jueves, 15 de septiembre de 2011

EL SEXO DEL CEREBRO


¿Tiene sexo el cerebro? O lo que es lo mismo, ¿las diferencias entre el comportamiento del hombre y la mujer tienen un origen biológico (con cerebros diferentes) o se deben sólo al ambiente y a la educación recibida (con cerebros en origen idénticos)?

Para empezar a responder a esta pregunta, me parece crucial un experimento que discurrió así: se les ofreció a unos monos macho y a unos monos hembra la posibilidad de jugar con un juguete de felpa (más asociado en nuestra sociedad a lo femenino) o con un juguete con ruedas (más asociado a lo masculino). El resultado fue sorprendente, pues mientras que las monas hembra usaban indistintamente uno u otro tipo de juguete, los machos elegían el 100% de las veces el juguete con ruedas. Si extrapolamos al ámbito humano este resultado, parece que en efecto el cerebro masculino y el femenino son biológicamente distintos.

Así piensa Louann Brizendine (ver aquí entrevista), neurobióloga para la que el cerebro masculino tiene algunas estructuras de magnitud distinta o conectadas de manera diferente respecto al femenino. Como ejemplos de diferencias cerebrales hombre-mujer cita las siguientes:
  • la sección responsable del deseo sexual  es más grande en los hombres que en las mujeres.  
  • El cerebro masculino madura más tarde, a los 22-25 años de edad.
    Sin embargo, la psicóloga Cordelia Fine no está de acuerdo en absoluto con lo anterior. Según ella, "hoy en día, no hay ninguna diferencia sexual en el cerebro que se relacione claramente con la manera de pensar o de sentir". Su tesis es que es la educación, y no la biología, la que explica todas las diferencias entre comportamientos de hombres y  mujeres. Los estereotipos que la educación transmite son los culpables de dichas diferencias.

    Personalmente, pienso que hombres y mujeres  tienen capacidades distintas porque sus cerebros son anatómicamente distintos, y porque las hormonas que les influyen son distintas. 

    Que el cerebro tenga sexo no implica que:
    1. Los cerebros masculino y femenino se parecen más de lo que se diferencian. Así por ejemplo, en cuanto al cociente intelectual no hay ninguna diferencia entre hombres y mujeres. 
    2.  Se justifique la necesidad de la educación separada por sexos. Las diferencias individuales pueden ser más importantes que las diferencias por sexos. Se pierden de vista otras clasificaciones, como la diferencia entre visualizadores y verbalizadores.

    2 comentarios:

    Lidia dijo...

    ¡Hola José Miguel!

    Soy Lidia del curso de monitores. Me he dado una vuelta por tu blog (va bien esto de "hacerse publicidad") y me ha parecido muy interesante. Pasaré más por aquí.

    Saludos!

    José Miguel dijo...

    ¡Hola Lidia! ¡Qué bueno saber de ti!
    Muchas gracias y me alegra que te guste mi blog. No podía evitar utilizar el facebook para tratar de darle un poco de vidilla a esto, jeje. Más ahora que llevaba mucho tiempo sin escribir.
    Espero verte por aquí. Comenta lo que quieras.
    ¡Muchos besos!