comparada con la suerte que tuvimos cuando “se repartieron” los diferentes puntos nodales de la felicidad entre todos los seres humanos. Así, como dice Goethe, la mayor suerte es la personalidad.
Con todo, por fortuna, y según han concluido los estudios científicos sobre el particular, este punto nodal no es tan estable (e incluso inamovible) como se pensaba hasta ahora. Sobre ello tratará la segunda parte de este tema.

18 comentarios:

Ojoavizor dijo...

Mi muy estimado José, la felicidad es un bien esquivo y escaso.
Ya Buda lo dijo: "La vida es esencialmente sufrimiento".
En esa perspectiva, creo que la felicidad aparece cuando el sufrimiento está descansando o tomando fuerza para volver con más intensidad.
Si esto es así, lo más sabio sería aprovechar los pocos segundos en los que la felicidad pasa por nuestra vida. No analizarla, no tratar de contenerla, solo gozar la maravilla que desprende a su paso.

Ojoavizor

La terapia de Rafaela dijo...

Uyy que suerte mi querido Josemi estás por aqui... yo no coincido nada con esto del punto nodal.
Qué suerte que la gente se inventa cosas, como esto... Yo creo que es una simplificación de cosas muy importantes, dejar de lado las circunstancias?, que quiere decir que si tu nivel es 3 eres negativo y pesimiesta por naturaleza?, también dejas de lado tu contexto, tus habilidades?
uyyy me pongo roja. Pero me encanta que vuelvas para poder debatir
bss

Amelie dijo...

Da gusto entrar en tu blog y encontrarse con una entrada como ésta, siempre nos presentas temas muy interesantes. Me encanta. Yo creo que soy una persona bastante optimista y alegre por naturaleza, así que supongo que mi punto nodal es bastante alto, podría ser un 8 sobre 10. Y sí es cierto que a veces ocurren cosas que hace que uno esté triste o deprimido por una temporada pero con el tiempo todo vuelve a la normalidad. Vamos, que no estoy en desacuerdo para nada con esta teoría. Ya estoy deseando que publiques la segunda parte.

Un abrazo.

yeni dijo...

soy alegre y muy obtimista,si me bengo abajo por cualquier circuntacia paso por el numero 2 o 3 pero pasado ese bache soy capaz de volar,estoy de acuerdo con tu post a mi parecer es muy acertado.
un abrazo

Gata Negra dijo...

Yo querido Josemi, tus entradas siempre las tengo que leer por lo menos 2 veces y meditar las respuestas. Haces que me plantee como o que soy yo, como en este caso.

Para mi que el punto nodal de la felicidad es fluctuante, no me creo que tengamos uno predeterminado que siempre vuelve. Y pienso que las circunstancias que la rodean a una, si que influyen. Si me miro en vida pasada, no me veo volviendo una y otra vez al mismo punto de felicidad, ha variado segun mis vivencias y experiencias.

Un besote, y que me alegra mucho ver una entrada nueva :)

José dijo...

Hola Ojoavizor.
No sé, cada uno cuenta la feria según le va en ella, y entonces tendría que estar de acuerdo con Buda.
Sin embargo, en el fondo pienso que la vida no tiene por qué ser esencialmente sufrimiento, pese a que haya vidas concretas que sí lo son.
Muchas gracias por tu comentario.
Un abrazo.

José dijo...

A la batalla de nuevo, Rafaela, jeje. ¡Espero que me dure!
Tienes razón en que lo que digo es una simplificación, porque el número de matices que habría que hacer sería importante.
Por ejemplo, como comentas, el matiz de que las circunstancias sí importan. Claro que importan.
Pero sin embargo, sigo pensando que es más importante cómo encajamos las circunstancias que las circunstancias mismas.
Y en cuanto a lo de ser pesimista o negativo por naturaleza, no digo eso, pues está claro que, como dices, el contexto es tan importante (si no más) que la misma naturaleza.
Por cierto, a mí también me gusta que estés ahí, aunque en este caso sea para no estar de acuerdo conmigo ;)
Un beso.

José dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Amelie.
Un 8, no está nada mal, ¡quién lo pillara, jeje!
La segunda parte, muy pronto en sus ordenadores ;)
Un beso.

José dijo...

Muchas gracias por tu comentario, yeni.
Sigue con tu alegría y optimismo, es bueno para la salud.
Un beso.

José dijo...

Muchas gracias Gata.
Me alegro de que te haga pensar en cómo eres, es un halago ese comentario para mí, pues eso busco en mis entradas.
Sí que es verdad, como le digo a Rafaela, que las circunstancias influyen, claro que influyen.
Unas circunstancias vitales lamentables, por ejemplo, pueden desquiciar al más pintado, y viceversa.
Pero en cuanto a lo de la fluctuación del punto nodal, no lo tengo tan claro. Tú piensa en cómo respondes a los acontecimientos de tu vida en general y -según esta hipótesis que planteo- debería haber un patrón de respuesta más o menos estable.
¡Un beso!

Gata Negra dijo...

Eso que tu describes (o el "experto" describe) en tu respuesta a mi comentario, como nodal de felicidad, yo lo veo mas como que es la personalidad o el carácter de una persona...

José dijo...

Tienes razón, Gata.
Pero bueno, en realidad lo que quiero decir es eso, que nuestro nivel de felicidad está muy relacionado con nuestra personalidad.
¡Besos!

Bell George dijo...

Hola Jose!!
Qué bueno que estás de vuelta, un saludo grande. Yo voy a esperar la segunda parte.
Cuidate mucho y saludos a todos con los que me escribo y con los que no, también.
Chao, Besos.

Soñadora dijo...

Josemi, es interesante el punto de vista del punto nodal de felicidad.
Creo que uno es feliz de acuerdo a su actitud y reacción ante los diversos acontecimientos que te presenta la vida. Coincido contigo en que una infancia infeliz no significa un adulto infeliz y viceversa, por ello creo que este punto va variando, de acuerdo a cómo decidas enfrentar las cosas.
Yo personalmente soy una persona optimista y positiva, pero si miro hacia atrás veo que no siempre he sido así, he ido cambiando con el tiempo , y estoy casi segura que este cambio ha sido por decisión consciente.
Besitos y no te pierdas, siempre es interesante venir a leer tus posts!

José dijo...

Hola Bell George.
Muchas gracias por tus palabras.
Un beso!

José dijo...

Gracias, Soñadora, por lo que dices en tu comentario. Procuraré no perderme, jeje.
La segunda parte va de lo que comentas, de que es posible cambiar aspectos importantes de nuestra personalidad.
Besos!

John C. dijo...

El ejemplo que has puesto con Pepe y la lotería me parece que es inexacto.Porque si el punto nodal de felicidad del tipo es bajo y sube como la espuma con la lotería...¿no sería lógico que lo mantuviera despues de esa suerte tremenda?.

Yo no sé en que punto nodal de felicidad estoy,pero vamos que me toca la lotería y de 10 seguro que no bajaba.XD

José dijo...

Hola John.
Ya, si te toca la lotería te tiene que dar un subidón importante, especialmente dependiendo de las circunstancias del que le toca.
Pero con todo, yo sigo en mis trece, la mayor suerte no es que te toque la lotería, la mejor lotería y la mayor de las suertes es la de la personalidad.
Saludos.